Violada en la discoteca – relatos eroticos

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El negocio era sucio, pero necesitaba el dinero. Ser portero de discoteca era un trabajo divertido pero no me proporcionaba el dinero suficiente para pagar todas mis facturas.

Así que cuando un grupo de empresarios de la zona me propusieron la idea de conseguirles una niña pijita y joven para pasarlo en grande, rápidamente acepté sin pensar mucho lo que realmente deseaban y lo que para ellos era “pasarlo en grande”.

Ellos se acercarían una noche a la discoteca y elegirían su presa.

Mi cometido, que nadie les molestara en el reservado que les tendría preparado en la planta superior de la discoteca y llevar a la chica en cuestión hacia allí según ellos me indicarían.

Se lo comenté a Didier, mi compañero de trabajo y rápidamente me dijo que ni lo dudara, sus palabras fueron:

        ⁃       Estas comepollas pijas se meriendan a tus empresarios, ni te lo pienses, es dinero fácil.

En principio, reservaron una mesa en la discoteca con botellas y licor, en la planta baja, a pie de pista y desde donde observaban a las niñas mientras movían sus cuerpos y apretaban sus culos al ritmo del reguetton, dejándose magrear enteritas por jóvenes con la cara llena de granos.

La verdad es que estaban muy buenas, unos vestiditos que apenas tapaban nada y pintadas como auténticas putas cuando difícilmente acababan de cumplir los 18.

Yo veía como los empresarios bebían sin parar y se relamian, alguno fruto del alcohol invitaba a las chicas a subir a su reservado recibiendo calabazas tras calabazas y por sus gestos los veía pensar… “si te pillaba no salías viva de la disco putita”.

Y al final de la noche eligieron a “Jennifer”.

        ⁃       Queremos a la del top negro y el piercing en el ombligo. Esa pequeñita para romperla bien entre los cuatro. Va a saborear polla como en su vida ha pensado.

Jennifer en cuestión apenas tenia cumplido los 18, le había pedido el DNI un par de veces por su carita y cuerpo de niña. Pese a su inocencia se movía como una perra en la disco, y ese meneo de cintura, esos labios rojos de comerabos y esa cinturita de teen le habían supuesto el pase VIP a la fiesta que se pensaban pegar con ella.

La cifra era alta, así que reserve la sala con puerta cerrada donde se pegaban las mejores fiestas y la reserve para los empresarios.

El día indicado le dije a Jennifer que había unos clientes americanos que querían fotografiarla pues estaban rendidos a sus pies y la muy cándida me dijo que si, pero que estaba nerviosa, pues siempre había querido ser modelo.

Así que la tranquilice invitándola a una copa donde puse la droga que me dio Carlos, el artífice de la fiesta y al segundo trago vi que caía sobre mis brazos.

Afortunadamente había poca gente y estaba oscuro, porque me vi con el cuerpecito de la teen encima y claro… mi trabajo acababa dejándola en el reservado.

La subí en brazos y allí estaban los cuatro bebiendo whiskys y esperando a su cachorrita.

Carlos, alto y serio, una cara de crapula que asustaba.

Guillermo, todo grasa y sudor, un tipo bajo y gordo pero el que más manejaba de dinero, creo que lo pagaba todo él.

Claudio, argentino que se las daba de empresario pero no tenia donde caerse muerto, rubio y atlético como mandan los cánones argentinos que quieren darse el pegote y Andres, con gafas y que no soltaba palabra, tímido donde los haya.

        ⁃       Aquí la tenéis, vosotros mismos pues yo si me preguntan diré que la vi con vosotros y que no tengo nada que ver.

Carlos: No te preocupes, cuando se despierte no recordará absolutamente nada, aunque mientras dure la fiesta creerá estar en un sueño.

 La verdad es que eso me dio curiosidad y decidí quedarme a ver que hacían.

Empezaron a desnudarla mientras no paraban de beber Whiskey, Jennifer apenas llevaba un pantalón corto que le marcaba bien todo el culito y una camiseta de tirantes que enseñaba más que ocultaba. Dos tetitas pequeñas sin sujetador asomaron, junto a una barriguita de adolescente total.

Al quitarle la camiseta le pellizcaban los pezones y le retorcían las tetas, Guillermo bufaba mientras las golpeaba.

        ⁃       Joder que buena que está, yo quiero follarmela.

        ⁃       Carlos: Tranquilo Guillermo, no dejes marcas, no te preocupes que nos la vamos a empotrar todos y por todos los sitios. Esta niña está demasiado rica para desaprovecharla.

Cuando bajaron el pantaloncito, apareció un coñito depilado y pequeñito. Andres empezó a comerle el coño como un loco, pasando la lengua de arriba abajo y sorbiéndolo entero, parecía que comía almeja (bueno, se estaba comiendo una muy rica).

La Niña lucia un coñito totalmente depilado y las babas de Andrés resbalaban brillantes por todo él.

Iba con deportivas y Carlos decidió dejarle los calcetines, dijo que parecía más aniñada y a él le iban mucho las teens. Decía que tenía una sobrina que la quería romper a conciencia, e iba a practicar esa noche con Jennifer lo que le haría si tuviera ocasión.

Al tenerla desnuda, los hombres, bastante borrachos ya, no pudieron contenerse y la tumbaron sobre la mesa central. Guillermo apretaba con saña ambas tetas agarrándolas con sus manazas dejando solo visible los pezones y haciendo fuerzas para aplastarlas completamente. Y mientras soltaba descaradamente babas sobre el cuerpecito de Jennifer. Cuando paraba, los dedos del gordo se marcaban perfectamente en las tetas blancas como la nieve, y entonces empezaba a golpearlas rítmicamente viéndolas moverse de un lado a otro, para volver a apretarlas con fuerza.

Andres seguía lameteando su coñito y mientras se masturbaba, como un completo obseso.

Carlos no perdía el tiempo, y le introdujo como una mini polla de plástico por el culo, empezando a emitir Jennifer sus primeros quejidos.

Vamos a abrir ese culito que le quepa bien nuestras pollas de campeones, se relamía orgulloso metiendo el aparato como si estuviera poniéndole un supositorio a la pequeña.

Claudio empezó sin embargo a chuparle los labios escupiéndole dentro de la boca. Parecía que le hacía una boca a boca de salvavidas, y cuando creyó que Jennifer había recibido suficiente baba, sacó su polla completamente llena de venas y empezó a follarle la boquita mientras le abría los ojos con dos dedos, ojos que mantenía cerrados por la droga.

Abre los ojos mi bebita, te estás comiendo una pija Argentina y debés disfrutarla. La imagen de la polla llena de venas entrando y saliendo mientras le abría los párpados era tremenda, máxime si de la comisura de los labios de la chica no paraba de caer baba sobre la mesa.

Carlos al verlo le advirtió que pese a que Jennifer no recordaría nada, pronto empezaría a reaccionar a “las caricias”.

Claudio empezó a volverse loco y cogió a Jennifer por el cuello mientras le metía la polla hasta la garganta. El argentino cada vez apretaba mas el cuello de Jennifer y le introducía la polla atragantandola totalmente, la cara de la chica empezaba a estar roja y desencajada pese a estar dormida.

Come bebita, tragate todo mi capullo que vais locas por tragar  polla.

Yo creo que el argentino llevaba tiempo sin follar porque inició un mete saca que si Jennifer no está drogada le parte el cuello. Finalmente gruñó como un cerdo.

        ⁃       Aggggggghhhhh, toma leche puta niña, rugió incrustándose la polla hasta los huevos. Ahhhhh ahhhh no paraba de rugir el argentino agarrando a Jennifer de una coleta que hizo con su pelo enmarañado. Tras largo tiempo corriéndose dentro de la boca a grito pelado, separó la polla de la boca y se vio caer una fuente de semen interminable de los labios semiabiertos de la teen.

        ⁃       Uffff, que a gusto me he quedado, a esta piba la veía cada mañana paseando por delante de casa, cuantas veces desee rellenarla de cremita argentina. Y diciendo eso se recostó en un sofá bebiendo un trago largo de su Whisky.

Carlos aprovechó para ponerle una especie de bozal pelota redonda en la boca y anunció a sus compañeros que la iba a reventar, que estuvieran atentos a lo que venía.

Aparto al entusiasta come almeja de Andrés y le dijo… observa como me la follo.

La polla de Carlos me pareció descomunal. El pensaba lo mismo porque sonreía como un sadico al sacársela y apuntarla al coñito de Jennifer.

Afortunadamente estaba ensalivado por la comidita de Andrés, mejor, porque Carlos la cogió de la mini cintura y sin piedad se la metió de golpe.

El grito de Jennifer se sintió hasta con la bola que tenía en la boca

Ummmmmmm aggggghhhhh ufffffff.

Y abrió los ojos de golpe.

La imagen era para enmarcar…

Carlos con ojos de loco cogiéndole la cintura y empotrando la polla hasta el final en un mete-saca que más parecía una taladradora que una follada.

Guillermo golpeándole los pechos y babeándole la cara, empapado en sudor y empalmado completamente desnudo a su lado.

Jennifer con los labios corridos que parecía que se había pintado mal a conciencia esa noche y los ojos ya los tenía corridos de rímel de tanta baba que chorreaba por ellos fruto de los besos y las lamidas de aquellos degenerados.

 Claudio bebía Whisky y gritaba “dale duro Carlos, dale duro, rompe enterita a esa bebita pija, que ni pintarse sabe”.

Y Andrés… mirando el coñito con los ojos abiertos y donde parecía imposible que hubiera entrado tremenda polla. El tronco de la polla de Carlos parecía tres veces el agujerito por donde había entrado y no paraba de meter y sacar.

Carlos: Mirad, ya se ha despertado. Empieza lo bueno. Eso es que le gusta que la ensarten como un pollo.

Q tal Jennifer? Te gusta que te parta por la mitad? Mañana no recordarás nada, pero tu hermana trabaja en mi empresa. Esta muy buena también, pero no viene de discotecas. No es tan puta como tú. Lo que daría por tenerla aquí. Pero no te preocupes, ya te tengo a ti para incrustartela hasta la barriga.

Y mientras decía esto la empalaba tirando de su cinturita hacia él con brusquedad.

Quiero correrme dentro mientras me miras, y diciendo esto la levantó de los pelos tirando de ellos y mientras la follaba le lamia la cara con un terrible mete-saca a velocidad infernal.

Ahhhhhhh, que polvazo. Que coñito más estrechito que tienes pequeñita. Que a gusto me voy a quedar cuando te rellene de semen zorra!!!.

Y la tremenda velocidad de la follada no tardó en acabar en una corrida profunda, con una Jennifer con la cara llena de babas y pintura, una bola que le tapaba la boca, unos pelos emmarañados y un coño que empezó a escupir semen a la que se retiró su feliz violador.

El siguiente, que tengo sed, luego le doy más duro que esta niña la veo muy en forma, no ha dicho ni mú mientras que la he partido en dos. Yo creo que le ha gustado y todo.

Guillermo ni se lo pensó y con su mini polla empezó a cabalgarla. La agarraba por los tobillos alzando sus pies y desde mi posición veía dos calcetines elevados y un auténtico gordo que hacía por cuatro de la niña bufando y empujando dentro de ella soltando babas por la boca.

Jennifer para entonces estaba despierta pero al parecer muy débil pues no oponía resitencia.

Guillermo botaba sobre ella y cuando le soltaba los tobillos le golpeaba las tetas y escupía sobre ellas, y cuando se le bajaban las piernas volvía a elevarlas y meterla profunda dejando su cuerpo caer sobre la pequeña. Finalmente volvió a obsesionarse con esas tetitas diminutas y duras e igual las agarraba fuerte que parecía que iba a arrancarlas mientras bombeaba polla.  Pellizcaba con fuerza hacia arriba de sus pequeños pezones y mientras le incrustaba la polla hasta el fondo y aullaba como un loco.

        ⁃       Siiiiiiii, que polvazo niña, que tetitas tienes para castigarlas. Así así, te estiro los pezones con las dos manos y te follo enterita. Muévete que si no te pego en las tetas. Muévete pequeñita que me voy a correr, y mientras decia esto golpeaba las tetas a dos manos y se echaba hacia delante en un orgasmo terrible.

Jennifer sólo tenía los ojos muy abiertos y soltaba quejidos apagados por el bozal que le habían puesto.

Andrés… de pronto… soltó un chorro de leche sobre cara y bozal de Jennifer fruto de la paja que se había estado haciendo viendo la escena. Guillermo loco de lujuria al ver eso sacó la polla y también regó el piecing y tetas de Jennifer.

Carlos se levantó sonriente, y le dio la vuelta a la niña sobre la mesa sin ninguna dificultad, mientras le soltaba las cuerdas del bozal.

        ⁃       Quiiii enes sois, dooonde estoy.

No te preocupes pequeñita, somos amigos y vamos a pasarlo bien, sólo queremos pasar un buen rato con este terrible cuerpo que gastas. Te han dado alguna vez por culo?

        ⁃       Noooooo, nooooo, soltadme.

La ostia resonó en toda la estancia.

A callar Jennifer, no se puede ser la que está más buena de la disco, tener ese culito, y que no te lo hayan roto aun.

Y le volvió a poner el bozal indicando a Claudio su turno.

        ⁃       Claudio, te crees capaz de romperle el culo a la niña o no estas al nivel?

Eso hizo mella al orgullo del argentino que respondió…

Voy para allá, no va a poder andar en días. Actuando justamente con el ímpetu que buscaba Carlos.

Claudio empezó a menearsela aunque ya estaba bastante dura al ver el culito que tenía delante y las pocas oportunidades de la niña de evitar la enculada que iba a venirle encima.

Quitó la pollita que había dejado allí Carlos dilatando el ano y apuntó su polla al agujerito que se le ponía por delante.

Sin prisas, poco a poco, ensalivándose la polla para la ocasión, empezó a reventar aquel culo adolescente mientras su rostro era el reflejo de la lujuria y el morbo.

Llegó un momento que parecía que no entraba más, y ante la cara de reproche de Carlos, el argentino agarró a Jennifer de la cintura y se la introduzco por el culo hasta los huevos sin piedad.

La cara de Jennifer era de puro dolor, los ojos abiertos y un continuo Aaaaaaaahhhhh apagado por su bozal.

Claudio no la dejó reponerse, apretando los cachetes del culo como si quisiera arrancarlos empezó el mismo ritmo brutal que antes había tenía con su boca a golpe de polla rompiéndole completamente el culo con las embestidas que le daba.

Igual apretaba el culo que se lo abría con las manos para ver cómo entraba su terrible polla en ese culito virgen.

Bebita, que culo que tienessss, hasta el fondo, como traga mi polla, es sensacional. Yo creo que te va a doler, pero a mi me está gustando bastante rompértelo.

Empezaron a caer lágrimas por la cara de Jennifer, lo q aprovechó Carlos para proponerle que si se portaba bien Claudio le sacaba la polla del culo.

La cabeza de Jennifer fue un si claro y le dijo a Claudio que se la sacara y se masturbara sobre el culo. Cosa que fue fácil pues el argentino nada más sacarla empezó a soltar chorros de semen por la espalda y culo de la pequeña.

Bueno, has dicho q te ibas a portar bien, así que saca la lenguita y comeme los huevos.

La niña obedecía y lengua fuera lamia los huevos de Carlos.

Ahora cómetela hasta el fondo.

Jennifer, en una mala postura y temerosa de que el argentino volviera a romperle el culo, empezó a tragarse la descomunal polla no sin soltar alguna arcada.

Una vez metida hasta el fondo, Carlos la guió cogida por una coleta que le hizo y moviéndola como una muñeca a su antojo.

Así la tuvo buen rato, coleta arriba y abajo mientras le comía la polla y con la otra mano bebía de su Whisky.

Veís lo bien que se porta hoy? El otro día ni quería bailar con nosotros.

A ver Jennifer, mueve más esa lengüita que tenemos a los amigos aburridos deseando que te llene la boca de leche.

Y diciendo eso se echó hacia atrás y a golpe de cadera le incrustó la polla hasta que tanto golpe acabo en un orgasmo y con la cara de la niña llena de leche.

Vaya!! Quería correrme dentro y te he dejado la cara como un cuadro, eso no me ha gustado nada zorra.

Guillermo, follatela duro por el culo.

La chica hizo un amago de resistencia pero Carlos la agarró por la coleta.

Te dije que si te portabas bien, el amigo argentino no te daria más por culo, pero no te dije nada de nuestro encantador Guillermo, guapita hasta con la cara derramando semen.

Antes de que pudiera responder, un grito salió de su garganta cuando 100 kilos de empresario se dejaron caer metiéndole polla por su culito aún dolorido.

Guillermo era de mano fácil y mientras su peso muerto empujaba no dejaba de darle cachetadas dejándole el culo cada vez más rojo y rugiendo de placer.

Acercarme un whisky, esto hay que hacerlo más veces, que polvo tiene la niña y que culo más cerradito.

Jennifer ya gritaba de dolor y Guillermo se excitaba aún más golpeándole fuerte el culo a cada grito que soltaba.

Grita pequeña, veo que te encanta sentir polla. El dinero que llevo gastado en putas y no me lo he pasado ni la mitad de bien. Toma ostias en el culo por portarte mal con papi. Venga grita y gime que me excite más, y se puso a tirarle del pelo alzándole la cabeza como si fuera un cow-boy amaestrando una res.

El Whisky corría, y los empresarios estaban cada vez más borrachos, mientras Guillermo seguia con la bestial sodomizacion, los otros tres aprovecharon su cabeza alzada por los pelos para empezar a golpearla por todos lados con sus pollas flacidas que poco a poco recuperaban el grosor.

Deberían haber tomado algo, pues al poco tiempo y sin dejar de tomar whiskys, tres pollas duras como porras golpeaban la cara llena de semen desde todas direcciones.

Empezaron a agarrarle la cabeza y se turnaban metiendosela por la boca, hundiéndola por el moflete por donde se dibujaban sus capullos.

Incluso en un momento vi como entraban dos pollas y de puntillas los empresarios empujaban para que entraran enteras.

Le caben dos pollas, que bárbaro, gritaba Claudio, se ha ganado un whisky, y dejaba caer el licor por las bases de sus pollas sin dejar de meterlas bien profundo y en todas las posiciones imaginables.

Jennifer igual tosía, que soltaba arcadas que escupía babas. Estaba inmovilizada por la terrible enculada de Guillermo, y alzada por los pelos y agarrada por la cabeza por seis manos no podía dejar de recibir polla, whisky y alguna que otra ovación de sus admiradores.

Asiiiiii, hasta dentro, saborea polla de verdad, no de críos. Y con movimientos violentos Claudio la ahogaba, y finalmente se la sacaba de golpe mientras caía baba de Jennifer sobre la mesa y tomaba su lugar Carlos. Traga polla Jennifer, que no has cenado nada y esto es fabuloso para tu dieta. Parece mentira con esos labios de buena niña como te comes tres pollas por turnos. Y bombeaba con furia diez doce veces y la sacaba rebotando sobre los labios para que Andres desatado la agarrara por las orejas e imitara a sus amigos bombeando su polla dentro de la húmeda boca y esos labios pintados cuyo carmín ya resbalaba por toda la mejilla dándole a la escena un nivel de porno duro fabuloso.

Putita putita putita, repetía Andrés al ritmo que le metia la polla, pareciendo completamente fuera de sí y tirando fuerte de unas ya rojas orejas de Jennifer.

Desafortunadamente me esperaban abajo y no quería que alguien subiera a por mi y me pillaran allí…

Empecé a retirarme y escuché perfectamente como el argentino decía…

Ché boludos, la ensartamos por todos los agujeritos a la vez?

Claro, pongámosle el bozal de nuevo que no quiero que se oigan los gritos y nos pillen. Esto hay que acabarlo a lo grande antes de darle otra dosis de bebida y dejarla abajo en algún asiento.

Tenía que irme… pero me estaba perdiendo un final porno de alto nivel, quizás la próxima vez que hiciera “negocios” con aquellos pervertidos que se estaban dando un buen homenaje con aquel piboncete de teen.

O mejor subir en breve y acabar yo la fiesta por mi cuenta aprovechando mi oportunidad?

Una terrible ereccion me sobrevino y empecé a imaginarme lo que iba a hacer por mi cuenta en cuanto la dejaran inconsciente abajo en la discoteca.

Continuará…

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