LA FABRICA 3

Sígueme en instagram: @babykarelvis

Sígueme en instagram: @babykarelvis

Y continuamos…

Llegó el día del casamiento de Victoria y tuvo la deferencia de invitar a todos en la fábrica incluidos Jorge (mi socio) y yo. Jorge era casado con Romina, estudiante universitaria y tenían una hija de 2 años. Todos fuimos a la ceremonia y luego a la fiesta que se realizó en un salón cercano a la iglesia. La novia estaba realmente hermosa y conociéndola un poco más íntimamente imaginaba lo que había bajo su vestido.

Debido a que éramos muchos fuimos ubicados en 2 mesas de 12 personas cada una y algo que no me cerraba era que Virginia estaba en la mía y su novio en la otra, cosa rara sabiendo lo celoso que era. En un momento dado que pude hablarle a la recién casada le mencioné que me gustaría ver cómo iba debajo de su traje de novia, pero me respondió que eso solo lo vería su marido y sólo él, y cuando se iba se da vuelta y me tira “viste que buena soy, Virginia y Polo están peleados y te la puse en tu mesa”; yo miré como entendiendo y siguió “y con lo que se imaginan que pasó en tu casa me parece que ella amanecerá en tu cama, jajaja” y ahí se fue a donde estaba la gente bailando. Fui para la mesa y me puse a conversar tanto con mi socio y su mujer como con los demás, que eran Nora y su novio, Claudia, Andrea, Carlos, Rubén, Estrella y su marido. Estrella tenía 30 años, casada hacía 5 años y tenían 1 hijo de 3 añitos; rubia de pelo ondeado, mucha teta y culo, no medía más de 1,60m y unos ojos celestes preciosos, y siempre me parecía que se cargaba a todos cuando hablaba. Carlos y Rubén eran empleados que trabajaban en la parte de producción. Notaba claramente lo mal que se ponía Polo cada vez que Virginia y yo hablábamos y peor cuando nos reíamos.

Cuando empezó el cotillón, o sea que todo el mundo sale a bailar y hacen los clásicos trencitos con máscaras y mucho color, yo iba detrás de Claudia y adelante de Nora hasta que en el barullo de tanta gente quedo saltando y bailando junto a la súper tetona. Al darme cuenta y no queriendo tener problemas con mi empleado me fui a sentar a la mesa y de ahí miraba como iba la fiesta. Estaba en eso cuando llega Andrea a invitarme a bailar y me agarró del brazo. Mientras nos acercábamos al ruido me pregunta por qué me había alejado, si no sería que tenía miedo de tanta chica linda a lo que le dije que me moría por estar con una mulata por primera vez en mi vida… se sonrió y puso a bailar, mostrando lo bien que podía hacerlo y provocando que la pija se me pusiera tensa. Se me acerca y me dice:

A -“creí que todo estaba listo para que te fueras con Virginia”.

Yo: “eso me traería líos en el trabajo, aparte que no me gusta que decidan por mí”.

A – “¿y que te gustaría que pasara hoy?”.

Yo – “me gustaría que me hagas un baile privado”.

A – “Ahh, jaja … ¡directo el chico!!”.

Yo – “directo y profundo como hay que ser, ¿no?”.

Y ahí empezamos un tonteo que terminó en un salón adjunto a los besos y metiéndonos mano.  Quedamos que yo la llevaba a su casa. Polo al notar que no le daba bola a su novia como que estaba más animado y hasta alguna broma nos hicimos.

Cuando la gente comenzó a irse, organizamos para que yo me llevara a algunos en la camioneta entre los que iban Estrella con su marido, Andrea que iba al lado mío, Nora y su novio y Carlos ya que todos me quedaban casi de camino a mi apto.

Casualmente Andrea quedó última y cuando le dije de ir a casa me contestó que no podía porque su novio la esperaba para terminar la noche. Quedé cortado, estuvo jugando conmigo así que de mala gana la llevé a su casa y cuando me detuve ella pasó a la parte de atrás y se desnudó y comenzó con su baile privado. La miré un momento hasta que la pija me pedía salir del encierro para darle y darle a esta mulata putona. Me tiré sobre ella y riendo me dijo que siempre había querido echar un polvo frente a su casa con su pareja adentro. Le pasé la verga rozando el clítoris y haciendo un pequeño recorrido hasta el culo donde amenazaba con entrar mientras ella más se calentaba. Quiso meterse todo en la boca, pero no la dejé, seguí jugando con su temperatura que aumentaba a cada segundo hasta que me comió la boca de una manera salvaje, su lengua era grande y por momentos me ahogaba lo que hacía que me dieran más ganas de meterle mi pedazo hasta el fondo de ese culito respingón. ¡En un instante me dice al oído que me la cogiera solo por atrás así no era tan infiel!!!  y no me aguanté más, la puse en cuatro y fui forzando ese agujerito poco a poco hasta quedar completamente pegados. ¡Qué puta!!  le entró sin esfuerzo y sin lubricar… empecé a moverme, quería reventarla y ella gozaba, cambiamos de posición, ella arriba pero siempre con la cola como protagonista, saltaba y me pedía que le agarrara las tetas, al apretarle los pezones se ponía loca, hacía giros y me bailaba infernal hasta que no aguanté más, le avisé y me saca el condón y me pide que le meta la cabeza nuevamente dentro para quedarse con la leche y así llegar ante su novio, escurriendo. No pensé en consecuencias y lo hice, esa colita absorbió todo y me limpió entre sus tetas. Se vistió y nos besamos y me comentó que ahora iba a bañarse antes de meterse en la cama, ¡que esperaba que su novio no la quisiera coger al llegar sino iba a ser difícil explicar ese desastre!! Se fue moviéndose súper sensual, al entrar al edificio me volví a mi casa, esperando que su plan saliera bien. Ya me enteraría el lunes como terminó la noche, aunque también sabría otras cositas de mis queridas empleadas… Increíble como cambió mi vida, y agradezco al dueño anterior en la elección del personal, creo que las más putas trabajaban ahí…

Continuará…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *