Trio con 2 acosadores en el metro – relatos xxx

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Bueno, mucho tiempo ha pasado desde mi ultimo relato en la pagina, tengo mi correo lleno de mensajes sin contestar. Lo cierto es que han ocurrido algunas cosas aquí en casa que prefiero no comentar, lo cual hizo que no tuviera mucho tiempo para contestar mensajes y mucho menos para escribir. Ya se ha arreglado el problema y ahora, como es evidente, volveré a escribir para ustedes. El tema de los mensajes, para hacerlo mas fácil, les pido por favor que si ya me habían mandado alguno y no conteste, como es muy probable en este tiempo, vuelvan a mandarme otro, ya contestare todos los mensajes. También contestare o intentare contestar los que no he respondido, ya saben que mi correo es blancabeltranrelatos@gmail.com

Una pregunta que me hicieron muchos de ustedes después de mi relato del metro es si había ocurrido algo con los dos hombres que me manoseaban mi culo o si todo había quedado solo ahí. Bueno, la verdad es que los he vuelto a ver varias veces, al menos una vez por semana a cada uno o a los dos a la vez. Tanto para coger con los dos, que me claven sus vergas bien adentro de mi vagina y de mi culo a la vez o también de manera individual. También de vez en cuando para ir de nuevo juntos en el metro y volver a vivir esa experiencia de morbosidad y excitación.

Yo ya salí de vacaciones de mi facultad así que tengo todo el día para hacer lo que quiera, además me la paso sola casi todo el día. Suelo por las mañanas masturbarme justo al despertarme, ir desnuda por la casa o pasar el rato en sitios como dirtyroulette.com o chatroulete.com, que a fin de cuentas creo que se me da muy bien hacer video llamadas con gente desconocida mientras ellos se masturban viéndome a mi jeje.

Pero ese no es el punto de este relato de retorno, están ustedes aquí para leer sobre un trio, no es así? Están pensando “Ya Blanca, no mas relleno y comienza a escribir como te rompen el culo!!!” mientras yo escribo como paso las mañanas y tardes en mi casa. Pero bueno, aquí comienza el relato.

Esto ocurrió unos pocos días después de que los conocí, día caluroso en mi ciudad, odio el sol y aun mas cuando estoy fuera de casa, en este caso en la facultad. Mi único objetivo era llegar a casa y darme una ducha con agua fría. Me subí al metro, iba como siempre lleno, la gente iba apretada y todos empujando. Todos también acalorados y sin mucha opción a moverse. Las puertas se cerraron y yo quede contra una de ellas. A mi izquierda iba una chica también, llevaba pantalón de mezclilla y una blusa color verde. Tenia su cabello largo y muy bonito de color naranja y usaba lentes, se veía hermosa en su propia forma. Después gire mi cabeza hacia algún otro sitio y uno segundos después la volví a mirar y, sorpresa, una mano varonil le rozaba su trasero levemente mientras que ella, incrédula, no la sentía o eso creía yo. Esa imagen de inmediato me trajo recuerdos de mis dos “amigos”. Ver a esa chica ser tocada inmediatamente me prendió. Quería ser yo de nuevo quien fuese manoseada en el metro y no ella, pero eso no era lo que en verdad quería. Quería en verdad una verga… no… dos vergas para mi, que estuvieran muy duras dentro de mi complaciéndome. Saque mi celular de la manera mas rápida que pude y muy discretamente tome una foto a la escena, la mano del hombre rosando las nalgas de la hermosa chica mientras estaban rodeados de otras personas.

Los puse a ambos en un grupo de WhatsApp para nosotros tres y mande la foto, junto con un mensaje de que quería ser yo la que debía ser tocada y no ella. Ambos contestaron antes de que yo llegara a casa, me mandaron fotos de como se les había puesto dura la verga ya sea por recordar lo ocurrido o por la imagen de ella y como querían hacerlo de nuevo conmigo. Me espere a contestar, baje del metro y fui rápido a mi casa, no había nadie, desde que mi hermano se caso ya me la pasaba sola siempre por lo que fui a mi ducha, me bañe lo mas rápido que pude y me fui a la sala, así, desnuda. Me senté y subí las piernas abriéndolas todo lo que pude. Comencé a masturbarme muy lentamente, solo quería que mi vagina se mojara un poco. Cuando ya estaba húmeda tome mi celular y me grabe masturbándome, completamente desnuda y gimiendo ligeramente. “Mmmmm… tengo ganas de verga… de verga… quiero que me cojan… aquí los espero… solo entren, sin tocar…” les dije en el video. Después les mande mi ubicación y seguí dándome un poco de placer. Primero contesto el joven, que su nombre es Víctor, me dijo que estaba cerca de aquí y que llegaba en 10 minutos. Después Abraham, que es el mayor, respondió que el estaba en su casa, le quedaba a 20 mins mas o menos de la mía.

Yo me emocione aun mas, nunca había hecho algo así, literalmente era una puta que esperaba ser cojida por una verga joven, larga y cabezona y por otra vieja y gorda. La simple idea me tenia muy mojada y nerviosa. Pero esos nervios se quitaron cuando, al cabo de unos minutos, oí que la puerta se abrió, unos pasos se acercaban a mi y se detenían justo frente a sillón en el que estaba deseándome. Era Víctor, llevaba una playera blanca y un short color verde en el que se notaba toda su erección. Me levante del sofá y me pare frente a el. Con mi mano toque su verga por encima de la ropa mientras nos besábamos. El con una mano apretaba mi culo y con la otra me tomaba por el pelo. Le gustaba jugar rudo y eso me excito aun mas. Ser tratada como toda una puta barata, como un objeto solo destinado a complacer vergas. Esa simple idea hizo que sintiera una punzada en mi vagina. Pude haber tomado la iniciativa pero el lo hizo antes. Desabrocho su short y se lo quito, a la vez que su bóxer color blanco. El era mas alto que yo, mi cabeza le llega al pecho y su verga poco arriba de mi estomago. Me volvió a besar, ahora con lengua y lo hizo hasta que tuve que respirar, en ese momento el tomo mi cabello y empujo mi cara contra su verga. La metí en mi boca, no me cabía toda, era larga y sentía que vomitaría si la metía mas, pero esa no era mi decisión en ese momento, el tenia el control y así lo hizo, me empujo contra su pelvis, llegando su glande hasta mi garganta. Sentí arcadas pero no me soltaba, era mas fuerte. Decidí dejar de luchar, no servía de nada, además esto era lo que yo estaba buscando. Saco su verga de mi boca. Yo estaba jadeando y con mis ojos un poco llorosos. “Tengo 10 minutos mas o menos para hacerte lo que yo quiera y después entre los dos te vamos a romper ese culo tan hermoso” oír su voz diciendo eso me alegro, no podía esperar a que eso pasara. Después el se sentó en el sillón e hizo un gesto se que me sentara a su lado. Así lo hice, sabia lo que el quería decirme. Quería que se la mamara así sentado. Me recosté en el sillón, teniendo su verga en mi cara totalmente disponible para ser mamada por mi. Así lo hice. Se la mamaba toda. Desde la base hasta el glande. Le chupaba y lamia sus huevos y me metía todo lo que podía en mi boca para hacerla disfrutar con mi lengua. El, mientras yo le daba su buena mamada, me estaba manoseando el culo, me daba nalgadas, me apretaba, me masturbaba y también me tomaba por el cabello cuando quería que la metiera mas profundo. Así seguimos ambos hasta que el me volvió a meter todo lo que pudo de su verga en mi boca y se vino dentro de ella. Me saco la verga de la boca, yo tenia ya un par de lagrimas cayendo por mis mejillas por las arcadas. El se aseguro de que no escupiera ni una gota, me cerro la boca con los dedos y me dijo que trague, así lo hice. Su leche era muy rica, me encanto hacerlo y quería mas ahora.

El ahora me acomodo de rodillas en el sillón, volteando hacia la pared, dándole la espalda a el y me inclino hacia en frente. Después de eso sentí como su boca fue directo a mi vagina. Me estaba dando un oral muy rudo. Su lengua se movía muy agresiva, me mordía de vez en cuando y con una de sus manos de vez en cuando me daba nalgadas o me apretaba mi culo. Era riquísimo. Nunca sentí un oral tan rico y jamás lo había disfrutado tanto. Sentía que me podía venir en cualquier momento y así fue, me vine en su cara, fue un orgasmo muy fuerte, mas de lo que acostumbraba. Quede inmovilizada, mi cuerpo no me respondía, solo jadeaba y temblaba sin parar. El saco su celular y comenzó a grabarme. “Mira… esta mas que lista Abraham…” lo mando a nuestro grupo y a los pocos segundos se abrió la puerta. Era Abraham. Venia vestido en pantalón de mezclilla y una camiseta roja. Se paro junto a Víctor, ambos me observaban. “De que me perdí?” pregunto el mientras se quitaba el cinturón. “Solo ha tenido un orgasmo y fue con mi lengua… aun queda mucho trabajo que hacer…”

Como pude me di la vuelta y me senté. Vi a los dos hombres que tenia ante mi. Ambos con sus vergas duras, ambos queriéndome coger muy duro y yo queriendo complacer a sus vergas con mis agujeros.

Se acercaron a mi ambos, tome cada una con cada mano y comenzó a masturbarlos. Me tomaban de la cabeza, me apretaban mis pechos, me metían uno de sus dedos en mi boca, simulando ser un pene, pero para que simular, tenia los suyos para mi. Primero metí el de Abraham en mi boca. Tuve que abrirla mucho, era muy gorda, muy gruesa y me encantaba. Sus huevos también estaban muy grandes, tenían mucha lechita, lechita que iba a terminar en mi de una u otra forma. Se la chupe toda, incluidos sus huevotes. Después vino el turno de Víctor de nuevo. Aun tenia una gotita de semen la cual tome con mi índice y la metí en mi boca. Le di otra mamada. El al igual que antes me presionaba con fuerza hacia el. A su compañero parece ser que le gusto la idea porque en su siguiente turno hizo lo mismo. Metió todo lo que pudo su gorda verga en mi boca. Mis ojos cada vez que lo hacían soltaban lagrimas que por lo visto solo los excitaba mas.

Víctor tomo la iniciativa con mi vagina. Me levanto en el sillón y me puso en cuatro. Al otro lado del brazo del sillón estaba Abraham, esperando con su verga dura a que le siguiera dando su mamada mientras que Víctor no tardo ni 3 segundos en meter su verga en mi vagina. No se si fue por la intensidad del momento, porque estaba muy caliente o porque pero en cuanto la metió solté un gemido muy fuerte. Su verga se sentía riquísima dentro de mi. Me estaba dejando llevar por sus embestidas rápidas hasta que su compañero me golpeo con su verga en la cara para que la chupara. Así lo hice. La metí toda en mi boca gracias a que me presionaba contra el. Utilizo un nuevo truco ahora que tenia mi cara solo para el. Con sus dedos me tapo la nariz, para no dejarme respirar mientras aun la tenia toda metida en la boca. Cuando el lo hizo, Víctor escupió en mi ano y se lamio uno de sus dedos dejándolo lleno de saliva. Volvió a escupir en mi culo y metió su dedo en mi trasero. Estaba siendo tratada como toda una puta y me estaba encantando. Quería gritar del placer pero la verga de Abraham no me dejaba. Me dolía el dedo de Víctor pero su verga en mi vagina se sentía riquísima. Me asfixiaba porque el otro me tapaba la nariz pero sentir su gorda verga en mi boca me excitaba aun mas.

Continuara…

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