Papi, me voy a portar bien, déjame mamarla

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Para mayor entendimiento es necesario leer la primera parte de la historia “Si te portas bien te dejo mamarla”.

Nuevamente tengo que aclarar que la historia contiene un preámbulo que puede considerarse largo, pero en ese sentido se ha construido la historia, me gusta comentarlo, antes de que algún lector que no guste de este tipo de relatos emprenda su lectura.

He de confesar que me desilusioné un poco con el final del día, a pesar de que en su totalidad había sido un día intenso, esperaba un cierre distinto, en pocas palabras esperaba que ese día por fin cogiera con este tipo, él había jugado sus cartas tomando un riesgo, el riesgo de mantenerme interesada, su movimiento podría suponer un reducción de interés de mi parte o por el contrario un mayor deseo por tener por fin un contacto sexual tangible.

Aún no sabía cual de las situaciones estaban presentes, me dispuse a dormir y dejar que el sueño y la entrada del nuevo día me hicieran efecto y ver que ánimos tendría al día siguiente.

El lunes por la mañana amanecí sin calentura, dormí plácidamente y creo que el hecho de tener orgasmos intensos el día anterior aminoró mi deseo de sexo, la sesión del día anterior había calmado mis deseos y creo que por primera vez en días podía pensar fríamente sin tener el sexo tanto en mente.

A pesar de ello seguía siendo una hembra fogosa y no pensaba dejar el juego atrás, cumplí estrictamente con la orden, tanga muy pequeña y sin sostén; sólo que decidí aprovechar que la orden se limitaba solamente a esto para dar un respiro a mi imagen y tratar de bajar el tono de mis atuendos, así que utilicé un pantalón un tanto holgado y una blusa un tanto suelta y sin escote

A mediodía me llegó un correo

–          Por qué ese atuendo?

–          Hice lo que pediste, no traigo bra y traigo tanga, puedes comprobarlo en el momento que quieras

Mi tono era menos cálido y al mismo tiempo era una especie de reto para que por fin diera la cara

–          Me gusta que tengas carácter, pero creo que sabes que la ropa sexy estaba por descontada; así que te daré el beneficio de la claridad, no te escribiré más hasta que respondas con la actitud que espero.

No contesté, estábamos llegando nuevamente a un punto de trascendencia, quién diese el primer paso habría de ceder y por el contrario también existía el riesgo que en caso de inmovilidad la relación se perdiera.

Durante el resto del día estuve ocupada y sin pensar en sexo, por la tarde recibí una sorpresa de mi marido; el miércoles era asueto y mi esposo tuvo a bien regalarme boletos de avión para ir a visitarlo, me llamó y me dijo que me extrañó bastante el fin de semana y quería que al menos lo visitara ese día,  el vuelo salía el miércoles por la mañana y regresaba el jueves temprano. La noticia me dio gusto, pasara lo que pasara con mi amigo esa semana yo cogía porque cogía.

El día terminó y no hubo avances con los correos, al llegar el martes y a pesar del distanciamiento, volvía a respetar el acuerdo, tanga pequeña y sin bra; sólo que inconscientemente mi mente me hizo tal vez pedir una pequeña tregua, sabía que si optaba por un atuendo recatado habría de mandar un mensaje, me decidí por algo sexy pero no escandaloso, insisto creo que era una pequeña tregua, minifalda y escote, la minifalda no era exageradamente corta y la blusa no evidenciaba mis pezones desnudos, creo que era una buena señal para bajar la tensión de la relación cibernética.

No hubo respuesta, la mañana y la tarde del martes pasaron y no llegó ningún correo, por la noche estaba haciendo mi maleta, con mi lap sobre la cama, no resistí la tentación de encenderla y entrar a internet, con algunas esperanzas, revisé mi correo para ver si tenía algún mensaje, cosa que no sucedió, con el correo abierto una nueva tentación me venció y comencé a leer el historial de mensajes del fin de semana, una cosa llevó a la otra y en pocos minutos yo estaba leyendo con toda atención, una serie de conversaciones que ya conocía, mientras comenzaba a acariciar mis senos.

Era natural que pasara lo que al final pasó, unos momentos después me encontraba redactando un correo electrónico

–          Papi, me voy a portar bien, déjame mamarla

Al instante redacté otros con toda intención, envié mis mensajes solo en los títulos y en varios correos creyendo que esto mejoría la contundencia del mensaje

–          No vuelve a pasar, soy tu puta

–          Rey castígame por favor

–          Solo déjame mamarla papito, no importa que no me la metas

–          Si me dejas mamarla te prometo que con eso termino, claro si tú me permites terminar

Mis mensajes no tardaron en tener respuesta, al poco tiempo por fin recibía respuesta de mi amigo, no soy tonta y supuse que él tenía también todo el deseo de seguir con esto y tener mi cuerpo, él había ganado la batalla y yo no tenía problemas en aceptarlo, puedo jugar este rol no por debilidad sino porque me da placer.

A mi correo llegó una nueva historia erótica, esta se trataba nuevamente de una chica que tenía sexo con un par de hombres, ambos ya se habían acostado con ella con anterioridad pero en esta ocasión ella consigue que ambos se lo hagan al mismo tiempo cosa que no había pasado, en  la historia ella empieza con un short de mezclilla corto, prenda que termina destrozada y cortada casi del tamaño de una tanga, dejando sus nalgas al aire y en un claro atuendo de golfa, esa imagen en especial se me grabó en la mente; evidentemente al lograr que ambos machos le dieran verga al mismo tiempo, su actitud de puta fue superlativa, así que mientras la cogían la trataron como tal, cosa que a ella parecía encantarle.

La historia no era una historia para ser publicada, no lo digo por su calidad y erotismo, sino porque no daba muchos antecedentes, ni describía a los protagonistas o las situaciones, era más un correo personal entre gentes que ya se conocen, tratando de compartir algo que pasó y con la clara intención de calentar al destinatario

La prosa y la actitud de la protagonista era muy parecida a la chica del relato anterior, sospeché que era la misma persona y eso me excitó más; con la calentura inicial de la lectura de mis mensajes, luego con mi actitud sumisa y el posterior envío de esta historia en combinación con el hecho de que sospechaba quien era la autora, al terminar de leer, yo ya estaba empapada y tocándome, mientras lo hacía mandé el siguiente mensaje

–          Gracias cielo, me encantó, estoy caliente, puedo terminar?

–          No

–          Ok tu mandas, que quieres que haga?

–          Ve por el vibrador

Me levanté y fui por el vibrador recién comprado, lo saqué de su envoltura y le puse pilas

–          Listo

–          Enciéndelo y ponlo entre tus senos

–          Ya

–          Imagina que es mi verga la que tienes entre tus tetas

Comencé a imaginarme una verga que no conocía, la imaginé grande dura pero sobre todo gruesa, oscura y tosca, posé el consolador en mis senos y comencé el sube y baja, las vibraciones eran muy placenteras y en un rato sentí como me mojaba aún mas, casi por protocolo hice una pregunta cuya respuesta sabía

–          Puedo terminar cielo?

–          No

–          Ok, sigo haciendo lo mismo?

–          Ya estas desnuda?

–          No corazón

–          Hazlo

–          Listo

–          Métete el vibrador

–          Como digas rey

Y lo introduje primero despacio solo ingresé la punta y traté de jugar con mi clítoris, mientras jugaba con mi nuevo juguete, un correo llegó con una historia de una chica que terminaba haciéndolo con un amigo de su novio; al abandonar éste de manera intempestiva una cena en donde estaban los tres, la chica en cuestión es seducida y dominada, caliente como pocas, opone poca resistencia inicial y termina sometida, nuevamente el mismo lenguaje y el mismo tipo de escritura, para mí era la misma chica, para ese entonces la calentura que me generaba mi nuevo amigo y la chica de las historias era muy similar, me la imaginaba similar a mi coqueta, con curvas pronunciadas y gustosa por captar miradas.

Mientras leía, mi consolador literalmente hacía esa función de consolarme, soy una adoradora de las vergas, y por mucho que estos aparatos puedan ser útiles, para mi nunca podrán sustituir a un buen pedazo de carne, sin embargo en mi calentura el vibrador hacía muy bien su trabajo y la posibilidad de ser yo quien lo dirigirá hacia que lo manipulara a mi entero deseo y buscando las zonas y los ritmos que mas me acomodaran, al terminar de leer estaba ardiendo, para ese entonces el juguete ya había entrado en su totalidad en mi vagina, con mis piernas bien abiertas me revolcaba en la cama, como puede tomé la lap y escribí un mensaje

–          Estoy ardiendo papi, pido permiso para terminar

–          Aún no

–          Por favor¡¡ ya no aguanto¡¡ déjame hacerlo y seré tu puta¡¡

–          Ya lo eres

–          Es cierto ya soy tu puta¡¡, eres un sol, un rey, quiero complacerte¡¡ pero no puedo más, créeme no se a cuantas viejas les hayas hecho lo mismo, pero yo quiero ser la mejor de tus putas

–          Ya empiezas a contestar como me gusta, te gustó la historia??

–          Me encantó

–          Te sigue excitando la protagonista?

–          Si mucho¡¡¡ es la misma?

–          Si

–          Lo sabía, que delicia de perra

–          Y no sabes lo golfa que es en la cama

–          Puedo preguntar si ya te la cogiste papi?

–          No puedes pero como te has portado bien te contestaré, la respuesta es Si

Uffff, esa respuesta me calentó todavía más, no sabía cómo podía aguantar el orgasmo, estaba sufriendo un montón, pero ese sufrimiento me generaba un enorme placer, no podía quitarme de la mente el hecho de que tanto el hombre como la mujer me calentaban muchísimo, al imaginarlos cogiendo era evidente que nada deseaba más que formar parte de la ecuación y convertir el dueto en trío

–          No sabes cómo me gustaría estar con ustedes

–          Te la quieres coger??

–          Siiiii¡¡¡¡

–          Aún sin estar yo presente

–          La verdad es que si¡¡¡¡ claro que sólo si tu lo permites, aunque estoy seguro que sería perfecto si nos acompañaras

Mientras escribía le daba descanso al vibrador y esto ayudaba para aguantar, aunque la conversación ya de por si era suficiente afrodisiaco

–          Va a ser difícil, porque ella es extranjera y no vive aquí, la conocí en una visita que nos hizo hace unos meses, vino a hacer algo parecido a lo que tu haces.

El cabrón nos había hecho lo mismo¡¡ nuevamente me sentí identificada con la chica, pero que manera de tratar a las viejas tenía este tipo¡

–          Cabrón sí que eres todo padrote

–          Al contrario, ustedes dos sí que son putas

Tenía las respuestas exactas para tenerme fascinada, me gustó la respuesta

–          Y como supiste que éramos tan putas?

–          Saber con certeza es imposible, pero para mí hay señales, su manera de vestir, su sonrisa constante, pero sobre todo para mí lo más importante es su andar y su cara

–          Cómo?

–          Las dos tienen una cara de puta, no por nada en particular pero sus ojos, y sonrisa las delata

–          Y del andar?

–          Ambas caminan erguidas y contoneando descaradamente las caderas, lo hacen de modo natural, les nace hacerlo, tienen en el subconsciente mover el culo y que la gente lo note

–          Que rico papi no sabes lo que me calentaste; me da mucho gusto que nos tengas locas a las dos

–          Bueno ella se regresó a su tierra y ahora me manda sus historias, sigue igual de puta. Tienes ganas de cogértela?

–          Si¡¡¡

–          Si qué??

–          Si me quiero coger a esa puta come vergas¡¡¡

–          Por qué?

–          Porque es igual de perra que yo y porque creo que está bien buena la cabrona

–          Revísalo por ti misma, ponte en cuatro patas y metete bien adentro el vibrador

Y me anexó unas fotos de la chica en cuestión, no se le veía su cara pero tenía un cuerpo exquisito, justo como lo imaginaba, morena, con curvas, grandes tetas y unas nalgas de infarto, eran varias fotos, una decía: me compré unos nuevos zapatos, en la foto estaba desnuda en cuatro patas, solo con los zapatos puestos y con una de sus manos se abría el culo, en otra también estaba en cuatro patas con un vestido de malla, sus nalgas eran divinas, en la última estaba recostada boca arriba; desnuda, su cuerpo era apenas cubierto con jabón, en la parte de su vientre gracias al jabón que cubría su cuerpo se había podido dibujar  una flecha que apuntaba hacia su cuca totalmente depilada

Simplemente me encantó, no podía más, al ver las fotos, regresé con mi vibrador y mientras las veía una y otra vez,  mi juguete hacia lo propio entrando una y otra vez a mi cuerpo. Sin pensar al poco rato le daba de lengüetazos a la pantalla, justo donde la flecha de la foto terminaba, imaginando que era mi amante quien me penetraba por detrás mientras le regalaba sexo oral a esta extranjera ardiente.

En realidad no me explicaba cómo podía incrementar mi excitación a cada segundo y era capaz de contener el orgasmo, la mente es muy fuerte y parece que la mío decidió bloquearlo y no soltarlo hasta que una orden cibernética lo permitiera, pero era un sufrimiento intenso el reprimirlo, así continúe un rato, como pude regresé al correo y supliqué

–          Papi, ya no sé como pedirlo por favor necesito terminar¡

–          Me pediste que te castigara y éste es tu castigo perra

–          Gracias por el castigo Rey, tienes razón, lo merecía, tu mandas

Creo que fue la mejor de las respuestas, al momento un nuevo mensaje llegó, era un mensaje que estaba siendo reenviado, en el correo origen el titulo decía “Mi desayuno” y lo mandaba la chica en cuestión a mi amigo, el titulo del correo hacia mi había cambiado y decía “Ella se portó bien”, el texto del correo solo decía

–          Abre la foto y termina

Lo que vieron mis ojos fue impactante, justo la cereza en el pastel, se veía la parte de la nariz para abajo de la cara de una chica morena de labios gruesos, una boca exquisita y belleza agresiva, su cara no se le alcanzaba a ver completa, en su boca se posaba una verga hermosa, grande, dura, gruesa y oscura; la foto estaba tomada de perfil, así que tanto la verga como la mitad de la cara de la chica se veían claramente, era una imagen deliciosa, llena de morbo, me encantaban por igual la chica y la verga, apenas la imagen se asomó por mi computadora, el orgasmo finalmente liberado irrumpió como un tueno en mi garganta y se apoderó de mi cuerpo como un sola descarga eléctrica

–          AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ que rico¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ Soy tu puta cabrón¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

Y mientras terminaba, como una perra en celo me apresuré a lamer nuevamente el monitor, quería saborear no solo ese pene hermoso sino probar esos labios gruesos y cachondos, lo hice como desesperada, realmente imaginado que yo estaba ahí, y los gozaba a los dos, con que gusto me hubiera unido a su fiesta y hubiera compartido el “desayuno” con esa puta que ya conocía tan bien.

Y mientras lo hacía seguía con ese largo orgasmo, a partir de que abrí la foto el orgasmo llegó y duró muchísimo, creo que duró el tiempo que estuve pegada al monitor, al terminar me alejé del mismo, pero seguí masturbándome, cambié de posición y continué recostada boca arriba, con las piernas bien abiertas, así volví a terminar y volví a terminar varias veces, no sé cuantas veces lo hice pero simplemente no podía dejar de hacerlo, un orgasmo y otro llegaban, era como si todo ese tiempo les hubiese bloqueado con una puerta y todos ellos se habían amontonado frente a ella, al abrirse la puerta los orgasmos contenidos se apresuraron a salir y se volcaron en todo mi cuerpo.

Me revolvía y gritaba, sujetaba mis tetas y apretaba mis piernas, jalaba mi pelo y movía el vibrador, todo al mismo tiempo, todo mientras orgasmos salían y salían de mi garganta

–          Cabrón me tienes pendeja¡¡¡¡¡ ahhhhhhhh¡¡¡¡ uhy¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ no puedo parar, que ricooooooo¡¡¡¡¡¡

Si ese era mi castigo quería que me castigaran diario, había sido una de las noches más excitantes de mi vida y simplemente había estado sola en mi cuarto de hotel, las piernas me temblaban, necesitaba ir al baño, me incorporé y por extraño que parezca al levantarme mis piernas me fallaron y me arrodillé, tuvieron que pasar algunos segundos para que pudiera tomar aire y levantarme.

Al volver del baño regresé a la lap, un mensaje ya me esperaba

–          Como te fue?

–          Excelente¡¡¡¡ Muchas gracias papi¡¡¡¡¡¡ no sabes cómo me gustó¡¡¡¡ me urge mamártela¡¡¡ necesito mamártela¡¡¡

–          Pronto

–          Ok rey, hay algo más que quieres que haga?

–          Por hoy está bien, es hora de descansar

–          Cielo, tengo que avisarte que mañana no estaré, regreso el jueves por la mañana

–          Ok, ´platicamos entonces

El día siguiente me levanté temprano y me arreglé para ir al aeropuerto, la semana no había terminado y tenía instrucciones sobre la manera en que debía de comportarme durante este periodo de tiempo; tanga y sin bra, con esto en mente opté por un jeans súper entallado y una blusa corta, con botones y gruesa, mis pezones no se notaban, pero los botones eran sensacionales, podía jugar con el escote y decidir cuándo usarlo o no, seguro cuando viera a mi marido los botones estarían a tope pero en el inter tenía la posibilidad de jugar. Lo corto de la blusa también me daba varias posibilidades, la principal la de enseñar mi abdomen y el orgulloso piercing que llevó en el ombligo y que no siempre muestro.

Al terminar de arreglarme decidí que los tirantes de mi tanga se vieran por los costados de mi abdomen desnudo, esto en combinación con el par de botones que decidí desabrochar, me hacían sentir lo puta que necesitaba sentirme ese día.

Frente al espejo decidí tomarme un par de fotos una de frente y otra por atrás, al terminar mandé un correo electrónico

–          Papi como hoy no me verás, te mando mi atuendo para que me des tu visto bueno, como pediste no uso sostén y traigo una tanga pequeña, espero verme lo suficientemente buena para ti

Seguro el correo no era necesario pero reafirmaba mi compromiso con el juego, pensaba que al despertar mi amigo, encontraría este mensaje y le gustaría la actitud que tenía esta hembra llena de curvas y deseos sexuales por él.

Desde el primer hombre (y algunas mujeres) que me  topé en el elevador de hotel y hasta el último que me encontré en el aeropuerto de mi destino, puede saber que si quería llamar la atención ese día, simplemente lo había logrado, la intensidad de las miradas era variada, algunas sutiles y tenues, otras disimuladas, y algunas más descaradas.

Recordé las palabras de mi ciber amante en relación al andar, así que intencionalmente moví las caderas lo mas que pude, creo que lo efectos fueron por demás positivos.

Al llegar al aeropuerto y estando esperando mi vuelo, aproveché para mandar un nuevo correo:

–          Rey ya me puse caliente con tanta gente mirándome el culo y las tetas

Durante todo ese rato y hasta llegar a mi destino, estuve dando vueltas sobre la identidad de mi amigo, algo en lo que no había reparado en varios días, mi conclusión me llevaba a los jóvenes, pensaba que difícilmente un hombre maduro tendría tanta disponibilidad durante tantos lapsos de tiempo y durante el fin de semana

Así que mis probabilidades se estaban limitando a 3 personas, dos de ellas atractivas y en especial uno de ellos, a dos de ellos ya los había visto intermitentemente coger y al parecer al menos uno de ellos lo hacía muy bien. No tenía duda de que mi amigo sería un buen amante, por la manera en la que me había tratado y por como parecía que había seducido a la chica de los relatos; solo quedaba por definir el tema del físico que aunque en este punto era poco importante, no estorbaba para nada.

Al llegar a mi ciudad, mi esposo ya me esperaba, antes de encontrarlo, me abroché el par de botones y oculté los tirantes de mi tanga, creo que así disminuí considerablemente el impacto del atuendo, seguía viéndome sexy pero tal vez y sólo tal vez dejaba de verme puta.

Mi marido me recibió cariñosamente y yo hice lo propio, al llegar a casa se abalanzó hacia mí, sutilmente lo rechacé diciendo que quería ponerle un poco de orden a la casa y salir a comprar la despensa, le dije que si teníamos sexo, no me iba a querer poner activa luego y no era conveniente porque tenía muchos pendientes como ama de casa.

La pedí un poco de paciencia, se sorprendió un poco pero nada importante, como siempre me respetó en mis decisiones; no mentía, pero era una realidad que mi deseo sexual hacia él era menor, pero mas allá de eso, creía que tenía un pendiente mayor que sacar adelante, antes de tener relaciones con mi esposo

Ese día había una calor infernal en mi ciudad, así que decidí quitarme el pantalón y ponerme short de color rosa, la prenda es cortísima y apenas cubre mis nalgas, solo que lo acompañe con unos zapatos de piso, el efecto de los zapatos es muy importante, con los zapatos de piso todavía tienes a el calor como pretexto, con los de tacón no te escapas de parecer una golfa.

Salí y realicé varias tareas, en cada parte que iba acaparaba miradas y mi calentura fue creciendo, en una de las tiendas que visité encontré una zapatería, encontré entonces el pretexto ideal para darme un gusto universal de las mujeres: comprar zapatos, me compré unos zapatos de tacón muy altos, ahora si la imagen era más atrevida, para rematar volví a la carga con el par de botones de mi blusa los cuales fueron intencionalmente desabrochados.

El final de mi recorrido fue escandaloso, estaba para entonces ya caliente, al llegar a casa me dirigí al baño, me tomé un par de fotos y con el título “vestida como puta” envíe el siguiente correo:

“ Hola papi, el día de hoy estuve muy caliente, nada mas de recordar tu verga, así anduve y ando vestida todavía, así fui al súper y anduve moviendo el culo y enseñando las tetas, dejé a los hombres con la boca abierta y comiéndome con la mirada, aun y con sus esposas a lado, no sabes cómo me gustó y eso me puso más caliente, como ya sé que el día de hoy no nos podemos contactar, quiero pedirte permiso para coger con mi marido, solo para aplacar aunque sea un poco toda la calentura que traigo encima, como ves? puedo?”

Sabía que su permiso era lo que me hacía falta y sabía que esto le gustaría a mi amigo, lo que no sabía era que pasaría si me decía que no; lo más probable es que no obedeciera esta orden, aunque tenía la impresión que si eso pasaba no serían placenteros los hechos posteriores.

Casi de inmediato la contestación:

–          Ok, pero con condiciones, primero no puedes mamarle la verga, segundo no puedes tener una actitud sumisa ni decirle palabras bonitas, tercero recuerda que esas nalgas y esas tetas son mías

–          Ok papi como tu digas. Gracias. Tu putita

Ya con el permiso la cosa fue más fácil, liberada de problemas me dispuse a coger con mi marido, a partir de la tarde pudimos coger tres veces antes de irnos a dormir, no podía desvelarme mucho ya que al día siguiente debía de regresar.

De alguna manera puede zafarme de mamarle la verga cosa que siempre hago y disfruto, pero hoy tenía un permiso condicionado y no pensaba desobedecer,  encontré a mi juicio una excelente manera de evitar la situación, le pedí a mi marido que ese día me dejara jugar un poco en el rol de dominatriz, de tal suerte cuando mi marido me pedía que le mamara la verga yo respondía:

–          No, mámame tu a mí la panocha cabrón¡¡

También con ese pretexto pude no utilizar alguna palabra cariñosa o cachonda como tradicionalmente lo hago mientras cojo, así que las palabras, corazón, rey, papi, cielo o amor, quedaron a un lado y aparecieron palabras como cabrón o hijo de la chingada

En un momento dado mi marido me tomó las nalgas mientras lo cabalgaba y preguntó:

–          De quién son estas nalgotas?

Solía preguntarlo con frecuencia y yo siempre respondía “tuyas papi” hoy contesté:

–          Que te importa cabrón¡¡

No lo volvió a preguntar, la verdad disfruté solo medianamente la sesión, en cada una de las tres cogidas terminé, pero terminé sólo una vez en cada una de ellas, he de confesar que en cada cogida logré terminar cuando mi mente recordaba lo sucedido en días anteriores; mientras montaba a mi marido, cerraba los ojos y recordaba los mensajes, los relatos de la chica extranjera, sus fotos y sobre todo la foto de la verga de él siendo mamada por ella, así lograba terminar, simplemente no podía sacar de mi mente el morbo de todo esto que estaba viviendo.

Antes de irme a dormir alcancé a mandar el siguiente mensaje:

–          Hoy te extrañé mucho corazón, besos ricos, ojala me dejes ponerlos en tu deliciosa verga

El jueves regresé con el compromiso de volver nuevamente el fin de semana, al aterrizar me dirigí al hotel, ya iba tarde para trabajar pero debía vestirme correctamente, a pesar de que había respetado el compromiso de no usar bra y la tanga pequeña, mi vestuario era el correcto para que mi marido me viera salir por la mañana pero no para que mi nuevo dueño me viera llegar al trabajo.

Llegué al trabajo y me decidí por un pantalón blanco de tela muy fina y súper entallado, ese tipo de pantalones deben usarse con algún saco o blusa larga, porque es prácticamente imposible que no se note la tanga; en caso de que uno se decida por no usar ropa interior el atuendo sigue siendo igual de difícil de llevar por lo excesivamente entallado y delgado.

Como era de esperarse no utilicé ninguna prenda que cubriera mis nalgas, por el contrario me decidí por un blusa negra corta y entallada, me vi al espejo y me gustó, mis pezones se alcanzaban a notar aunque no eran del todo evidentes.

Apenas al llegar noté las miradas, como siempre y recordando las palabras de mi amigo, me aseguré de mover bien mis caderas antes de llegar a la oficina

No tardé mucho en recibir el primer correo

–          Muy bien putita, se ve que has aprendido

–          Gracias rey, no sabes lo importante que es para mí que te haya gustado

Y así me dediqué al trabajo, con la satisfacción de haber cumplido por hoy, la verdad es que me concentré en avanzar, mi amigo no me escribió y eso me ayudó mucho, salí del privado sólo lo indispensable y avancé bastante.

Por la noche y ya en el hotel, me di un baño, no tenía noticias de mi amigo, al salir del baño encontré un mensaje

–          Hoy salgo con mis amigos, usa el vibrador, créeme valdrá la pena la espera

Decidí seguir, había algo que me hacía querer saber en que terminaba esto, lo que si me quedaba cada vez más claro es que era joven; la orden era un poco reconfortante ya que  no me quería dormir tarde

–          Ok

Así desnuda y mojada decidí empezar a tocarme, quise empezar de inmediato para terminar temprano y poder descansar

Comencé a leer los mensajes y las fotos para motivarme, algo tenían estos textos que me pretendían de inmediato, al poco rato tenía mi primer orgasmo con el vibrador solo adentro en la punta, luego de unos minutos llegaba el segundo ya con el juguete bien adentro.

La intención de querer terminar temprano se empezaba a diluir una vez que empecé quería seguir, leía y leía los relatos de la chica y luego veía  sus fotos y no podía evitar calentarme, en medio del proceso me llegó un correo de mi amigo, el título decía “mira la decoración de mi cuarto”, el correo sólo contenía un archivo adjunto

Al abrir el archivo vi una foto de un espejo largo, en él se encontraban pegadas y ampliadas todas las fotos que le había mando, al ver esto no puede evitar el orgasmo

Contesté:

–          Que rico, me encantó

No respondió de inmediato, yo seguí con lo mío, uno pocos minutos después un nuevo correo idéntico al anterior llegó, el titulo era “mira lo que hice antes de salir”.

Ahora la foto tenía en primer plano y de perfil, su verga parada grande y dura, su mano sobre ella masturbándose y atrás mis fotos pegadas en el espejo.

Me calenté nuevamente y aceleré el ritmo, al instante un nuevo mensaje

–          Te gustó?

–          Mucho¡¡¡¡

–          Espera que viene lo mejor

Intensifiqué el ritmo, al poco rato un nuevo correo, con el titulo “mira lo que pasó”

Al abrir el archivo se trataba de una foto tomada desde arriba, su verga nuevamente en primer plano, comenzaba a ponerse flácida aunque todavía tenía un buen tamaño, debajo de ella y sobre la cama, una de los fotos que había enviado el día de ayer llena de semen.

No pude más¡¡, como le hacía este cabrón para ser tan morboso y encontrar las cosas correctas para calentarme?, al instante terminé riquísimo

–          Ahhhhhhhh  que rico¡¡¡¡¡¡¡

Luego un nuevo mensaje:

–          Te gusto?

–          Mucho rey, no sabes lo que me excitó, pero sentí envidia de la foto, ella ya probó tu semen y yo no

–          Pronto, por hoy me despido, mañana revisa tu correo al levantarte

–          Ok, hasta mañana

Continuará…

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