Pausa para comer – relatosporno

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Hola queridos lectores, hoy os traigo un relato algo diferente a lo que suelo publicar, pues éste en concreto se trata de un relato inventado, lo publiqué en un concurso y no resultó ganador, pero en vez de dejarlo olvidado, os lo traigo y espero que os guste.

Pausa para comer

Carmen llegaba a casa a comer y sofocada, hacía calor ya y llevaba más ropa de la que querría.

– Voy a darme una ducha nada más entrar por casa._ pensó Carmen, al llegar al portal de su casa.

Empujó la puerta, como otras veces, estropeada, se alegró de no rebuscar las llaves en su bolso, disfrutaría antes del agua fresquita. Revisó el buzón y…

Todo se puso negro, soltó sus llaves, alguien le había tapado la cabeza con una de bolsa de tela, no podía ver.

– ¡Quieta y calladita o te corto el puto cuello!_ quien había tapado su cabeza le estaba colocando algo frío y delgado en el cuello, Carmen supuso sería una navaja._ te llevo vigilando varios días putita, hace calor ehh, mostrando las piernas con esa falda tan corta, lo que llevo soñando en hacerte; ahora calladita o será lo último que hagas, ¡a tu casa!

El extraño la tenía aterrorizada, no podía ver, no sabía cuan fuerte sería aquel desconocido que amenazaba con violarla o matarla si gritaba. En su edificio, un antiguo bloque de 8 puertas, vivían otros 2 matrimonios de ancianos y un chico joven, al que no veía hace semanas; no, estaba sola e indefensa.

Subieron el primer tramo de escaleras y llegaron a su puerta, el muy cabrón había esperado a que Carmen revisara su correo para ver dónde vivía, no tenía opción, él mismo abrió la puerta de su casa y la forzó a entrar.

– Ahora empieza lo bueno, que habrá bajo esa ropita tan fresca…

– ¡No por favor!¡No me hagas nada!

– jajajajaj sí claro, tengo aquí este premio de niña y lo voy a soltar… piensa como quieres que sea esto, por las buenas o por las malas.

Acto seguido, le bajo su vestido, dejándola en sujetador y un tanga.

– Vaya, si hasta te has puesto sexy para mi…que culito más bonito._ empezó a tocar sus muslos, por el exterior, subiendo y apretando su piel, hasta llegar a sus nalgas, las cuales agarró con extremada dureza_ un culo bien puesto, redondito y durito, como voy a disfrutarlo…

– ¡¡NOOO!! ¡¡Por favor, déjame!!_ Carmen intentó forcejear, pero en vano, el extraño tenía sujetas sus muñecas en su espalda con la mano que tenía libre, mientras seguía amasando su culo, era alguien corpulento pensó, Carmen no era alta pero tampoco bajita o menuda y aquel desgraciado la controlaba con una sola mano.

– O te quedas quieta y callada o te parto la cara y luego te parto el culo, decide, a mi se me va a poner igual o más de dura si te resistes…

– Por favor, haré lo que quiera, pero mi culo no…

– Niña, voy a hacer lo que quiera contigo y quiero tu culo, vamos a tu cama._ el pequeño piso de Carmen tenía su habitación cerca de la entrada, un instante después se sintió lanzada a su cama, de espaldas, mientras el desconocido sujetaba sus muñecas por encima de la cabeza, pudo intuir que se estaba desnudando_ ese sujetador te sobra, quiero comerme esas peritas que tienes…

El intruso cortó el sujetador en la unión de las copas, con una navaja la había amenazado en el portal, aquello hizo que Carmen se hundiera aún más en el terror de aquella realidad, podía perder algo más que su dignidad aquella tarde.

– Que bonitas son tus tetas, un poco pequeñas, pero esos pezones me están llamando…_ notó el frío metal en su garganta_ muévete y aquí se acaba todo para ti zorrita.

Empezó a succionar y lamer sus pechos, no dejaba un centímetro de piel sin tocar, recorría toda la extensión de sus curvas, las areolas, los pezones, a los cuales les dedicó sendos mordiscos; aquello estaba resultando desagradable…pero no tanto como cabría esperar, no estaba siendo especialmente rudo, no le clavaba los dientes como un perturbado, la estaba haciendo disfrutar y ahora Carmen temía algo más, soltar el gemido que se estaba acumulando en su garganta, no quería darle ese placer al cabrón que la estaba forzando y mucho menos quería disfrutar de aquella experiencia.

– Vaya, pensaba que ibas a quejarte mucho más, seguro que esto te esta gustando, ¿A que sí?

– Me dijiste que me callara o me matabas, me he callado.

– No, te dije que te estuvieras quieta, no que te callaras; no te preocupes, vamos a comprobar si estoy en lo cierto._ El hombre que tenía sobre si, llevo la mano con la que había estado disfrutando de sus pechos por su vientre, hasta el borde de su tanga, lo recorrió por encima de la tela, rozando su pubis hasta llegar a la entrada de su vagina. Carmen se mordió los labios para contener el gemido, por un instante agradeció esa bolsa de tela que ocultaba su rostro._ ummm…me parece que por aquí hay algo de humedad, vamos a verlo.

En un instante, agarró la tela del tanga y la rajó por las tiras de las caderas, para recoger su prenda y llevarla a su nariz:

– Ummm huele a zorrita cachonda, alguien se lo está pasando mejor que yo._ ahora el desconocido le sujetaba la garganta con una de sus manos, con la otra recorrió su intimidad, tocando los labios y la entrada de la vagina, hasta llegar a su clítoris.

– Aahhhhh…._ no había podido contener más la presión, su cuerpo la había traicionado, había dado una victoria a aquel impresentable.

– Lo sabía, estás bien mojadita, ¿Cuánto hace que no estás con un hombre de verdad?

– A ti que coño te importa…

– Uhh se pone fiera la putita, cuidado _mientras apretaba su garganta más fuertemente, tanto que le costaba respirar_ si me vuelves a faltar al respeto lo pasarás muy mal, no puedes quejarte de como te estoy tratando pequeña, tu coño te delata _apretó un poco más_ ¿Entendido?

– …Si…..ahhhh…por …favor…no…res…piro…

– Se acabó el juego ya, zorra _soltó su garganta, para que respirara pero sin liberarla, al mismo tiempo que agarró su clítoris entre los dedos y apretó_ ahora vas a saber lo que es bueno _le introdujo dos dedos en la vagina, eran bastante grandes y empezó a follarla con los dedos.

– Aahhhh……ahhhhh

-Ya sabía yo que te iba la marcha, pero no te confundas, ahora viene mi premio…

– Aahh por favor, mi culo no…haré…mm.. _le costaba controlar el placer que aquel hombre le daba_ lo que quieras.

– Lo que quiero es tu culo ¡Y lo quiero ya!

En un rápido movimiento, giró el cuerpo de Carmen, dejándola con su trasero expuesto, la cara contra el colchón, totalmente indefensa; el hombre se subió sobre ella y escupió entre sus nalgas.

– Parece que está por estrenar, así me gusta, que me hagas un buen regalo, lo voy a disfrutar.

– Por favor…

– Di no otra vez y te la meto de golpe.

– Por favor…..ponte condón… te prometo que no diré nada.

– Tranquila, no quiero pillar nada de una puta como tú _y empezó a meter su verga en el culito de Carmen_ ahhh que cerrado lo tienes.

– AAAAAAAhhhh…por favor….más despacio…..ahhhh

Carmen no sabría decir el tamaño real del pene de aquel sujeto, podría ser grande o normal, gruesa o del montón, pero desde luego no estaba preparada para aquello.

– Shhh no grites, te dolerá más y no te vas a librar, vamos otro poco más….joder……que placer de culo….

– Por favor….despacio…._ aquello estaba siendo doloroso y humillante, tenía ya completamente a su violador encima de ella, notaba toda su espalda cubierta por el cuerpo de aquel desconocido, quien la estaba sodomizando y su dolor no parecía desaparecer.

– Si ya la tienes toda….joder que bien….ummm….me encanta…¿a ti también te gusta?

– nooo….me duele_ aunque ciertamente, ya le dolía menos, no podía creer que el dolor fuera cada vez menor, se preguntaba si realmente podría llegar a disfrutarlo.

– Yo creo que te gusta…vamos dilo….no te quejas y te gusta…dilo…_ no paraba de follar su culo, cada vez más fuerte y a la vez, menos dolor.

– Umm….no…mm.

– Dilo o paro de follarte….

-….mmm…mm

– Dilo puta, di que te gusta….

-….me …me…me gusta….ahhhhhhhhh….ahhhh

– Lo sabía, me voy a correr puta….y tu te vas a correr…tienes 30 segundos para hacerlo…¿quieres correrte puta?

– Aaaahhhh si….ahhhhhh… por favor…no pares….

– Ahhhhhh si……pequeña….lo sabía.

El orgasmo que le sobrevino a Carmen fue desbordante, había sido violada, sodomizada y sin poder ver a su agresor; pero lo había disfrutado. Aquel desconocido salió de ella, giró su cuerpo y quitó la capucha que le impedía ver nada.

– ¿Te ha gustado cariño? ¿Te he hecho daño o has pasado mucho miedo?

– No cielo, ha sido perfecto, no me esperaba esta sorpresa, ha sido genial._ Carmen besó tiernamente a su novio, el muy sinvergüenza había preparado la falsa violación al detalle y había resultado muy satisfactoria y convincente…ya se vengaría ella en el futuro.

Como ya he dicho al principio, este relato es “fantasía” me gustaría llevarlo a cabo, puesto que es algo que tengo pendiente de realizar, pero a diferencia de mis otros relatos, no son mis experiencias reales y vividas. Como siempre se agradecen comentarios, valoraciones y ahí está el mail por si alguien quiere comentar algo. Saludos!!!

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