el sueño de angelica. relatos eroticos

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Lectores, si quieren leer el primer capítulo vayan 

El sueño de Angélica 2

Angélica estaba roja como un tomate, llevaba más de 20 minutos en la moto mostrando culo, recibiendo frases groseras y soeces, además que sus tetas no las contenía bien su blusita, cosa que la hacía exponer más. Llevo todo el camino con los ojos cerrados, después de unos 20 minutos de viaje sintió que la moto se detuvo, miró a su alrededor y se dió cuenta que estaban en otro parqueadero pero fue Austin quien la trajo a la realidad.

Austin:Señorita, bajese de la moto.

Angélica acatando la orden, se empezó a bajar, pero como no tenía práctica al usar tacones, puso el pie izquierdo, y se iba bajar de la moto, pero perdió el equilibrio y terminó de espalda contra el suelo. El dolor en su espalda paso a un segundo plano cuando se dio cuenta que la falda se le había subido a la cintura, quedando su cadera desnuda mostrando su vagina. Le entró el pánico ya que había unos hombres en la puerta observándola, viendo su desnudez y tan rápido como pudo se levantó y se acomodó la falda para que no la observarán más. Cuando lo hizo observó que esos hombres se estaban riendo a todo dar. No podía creer por la humillación que había pasado. Estaba roja de pies a cabeza.

Estaba tragando su humillación, cuando Austin la sacó de sus pensamientos.

Austin: Señorita, sígame, y tenga más cuidado al caminar, no querrá alegrar más el día a los señores.

Sin hacer más Angélica miró al suelo y siguió a Austin como él le había dicho. Tuvo cuidado al caminar para no volverse a tropezar.

Al pasar al lado de los señores, odio que se siguieran riendo, pero más la osadía de lo que le dijeron:

Señor X1: Mija ven tropiezate aquí… jajajaja

Señor X2: Que cochina no se depila las piernas que asco…

Señor X3: Compra una afeitadora marimacho.

Señor X1: Estás para sobarte toda, no importan tus pelos mi amor. Jajaja

Angélica no podía creer que le dijeran eso, era mujer y se merecía algo de respeto. Además a ellos no le importaba si estaba o no depilada.

Tratando de ignorarlos se concentró en seguir a Austin, que caminaron durante 10 minutos hasta llegar a un edificio de 5 pisos, le pareció raro que entraran allí, pero se dió cuenta cuando llegaron al 4 piso a una oficina que se trataba de un ginecólogo… no sabía para que la llevaban allí, pero pronto sabría porque.

Ginecólogo: Señor Austin tiempo sin verle, veo que ha caído otra mosca a la red del señor Martín, aunque le falta arreglos pero se le ve potencial.

Austin: Si señor, el señor Martín me mandó para que le instalarán a esta señorita el aparato y revisará si es virgen.

Angélica no podía creerlo, verificarán si era virgen, creía que con la palabra bastaba, pero se empezaba a dar cuenta que eso no era suficiente.

Ginecologo: Por favor señorita siga.

Era la primera vez en todo el día que se dirigían a ella, siguieron a un segundo cuarto amplio, con la silla con un soporte para las piernas común en este oficio. El doctor la invitó a acostarse, y acomodarse, aunque le dió siempre cosa mostrarse era un doctor y sabía que los médicos eran responsables. Al acostarse no le costó mucho que su falda la desnudara por sí sola. Cuando estuvo con las piernas abiertas, el doctor procedió a sujetarlas con una correa.

Angélica ante la confusión pregunto

Angélica: Y las correas para que son?

Austin la miró con ojos asesinos pero el doctor lo calmo .

Ginecólogo: Austin fresco hermano, es normal en las chicas que preguntan eso, y más si es su primera vez. Estoy consciente de las reglas del señor Martín pero es nueva no es así?, Déjala que se adapte.

Mira niña, al ser tu primera vez necesitamos que te quedes quieta, así no tenemos que volver a empezar.

Angélica se le traban las palabras, aunque le aturdió que hizo lo mismo con brazos y cuello pero optó por mantener silencio o Austin luego se las cobraría.

Después de ser amarrada a la camilla, movió la camilla que inclinó su cuerpo para abajo, y separó aún más sus piernas. Angélica por su parte se sentía mal a ser observada en esa zona tan íntima.

Ginecólogo: Hermano, esta chica necesita una depilada… parece un oso.

Ese comentario humilló bastante a Angélica, de poderle ver la cara se hubieran dado cuenta lo rojo que se puso.

Después sintió como el ginecólogo empezaba acariciar sus piernas y en especial la parte interna de sus muslos…  sintió que el médico se estaba sobrepasando, era su primera vez. El doctor le dió un tirón a su pelo púbico que le provocó un grito, cosa que le molestó a Austin.

Austin: Callemos a esta señorita. No sabes lo que me molesta que griten.

Ginecólogo, lo sé hermano, aunque quería dejarlo para el final eso, pero viendo que está chica no soporta nada pues tocará .

Angélica se inquieto, no sabía cómo la callaría, el doctor se levantó y fue por algo. Cuando regresó vio que traía una mordaza con una bola en la mitad, ella se negó, no quería eso pero.:

Ginecólogo: Vamos nena, mejor que sea yo y no Austin que sea el que lo haga, no sabes cómo se pone de malas, ella seguía firme, y el doctor para evitar le apretó su nariz y ella en menos de 2 minutos abrió la boca para recibir aire y ahí aprovechó el doctor para metérsela, cosa que fue fácil, y luego ajustándose a su nuca.

Después el ginecólogo regreso al frente de su vagina y ella quedó sin la posibilidad de verlos y a merced de lo que quisieran hacerle .

Empezó a escucharlos;

Ginecólogo: Y bien amigo, con esta que quieres?, La esterilizamos o que amigo?

Austin: El señor quiere innovar con ella, me contaste de esos aparatos la otra vez, aún los tienes?

Ginecólogo: Pues hay 2 versiones, uno para el culo y otro para la vagina… , no sé cuál prefieras.?

Austin: Los dos, estuvimos hablando y quiere experimentar con ella.

Ginecólogo: Pero sabes son bien costosos. Y confías en esta pelada?

Austin: Su futuro depende de nosotros, así que no tiene elección, y de denunciarnos le irá peor, así que no te preocupes por el dinero, insertarlos.

Ginecólogo: Vale vale, voy por eso. Te cuento valen entre 4 y 8 millones, ya te confirmo, y te explico todo lo que trae, es tecnología de punta.

Austin: Sabes que el dinero no es problema para el señor. El quiere probarlo con esta chica y ver.

Vale, déjame buscarlo .

Austin: Para esta ocasión, el señor solicita que esté más tetuda, como vez las tiene de un buen tamaño, pero con esta quiere algo nuevo.

Ginecólogo: Wow, pensé que nunca el señor lo solicitaría, encantado.

Angélica le dió pánico eso, cómo harían eso?, Le metería silicona, prótesis o que, el hecho de que modificarán su cuerpo a su gusto le asustaba.

El ginecólogo llegó, pero al frente de sus piernas así que no supo que traía consigo.

Lo primero que sintió fue como introducían un aparato frío en su vagina, parecía un pene, pero empezó a sentir como abrían su vagina, podían verle lo más profundo de esta.

Ginecólogo: Aunque afuera esté como una cochina, su interior es precioso y rosado, un diamante.

Austin: El señor también pensó lo mismo, por eso sigue adelante con esto.

El espera estrenar ese agujero en su momento.

Ginecólogo: Pues severo manjar, definitivamente, y entonces, supongo que no la usaré por aca.

Austin: Claro, pero ya te diré que podrás usar, no te puedes quejar, la última te dejamos que se la metieras por todo lado.

Ginecólogo: Pero la calidad de ésta es superior, pero bueno, entiendo que el quiera estrenar lo mejor, comenzaré entonces.

Angélica sintió, después de escucharlos hablar de ella y otras chicas como meros pedazos de carne, como un segundo aparato entraba bien profundo en ella, tanto que pensó que la desvirgara con eso.

Cuando estuvo en su posición sintió cosquillas dentro de su vagina, como algo se adhería a ella, y después para desgracia de ella, como unas pequeñas agujas se clavan dentro de ella, hasta el punto de hacerla llorar, no pudo moverse mucho por los amarres que tenía, pero sí lloró y gimió ahogadamente. Después de un rato sintió como el dolor pasaba.

Seguido sintió como levantaban aún más su cadera, y frotaban un líquido en su ano, ella se inquietó por qué nadie había usado esa parte, pero sus lágrimas volvieron  a su rostro cuando sintió otro aparato entrar en su culo, y seguidamente introdujeron otro aparato .

Ella estaba súper incómoda y dolida. No creía soportar más, hasta que el ginecólogo dijo:

Ginecólogo: Austin, mire esto como le dije es de alta tecnología , le mostraré, aquí está el mando de ambos aparatos, y puede seleccionar si quiere usar 1 o los dos y las opciones que estos le dan, por ejemplo, quiere que esta puta se corra de placer mire.

Y Angélica sintió como en su vagina comenzaba a vibrar con eso, y como lo que en un principio le produjo un dolor descomunal, empezaba a darle placer como no había conocido. Se retorcía lo que los amarres le permitían, pero los gemidos ahogados daban fe de que estaba disfrutando.

Ginecólogo: Ahora, si quiere que sufra.

La dicha le duró poco, ya que el placer que sintió, pasó a ser punzadas y descargas eléctricas que le producían dolor. Volvió a gritar y estremecerse de dolor.

También te sirve para permitirle orinar o no, que introduzca cualquier cosa en ese coño. Así también te aseguras que nadie use ese coño propiedad del señor Martín.

Ginecólogo: Ahora el del culo cumple lo mismo, solo que puede agrandarlo, pero le recomiendo que lo haga lentamente, ya que puede dañar el año a la señorita. Además tiene funciones de cronómetro, hacerla poner enferma de excitación, darle tanto placer para recibirla con una descarga… en serio lo que le acabo de instalar a ella es la locura.

Austin: No me costará aprender a usarla, pero esto es lo que al señor Martín le gusta. Y más mirala , no lleva ni 10 minutos y está como un tomate.

Ginecólogo: Las mujeres blancas así me matan, me encanta ver el color de su rostro y coño ponerse bien rojito.

Austin: Sin duda, procedemos con las ubres?

Ginecólogo: jajaja ese comentario, vale.

Entonces , Angélica vio como el ginecólogo, se levantó tomó algo, bajo su cadera y elevó su pecho, ah se dió cuenta que era una aguja con algo, al estar al lado de ella le aplicó eso en su cuello, ella le dolió un poco, pero fue más la sensación de ese líquido entrando, sentía que se quemaba…. Pero se sorprendió más cuando los escucho.

Austin: Explícame, que le aplicaste?

Ginecólogo: Le aplique un conjunto de hormonas parecidas a cuando una mujer queda embarazada, sus senos crecen y comienzan a producir leche, aunque con ella depende de cómo reaccione puede producir o no leche, pero algo bueno detendremos en parte su ovulación, no sirve para evitar el embarazo pero ayuda.

Austin: Cuánto le durará?

Ginecólogo: Eso depende del tiempo, me explico, esta inyección le durará un poco más de dos semanas, y aunque hoy le crezcan un poco, si quieres que el efecto dure más y le crezcan significativamente tiene que regresar a qué se le aplique continuamente, aunque con el tiempo las inyecciones serán cada vez menos efectivas para seguir aumentando, y sólo servirán para mantener el tamaño.

Austin: Y después de dos años las ubres no le llegarán al suelo? Jajaja digo si siguen creciendo se le terminarán cayendo jajaja

Ginecólogo: Jajajaja Austin , tú y tus bromas, no pasará eso, si le inyectamos silicona o eso, si hay posibilidad de que ocurra, pero recuerda que esto sin hormonas, quiere te decir, que el cuerpo de ella pensará que está embarazada y sus senos crecerán hasta el máximo que su mismo cuerpo permite, ni más. Llegará el punto que crezcan y se queden en ese tamaño, y solo toque volver para que no disminuya, porque si paramos las inyecciones, el cuerpo dejara de pensar que está embarazada y todo volverá a la normalidad .

Austin Excelente, cuando tiempo empezara a hacerse efecto?

Ginecólogo: Ella empezará a sentir dolor en sus senos en unos 10 minutos, y 30 se le pondrán rojos y sensibles, y sus pezones estaban de punta…

Austin: Veo, y mientras esperamos, puedes disfrutar de ella, usa su boca, es lo único que el señor Martín no le importa quién la use primero.

Mientras yo iré y traeré tu pago, siéntete libre de usarla. Y sabes, aprieta bien esas ubres para que le duela y queden super sensibles.

Ginecólogo: Gracias Austin, no sabes mi esposa como me ha tenido aburrido estos días… te debo una.

Austin: Agradecerle al señor Martín, el es que manda sobre todo esto. Ya regreso.

Angélica tenía miedo, mucho miedo, no sabía que harían con su boca, o a que se referían con eso, ella era muy ingenua, pero eso iba a cambiar en breve.

Ginecólogo: Hola señorita, veo que eres la nueva putita del señor Martin, y veo que él tiene un gusto exquisito.

Angélica en su susto, abrió los ojos y estaba expectativa. El Ginecólogo tomó su pequeña blusa y tiró de ella sacando sus ubres y dejándolas al aire libre y comenzó a amasarlas.

Angélica se sentía abusada, nunca antes alguien le había cogido a sus senos y menos con tal brusquedad, se veía que ese tipo llevaba tiempo sin satisfacerse, además de sentir algo en ellos que ella aún no identificaba.

Ginecólogo; Cosita, de tenerte para mí te volvería mi mosa y follaria de día y noche, y no te afanes, si quedas embarazada te haría el aborto fácil y sin peligro jajaja.

Angélica tenía miedo con lo que un tipo así pudiera hacerle.

Pero se sorprendió cuando el tipo volvió a bajar la camilla, bajando mucho más su rostro esta vez, y se preocupó cuando el tipo quitó la bola de su mordaza, pero con la diferencia que si boca seguía abierta y no podía hacer nada al respecto.

Ella desde su punto de vista podía ver todo el pantalón del viejo, y un escalofrío le recorrió por el cuerpo cuando vio que se bajaba la cremallera y sacaba su pene, un pene normal… pero muy peludo y con un olor un poco fuerte. Le daban náuseas, empezó a mover la cara cuando se dió cuenta que el tipo acercaba a su boca el pene, quiso resistirse pero el Ginecólogo con una mano mantuvo firme la cara de Angélica y se la metió toda, atragantando la. En ese primer embiste, ella se sintió asqueada, sabía a sudor, orines, quería vomitar, pero lo peor fue cuando el tipo comenzó a bombear y follar literal su boca, cuando por momentos sentía asfixia por la profundidad que la metía, sus senos no se salvaron, ya que al poco tiempo de follar su boca empezó con sus manos a estrujar más fuerte sus tetas y empezar a lamer desde el ombligo hasta su vagina, ahí donde se encontraba con un clítoris virgen y casi sin usar.

Angélica estaba entre el asco y el placer, porque aunque todo el tipo sabía lo que hacía y le gustaba, pero se sentía muy mal a ser folllada y ahogada por ahí.

Siguió el tipo así hasta que se descargó en su boca, mientras con un esfuerzo sobrehumano se tragó toda la Lefa del tipo en contra de la gravedad, su primera lefa, la prime a verga de muchas que ahora probaría, él no soltó las ubres de Angélica en todo ese tiempo, y antes de sacar su verga apretó los pezones hasta que ella en un intento de grito no pudo decir más que un sonido casi muerto.

Cuando el por fin sacó su pene de su boca, ella pudo respirar nuevamente, el se fue hacia adelante de ella y se perdió, parecía que ya no importaba, era solo un trozo de carne que usaban para follar y usar a su antojo…, modificar su cuerpo a su antojo sin importarle lo que pensara. Ese era el precio que tenía que pagar por un futuro, para ella y su familia, y estaba dispuesta a afrontar eso y mucho más por salir adelante.

Angélica estaba cansada, sentía sus pechos pesados y doloridos, no contó el tiempo que duró allí, solo supo que fue mucho, se estaba quedando dormida cuando un ruido la despertó:

Austin: Hey … ya está lista?

Ginecólogo: si, ya está, la disfruté mucho .. enserio es de las pocas veces que traes mujeres así. Deberías prestarme la alguna vez.

Austin: Sabes que no recae en mí esa decisión, y el señor Martín tiene muchas ganas de estrenarla, quizá en unos años tal vez.

Ginecólogo: Bueno, lo intente, espero que vuelvan pronto jajaja. Cuídate …

Austin :Igualmente.

Y el doctor se dispuso a bajar a Angélica de la camilla, la regreso a la posición inicial, pies al suelo y empezó a desatar sus extremidades. Una vez liberada le costó pararse, pero lo hizo, seguido se recompuso la ropa y noto que sus senos eran más grandes, la blusa de por sí ya pequeña y sus senos quedaban más expuestos.

Austin: Vamos señorita, hay mucho por hacer y no podemos perder tiempo.

Así comenzaron el camino de regreso a la moto, Angélica estaba adolorida y caminaba lento y Austin aprovechaba para darle pequeñas descargas en la vagina

Una vez llegaron a la moto, Angélica se puso como ya sabía, mostrando culo y empezaron el camino…. Cómo no podía faltar los piropos e insultos, ella cerró los ojos hasta que pararon, ella creía haber llegado al apto, pero la verdad era alguna tienda de belleza, bajaron y se dirigieron a la recepción.

Austin: Buenas tardes, venimos a la depilación completa de esta señorita, no quiero ver un solo pelo a excepción del cabello y cejas.

Secretaría: Claro si señor, por favor llene este formulario.

Otra vez iban ha hacer algo sobre ella pero no tenía voto ni decisión… así duró un rato hasta que la secretaría le dijo:

Secretaria: Por favor siga a la sala de vestuario y allí uno de nuestros empleados le asistirá.

Ella siguió el camino que le indicaron, y se encontró con otro muchacho, que le entregó una toalla, bata y elementos necesarios. Le indico dónde cambiarse. Ella entró y se cambió, cuando se puso la bata no creía que hasta allí la quisiera exhibir Austin. Esa bata era muy pequeña, como mínimo 2 tallas menor, aunque creía que 3. La bata no le cerraba completamente y el triángulo peludo de su coño se notaba con facilidad, tomó su ropa y unos papeles que le dieron y leyó escrito “ ni se te ocurra pedir que te la cambien, te vigilare” sabía claramente que Austin lo había hecho y debía obedecer o sería castigada.., así que cogió sus cosas como pudo, salió e intentó caminar cerrando su bata y que no se le cayera nada.

La escena era patética, ella, mostrando culo, las ubres a nada de salir y mostrando toda su desnudez al que pasara.

Ayudante: Hola, veo que te quedó pequeña, espera te la cambio.

Angélica: No te preocupes, así me gusta.

Ayudante: En Serio?

Angélica: Sí claro, no te afanes.

Y no tuvo cuidado al caminar y se resbaló, esparciendo todos los papeles y dejando que su cuerpo desnudo tocará el suelo.

Ayudante: Ven, por lo menos dej….

Angélica se había dado un buen golpe, pero mayor fue su vergüenza cuando se dió cuenta que el ayudante estaba detrás viéndola todo, su culo y coño desnudo.

Muerta de vergüenza le dijo:

Angélica: Vale gracias… rápidamente sin dar ni la mirada.

El ayudante le recogió los papeles y la siguió detrás. No era normal ver una clienta así, normalmente salían en interiores y solo en el momento desnudaban, pero él sabía de qué se trataba todo.

Ayudante: Sigamos por el pasillo y te detienes en la puerta 18.

Angélica siguió por el pasillo procurando cerrar lo que podía su bata, que de por sí ya era poco. Que vergüenza que alguien la viera y así.

Llegaron al fondo del pasillo y giraron a la derecha, ahora la iluminación era menor y era difícil distinguir los objetos, pasaron 3 habitaciones más y vio una con el número. Ella intentó abrirla, pero lo que sintió, no se lo esperaba, no en ese lugar.

Sintió como unas manos se posaron en su cintura y la apoyaban contra la puerta, Angélica se sentía débil, insegura… y el ayudante le dijo:

Ayudante: HMm carne fresca, al principio creí que eras una chica inusual joder, pero después de ver tus papeles, se que te mandé el señor Martín, y a decir verdad el siempre tiene un buen gusto.

Lo decía mientras deslizaba una mano por el culo de Angélica, y lo metía entre sus piernas y tocaba todo su pubis y vagina.

Ya se a que vienes, y si que necesitas una depilada, esto es una asquerosa selva, que gamina, pero tranquila aquí te dejaremos a gusto del señor, y hasta que no vaya a avisar nadie vendrá, así que disfruta .  

Así, el introdujo dos dedos en la vagina de Angélica, ella se sorprendió, pensaba que nadie podría hurgar ahí, y lo acompañó con un fuerte apretón de teta izquierda, ella gimió por el brusco ataque a esas ubres. El para aumentar su calentura le mordió el cuello, dándose más placer, mientras Angélica pensaba que sería violada y esa sería su primera vez, pero pensaba asumirlo para poder tener un futuro, para ella y su familia.

Así duraron unos 10 minutos, hasta que el ayudante, pasó su mano derecha a la teta derecha y ahora el ataque fue más brutal que antes ..   Angélica sentía como su bata ya andaba por su cadera, y como ese abusador se bajaba los pantalones, lista para penetrarla…. Ella estaba miedosa, no había mojado suficiente, sabía que sería doloroso, y cuando sintió que el tío se acercaba su pene, algo en el aparato que le habían puesto, se cerró evitando el paso del pene del tipo.

Ella estaba sorprendida, creía que dejaría de ser virgen, pero se ve que la vida le tenía una segunda oportunidad, aunque al ayudante eso no le gustó nada.

Ayudante: Pero que mierda?

Te instalaste algo en el coño?, Puta… y si no te follare entonces te llenare esa boca de mi leche.

Y sin que Angélica pudiera negarse, el tipo le dió la vuelta , la hizo agacharse y le apuntó su verga a la boca. Ella no quería, y mantenía su boca cerrada. El empezó con una bofetada, que no hizo mucho en ella, volvió a apuntarle la verga y le tapó la nariz, siguió fuerte en su decisión, pero recibió otra bofetada, y esta vez le restregó toda la verga por la cara, dejándola pegajosa, pero no hizo algo diferente, así que el ayudante con el fin de follarse la boca, la tomó del pelo y la alzó en vilo, y con su mano derecha agarró a cachetadas a Angélica, y le propinó varias cachetadas en ambas mejillas, mínimas unas 10, y ante esto, le volvió a poner el pene, y ella que tenía ya su cara roja por los golpes y el pelo doliendole horrible, tragó su orgullo y abrió su boca, cosa que el tipo no desaprovechó y le metió de tacada el pito, atragantando la, ella pudo notar que el pito de él era más grande que del ginecólogo, y sentía que le faltaba el aire, más aún cuando ese imbécil le tapa la nariz mientras se follaba su boca. Tironeaba del pelo muy fuerte, ella pensó que le rompería la mandíbula además de dejarla calva. Pero  fue en un instante que sintió como el tipo le metía la verga lo más profundo en su garganta, casi al punto de dejarla sin aire, podía sentir los pelos del pubis del tipo. Pero todo acabó cuando sintió como ese invasor se hinchaba en su boca y disparaba chorros de semen directamente a su garganta, sin posibilidad de negarse aquello…

Cuando pasaron unos instantes, y el pene perdiera tamaño y lo retirará, ella volvió a respirar, estaba rojisima además de llorosa, un poema .

Ayudante: Te gustó?, Levántate,…, No tenemos todo el día.

Angélica aún respiraba fatigada y el sin el menor signo de compasión, la agarró del pelo y así la alzó, haciéndola gritar….

Angélica: Augf… auhh.. me duele, suave porfaovr. No sean t..blug.

El tipo la tenía cogida del pelo, y ante sus súplicas, le propinó otra bofetada en la mejilla izquierda que la hizo estrellarse del todo contra la puerta.

No duró mucho ya que el ayudante abrió la puerta y ella cayó al suelo, mostrando su gran trasero.

Ella estaba desorientada, pero empezó a tomar conciencia cuando sentía púas en el trasero, y cuando giro la cabeza el tipejo ese la estaba nalgueando como si fuera un tambor, ella al percatarse comienza a gatear para salir de sus garras. El la ve alejarse mientras se ríe de ella, llega a lo que parece una camilla pues la habitación estaba con las luces apagadas, e intenta levantarse, mientras ese tipo entre risas enciende las luces que la vislumbra un momento.

Ayudante: Ponte cómoda, ya llamaré al resto, y para tus órdenes Edgar. Y se fue.

Ella se quedó asustada y con miedo.

Al poco tiempo llegaron el resto del equipo, la desvistieron, la hicieron estirar en la camilla y la calmaron, estaba angustiada por algo que no quiso decir, comenzaron con el procedimiento. Duraron 3 horas allí, dónde Angélica vio las estrellas pero del dolor, le quitaron todo el vello de piernas, pubis, brazos… pecho, espalda… del todo cuerpo, lo cual la dejó completamente roja, como un tomate…

Ayudante: (otro diferente) Mira chica que valiente eres, todos se aplican ese anestesiólogo para que no duela tanto, pero preferiste así de una que valiente. Pero ya acabamos, ve y te cambias y nos vemos en una próxima sesión .

Angélica se moría de piedra, así que pudo haber evitado ese dolor y haberla pasado bn, que infeliz de Austin.. maldito .

Se levantó como pudo, su cuerpo le ardía horrores, y con mucho sufrimiento se cambió, sentía como cada prenda, a pesar de ser mínima le quemaba el cuerpo .

Llegó con Austin y …

Austin: Muchas gracias, nos vemos pronto.

Cómo le fue señorita.?

Angélica: Cállate, no quiero hablar porfavor.

Austin ante tal grado de irrespeto, sabía que apenas empezaba, pero no dejaría pasar eso.

Le dió una palmada en el culo, que le dolió y la hizo detenerse en seco .

Austin: No me vuelvas a irrespetar así, cállate y no me vuelvas a dirigir la palabra a menos que quieras un castigo peor.

Así se subieron a la moto y tomaron el camino de regreso, en el Angélica quiso perderse y pensar que estaba en otro lado, en un mejor lugar donde no fuera ese.

Pero todo acabó cuando llegaron al parqueadero del edificio, ella se bajó con esfuerzo y se encaminaron al ascensor, verla caminar era un chiste, que además de la molestia de caminar con la piel así, sus ubres en ese tiempo ya habían adquirido un mayor tamaño, se podía notar al verla y no tardarían mucho en salirse.

Subieron al 7 piso, y allí… al entrar …

Austin: Señorita por favor, desvistase, debo revisar

.

Y ella obedeciendo se quitó su ropa y puso sus manos a los lados y miró al suelo.

Austin: Perfecto. Para la próxima recuerde abrir más sus piernas, pues su vagina debe estar siempre accesible.

Y así lo hizo para sentir inmediatamente los dedos de Austin hurgando en su vagina.

Austin: Humm interesante, ni un pelo y suave.

Angélica: Aush, suave.

Austin: Que sucede?

Angélica: Me duele, suave porfavor .

Austin: Es normal que se sienta así, ahora váyase a dormir y mañana le diré cómo y qué crema aplicarse para que le mejore. Que tenga buena noche.

Angélica sorprendida por su actuar y dejarla así, no había terminado de pensar cuando quedó sola en el apartamento, con sus tacones, hambrienta. Tenía hambre pero estaba muy cansada para pensar en eso, así que fue a su cama y terminó muerta allí, de un día tan duro, que ni alcanzó a quitarse sus tacones.

Lo que Angélica no sabía, era cuánto le iba a costar poder relajar ese ardor en la piel.

Continuará….

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