Encontre a mi hermana follando con un perro. relatos de zoo

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Gracias Roque.

Eran aproximadamente las cuatro de la tarde cuando llegue a casa. Como mi madre por las tardes se dedica a sus labores altruistas y mis hermanos están estudiando en la Universidad y tienen clases toda la tarde, me sorprendió encontrar a alguien en casa, se trataba de mi hermana menor, Danitza, que por alguna razón ese día no había ido al colegio. Ella tiene 18 años, mide como 1.68, es de piel blanca, ojos grandes café oscuro, cabello lacio negro; sus medidas de 89-60-89 y con una carita de ángel, un traserito respingón, pechos medianos; bueno, una mujercita muy bonita, joven y casi perfecta.

Al entrar a casa y cruzar la sala escuché que ella se encontraba en la regadera, no dije nada y me fui directo a mi cuarto. Al llegar al pasillo vi a mi perro Roque, que como siempre estaba durmiendo, le valió madre al ver que llegaba y ni siquiera se tomó la molestia de saludarme, solo siguió en su letargo. Roque es corriente cruzado con de la calle tiene 3 años y parado en sus patas traseras es más o menos de mi estatura, mide como 1.75.

Estaba organizando mis cuadernos para el día siguiente cuando escuché a mi hermana entrar a su habitación que está al lado de la mía, en ese momento vi a mi perro que se levantó volado y corrió en esa dirección, a mí no me extraño, pues la loca esa siempre acostumbra darle algo de comer, como galletitas o cosas así, pero quien imaginaria el banquete que le tocaría ese día.

Me imaginé que Danitza no se había dado cuenta que yo estaba en casa, pues cantaba como una loca y le hablaba a Roque como a un bebé, diciéndole tonterías y banalidades. De pronto, sentí que se hizo un silencio repentino y solo se escuchaba un murmullo, fue cuando me vino a la mente una idea loquísima, siempre había tenido la fantasía de ver a mi hermanita desnuda, pues como ya dije es muy bonita. De pronto escuché que su puerta se cerró y me sentí medio desilusionado, pero decidí ir por la ventana para saber si había alguna abertura por donde observarla. Salí por la puerta de la cocina y me acerqué por el jardín y vaya sorpresa que me llevé, efectivamente estaba una parte de la cortina mal cerrada y por ahí se veía todo en el cuarto de mi hermana y mi asombro fue inmenso cuando vi lo que estaba sucediendo adentro. Dani estaba parada a lado de la cama totalmente encuerada con las piernas bien abiertas y Roque lamía y relamía su preciosa vágina mientras ella acariciaba la cabeza de nuestra afortunada mascota. Tuve el cuidado de que no me pudiera ver, aunque no creo que ella nunca se hubiera dado cuenta que estaba ahí pues se encontraba tan excitada y con la mirada perdida en el infinito.

Fue entonces que pensé en aprovechar la situación y entrar a sorprenderla y después usar lo del perro para chantajearla y conseguir lo que quisiera de ella; sé que eso no está bien pero que quieren, así es ésta recochina vida. Pero decidí quedarme quieto para ver hasta donde se atrevía a llevar las cosas, fue entonces que cansada de su posición decidió subir a su cama a Roque y ella acostarse con las piernas abiertas y hacer que este siguiera con la lengua, así estuvieron durante unos cinco minutos hasta que Danitza le llegó en un orgasmo inmenso que se le notó en la cara, pero perdió el equilibrio y cayó acostada en el piso.

Cuando intentó levantarse tuvo la mala suerte de dejar delante de Roque sus preciosas nalgas, quedó en cuatro patas con las piernas cerradas y el cachorro aprovechó inmediatamente esta fracción de segundo para abalanzarse sobre ella y sujetarla por las caderas con sus patas delanteras. Entonces Danitza dio un chillido e intentó quitárselo y la respuesta que escuché por parte de Roque fue un gruñido de enojo y furia y ni madres que la soltó; Danitza se quedó muy quieta con las piernas cerradas y haciendo su culo para adelante, de tal forma que la verga del perro no representaba ningún peligro para su tesorito.

Dani, intentaba quitarse de encima a Roque y lo único que conseguía era que este gruñera más y tratara de perforar sus lejanas y hasta entonces vírgenes cositas, hasta que desesperada gritó pidiendo ayuda, tal vez con la esperanza de que algún vecino la oyera y viniera en su auxilio. En ese momento di la vuelta a la casa y entré en su cuarto para hacer que se callara. Al verme a su lado se pegó un susto y gritó:

– José Luis, que haces aquí?, cierra los ojos, no me mires…

– Contesté: tranquila, soy tu hermano, no me fijo en pendejadas y te vine a ayudar, qué paso??

– Qué no ves lo que este degenerado quiere…

– Ya entiendo niña, lo provocaste y ya no quieres continuar con tus cochinadas.

– Como se te ocurre, idiota?

– Yo solo creo que él no te encueró, ni te forzó a que te pusieras así, o sí?

– Cállate menso, que no ves que me puede lastimar, me vas a ayudar o que chingados?

– Bueno, la situación está canija, dije.

Me acerqué y Dani intentó alejarse de Roque, el que nuevamente gruño aún más molesto al verme cerca, creo que aquel pervertido sabia que podía quitarle su diversión.

Dani, llena de miedo a que la mordiera o algo, me pidió con desesperación que le ayudara. De pronto se me ocurrió una idea fabulosa, el dejar que a Dani se la cogiera la mascota; es lo más justo, pensé, a fin de cuentas ella lo provocó de alguna manera y le inició en el jueguito y se me ocurrió decirle:

– Hermanita, solo tienes dos opciones para salir de esta!!

– Cuáles?? Pero apúrate que me está lastimando este baboso.

– Como el cachorro esta excitadísimo y no se quita, no me quiero arriesgar a que te mate o me mate, tendrás que dejar que te meta la verga por la panocha o por el culo.

– Qué dices, estupido, estas loco? cómo crees que me voy a dejar coger por un perro? Además, la otra opción es que mates al desgraciado… agarra la pistola de mi papá y dale un balazo al muy puto!!

– Si claro y seguramente antes de morirse te mata primero a ti de una mordida en el cuello, no?, respondí.

Ella más asustada, se empezaba a hacer de la idea y me preguntó si le dolería mucho y para inspirarle alguna confianza le aconsejé:

– No te preocupes hermanita, yo te ayudaré, al principio nos va a costar un poco de trabajo pero creo que te acostumbraras rapidísimo y quien quite que hasta lo goces.

Ahora resignada: Y por donde duele menos??, me preguntó

No lo podía creer, mi hermana estaba aceptando que Roque se la cogiera, que animalejo con suerte, pensé mientras respondía:

– Mira, si te la mete por la pucha te puede dar alguna infección o algo, mientras que por el culito será un poco mas doloroso pero mas seguro para tu salud.

– Tú crees que podrá metérmela por ahí?

– Ya veremos, chiquita, le dije.

Ella asintió con la cabeza y yo pensé lo bien que la pasaría viendo como el perro se culeaba a mi hermanita menor; inmediatamente le dije que lo mejor era que se prepara y me fui a mi recámara para traer un frasco de vaselina para dejarla bien lubricadita y que no le doliera tanto; cuando regresé ya estaba cansada de esa postura y empezaba a resbalarse y Roque iba perdiendo la posibilidad, le pedí que se aguantara un poco, ella con el temor infundido por otro severo gruñido de Roque que continuaba intentando clavársela, se mantuvo estática; además le puse algunas almohadas para mantenerla suspendida y con el culo parado para que no sufriera tanto.

Entonces, le comencé a untar la vaselina en el trasero, fue todo una odisea pasar mi mano entre el miembro rojizo de Roque, que ya tenia un tamaño respetable, de aproximadamente 15 centímetros de largo por 2.5 de ancho, además me sentía en la gloria al sentir mis dedos adentro de aquel agujerito prietito. Se notaba que Dani era virgen pues ni bien comencé a rozarla la piel empezó a temblar, ni que decir cuando le fui metiendo el dedo en su culito.

– Relájate”, le dije, aflójalo, deja que entre mi dedo, si no te dolerá un montón después.

Intentando relajarla, presionaba mi dedo medio contra su estrecha entrada, hasta que logré metérlo y gimió de molestia y de dolor:

– Despacito que tienes un dedo bien grande, me dijo.

– Relájalo mensa, mientras sentía como me apretaba el dedo con su culito, entonces empezó a aflojarlo escuchando mi sugerencia.

– Eso Danita, aflójalo; empecé a mover en círculos mi dedo, no lo podía creer que me estaba culeando a mi hermana y me tardé mucho disfrutando ese momento tan placentero para mí, hasta que sentí que Roque se quería retirar aburrido de tanto intentarlo sin lograr nada y dije a Dani, antes de que se diera cuenta, que ya era hora; aspiró aire profundamente y dijo:

– Esta bien, ni modo, al mal paso darle prisa, que hago hermanito?”.

Inmediatamente le indiqué que abriera al máximo las piernas e hiciera para atrás las nalgas y yo guiaría el palo a Roque, a lo que ella dijo:

– Pero haz que me la meta despacio, lo prometes?

– Claro que haré lo posible, pero tu relaja tu culito, ok?

Eso sonó a una triste despedida, pero sí, era la despedida de su virginal culo. Entonces despacio Danitza abrió sus piernas y fue retrocediendo sus caderas dejando así accesible el camino a la portentosa verga de mi mascota, que yo con todo el asco del mundo dirigía con mi mano a su futura y ajustada funda. Fue la primera vez que vi como un miembro de animal se dirigía hacia un apretado culito. Vi como empezó a tocar la entrada de Dani, cuando esta se contraía mientras Roque la forzaba mas y más.

Fue cuando me decidí a aflojar mi mano para que Roque taladrara el culo de Danitza. Ni bien aflojé, esa verga se deslizo con fuerza dentro de mi hermanita, que gritó de dolor: “Ahhhhh, ouchhhh, duelee Ahhhh, Oh uhhh sshhhiiiiiiiittt ayyyy dduueelleeee”. Pero Roque, ni lento ni perezoso, empezó a bombear su descomunal miembro hacia adentro y hacia fuera del culo de Danitza: “Ohhhhhhh Ahhhhhhh ajaaa ajaaa ajaaa uhhh uhhh uhhh uhhh”. Ella gemía de dolor por semejante pedazo de verga que le entraba y salía. El incesante movimiento hacia delante y hacia atrás del desnudo cuerpo de Danitza y ese enorme perro detrás empujando con su verga inmensa y jalando con sus patas delanteras me estaban trastornando, hasta que decidí sacarme la verga y darme una soberana jalada delante de mi hermana que era culeada por el perro de la casa.

Ella vio mi palo y suspiró, creo que empezaba a disfrutar la enculada de su macho perruno y cuando sus suspiros se hicieron mas intensos y se fueron acabando las quejas, yo me acerqué por delante y se la puse delante de la boca para que me la chupara; ella mirándome extrañada y dudando un poco empezó a mamarmela como nunca me lo habían hecho. El empuje de Roque hacía que ella se sujetara con ambas manos en la cama dejando así que su cabeza golpeara mi estómago, permitiendo que su angelical boca tragara casi toda mi verga. Yo estaba en el cielo cuando empecé a venirme, terminando en su boca.

Ella seguía gimiendo, mamando y recibiendo verga, gimiendo pero ahora de gozo y totalmente entregada a las constantes embestidas de Roque que me pareció que nunca terminarían. Hasta que Dani se quejó por un dolor que parecía desgarrarle el culo, era la bola de Roque que se le introducía a los intestinos, la agarré bien y empecé a dedear su clítoris para facilitarle el trabajo de Roque y así fue. Ella estaba con una sonrisa que intentaba reprimir en su cara, vaya orgasmos que se estaba echando la niña.

Así fue como yo empecé una aventura con mi hermana menor, gracias a mi mascota, Roque, que quedo pegado a ella como media hora. En este tiempo Dani me volvió a hacer una mamada descomunal, que me dejo temblando las piernas, cuando el perro acabó, se salió solito y se fue a echar en el tapete y se empezó a lamer el pito. Yo fui al baño y traje una toalla húmeda, la limpié muy bien y la ayudé a que se metiera bajo las sábanas para que descansara, casi de inmediato se quedó dormida con una sonrisa de felicidad en la cara.

Ya bien tarde la desperté por indicaciones de mis papás para que cenara algo; me miró con mucho afecto y me dijo; hermanito, me gustó mucho lo que me hizo tu pinchi perro, pero dime, te gustó a ti como te la chupé?? Le dije que sí y le di un beso muy suave en los labios y me fui; esa noche ya estaba acostado cuando entró Dani a mi cuarto y con voz muy tierna me dijo: Manito, mañana te puedes venir temprano para que me ayudes con Roque?? Quiero que me la meta otra vez, sentí muy rico y no te olvides que tu tendrás tus chupadas de verga; vienes temprano?? La miré muy serio y con una sonrisa le dije:

– Sabes que hermanita?? Te va a salir medio caro el que te ayude con el perro, recuerda que es mío y eso te va a costar; por lo pronto ahorita me vas a dar otra mamada y mañana me vas a tener que dejar que yo también te meta la verga por la panocha; si no lo haces, mejor olvídate de mi perro, ok??. Expectante esperé su respuesta y no fue necesario que dijera nada, pues tan solo le brillaron los ojos y sonrío también, ahora ella fue la que me besó en la boca y quitó la sábana empezando su trabajo, ya que me vacié riquísimo se fue para su cuarto; me estaba quedando dormido cuando volvió a entrar y me dijo con toda la ingenuidad del mundo:

– Manito, no quieres un anticipo?? No se te antoja cógerme ahorita de una vez?? estoy bien caliente y no me puedo dormir y no creo poderme aguantar hasta mañana para que Roque y tú me metan la verga.

Me levanté y fui a verificar que mis padres y mis otros hermanos ya estuvieran bien dormidos, regresé y le puse el seguro a la puerta para que nadie se pudiera dar cuenta de lo que hacíamos, pues el perro duerme en mi cuarto, pero me imagino que ustedes ya habrán supuesto lo que pasó, no es así, amigos y amigas lectoras??

Dios!!!, Danitza, mi hermanita menor resultó ser una diosa sexual e insaciable a la vez, más puta que una puta

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