mi primera vez con otra chica. relatos lesbicos

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Santi siempre me ha incitado a hacer locuras cuando se trata de sexo, a él le da un morbo increíble verme devorarle la verga a otro, que algún invitado me coja. Que les puedo decir él es así un leoncito hambriento de sexo, por eso me encanta.

Hace un tiempo estaba yo en casa con una amiga, para ver una peli en Nexflit, sin embargo nos pusimos a hablar y ella estaba sentada a mi lado. Comenzamos a hablar de sexo, y le conté un poco de mis experiencias con Santi.

También le conté de la fantasía que él tenía de verme comer unas tetas y una concha, incluso nos habíamos hecho una paja imaginándonos con otra nena en medio. Pero él ahora no estaba y Sofí me calentaba mucho. Le pregunte: ¿Te gustaría estar con una chica? ¿Lo has hecho?

La muy pilla me miro un poco y me confesó: “solo unos besos”, le dije que yo también solo había besado a una chica y que me parecía que nosotras besamos mucho mejor que los chicos, y me acerque un poco a ella, estábamos sentadas en mi sofá.

Sofí, es delgada con carita de chica buena, cabello largo, tienes buenas tetas.

Sofí se dejo besar y comenzó a tocar mis tetas, nos mirábamos y acariciábamos nuestros pezones, ella me daba pellizcos porque los míos se ponen duros rápido, yo me puse a jugar con su cabello mientras ella me agarraba las tetas y sentía su lengua bailar y mojarlas de saliva.

Nos quitamos la ropa, mientras nos besábamos y nos tocábamos todo el cuerpo, ella agarraba mis caderas y yo apretaba sus nalgas, estábamos muy excitadas. Nunca me imagine que fuera tan caliente mi amiga.

La acosté en el sofá y me puse encima de ella, le chupe las tetas duro y se las lamí con desespero, es muy rico sentirlas en la boca. Sofí jugaba con sus dedos en mi clítoris. Nos acostamos una al lado de la otra muy pegaditas por el sofá, y comenzamos a masturbarnos, ella a mí y yo a ella. Le pase mi mano empapada de sus juguitos por todo su concha depilada y ella metía sus dedos en la mia.

Nos movíamos una pegada a la otra, nos tocamos por todas partes, como descubriendo por primera vez nuestros cuerpo, Mientras nos besábamos, ambas dábamos suspiros y gemidos de placer. Cada una acariciaba y frotaba con más fuerza y rapidez el clítoris de la otra, nuestras manos estaban empapadas.

Le dije: “Proba de mis dedos tus jugos” Ella chupo y lamio entre mis dedos como si tuviera una verga en su boca, eso me excito mucho más. Nuestras tetas juntas se movían y se sentían muy rico, y en nuestros vientres había como una danza árabe. Nos apretábamos la una contra otra con fuerza, como si estuviéramos penetrándonos.

La verdad que para ser una primera vez, estábamos bien ilustradas, creo que en mi caso, de tanto hablarlo con Santi y ver videos me hice una idea de lo que quería hacer. Y ella sabia más de lo que había dicho.

Juntamos nuestros cuerpos transpirados, debo admitir una sensación muy deliciosa, A medida que nos tocábamos, lamiamos y besábamos, yo me iba bajando a su concha, tenía muchas ganas de probarla. Cuando llegue abajo y me metí entre sus piernas, Sofí me miraba deseosa de que se la devorara, y eso hice.

Me agarre de sus muslos y le pase la lengua por todo su clítoris y hasta abajo, le hice círculos y hasta se le di chupadas y succionadas eso hizo que ella acabara, fue un deleite sentir las piernas temblorosas de Sofí y yo estaba muy excitada. Ella solo hacia “¡Aaayyy, Aaaahhh!” y apretaba sus labios “mmmmm”.

Quería que Sofí me hiciera sentir lo mismo, así que la levante, nos besamos con su sabor en mi boca y la eche encima de mí, me beso poco a poco hasta que llego a mi concha y la lamio por todas partes, luego con dos de sus dedos me froto el clítoris y me echo saliva mara frotar más rápido. Yo estaba hecha un mar. “Cometela sofí” “Haceme acabar”, “¡Aaahhh, sii, sii!” eran mis palabras, agarrada fuerte del sofá.

Yo creo que mi amiga tenía más experiencia de la que me dijo. Ella con su lengua y dedos me hizo acabar como nunca, quede tan agotada y tan placida que no quería levantarme.

Ella y yo solo nos mirábamos, pensando en lo que habíamos hecho y cuanto nos había gustado.

Como Santi y yo siempre habíamos fantaseado y se había perdido el momento, le pedí a Sofí que me hiciera unas fotos chupando sus tetas y lamiendo su conchita para enviárselas por el celular.

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