Los trios con mi sobrina 2 – relatos eroticos

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A la mañana siguiente el primero en despertar fue Alejandro al dejar la cama provocó que me despertara, se dirigí al baño para darse una ducho, fui detrás de él quería saber cómo se sentía después de tener como amante a nuestra delicada sobrina.

Al llegar al baño puso a correr el agua caliente y regreso al retrete para hacer una descarga de orina.

Entre al baño en el momento justo de su micción y lo saludé desde la puerta

-Buenos días mi amor te levantaste temprano ¿tienes algo que hacer?-

volteando tiernamente me dijo

-Hoy voy a estar con ustedes todo el día, lo único que tengo pendiente es hacerte feliz a ti, ayer me demostraste tu amor al permitirme disfrutar de tu sobrina sin recibir casi nada de placer, hoy te toca a ti disfrutar de los dos-

Me acerqué para besarlo, su miembro comenzó a crecer en frente de mi, esas reacciones sólo las vi cuando nos casamos, sin duda nuestra vida sexual se estaba potencializando con la llegada de nuestra muñequita.

-Gracias mi amor, gracias por darme el placer de verte con otra mujer, me a gustado jugar a dominarte y he visto cómo disfrutas de lo que te propongo hacer, hoy tú me vas a consentir pero también a Lucy quiero que la trates como tu amante, que le compres cosas bonitas y la mimes como se merece, recuerda que te dio un regalo que no puedes pagar con nada-

Nos volvimos a besar por un momento y continuamos con nuestra charla en la ducha, entre caricias y abrazos nuestras manos masajeaban el cuerpo del otro. Sin darnos cuenta Lucy había entrado en el baño y están viéndonos sentada en el sillón mientras nos bañábamos.

-Buenos días – fueron las primeras palabras que pronunció la muchacha, abrimos los ojos mi marido y yo para darnos cuenta que estaba acomodada con las piernas en los descansabrazos del sillón dejando expuesto su bonito coño, las sonrisa de la muchacha era contagiosa, nos veía con lujuria como deseando seguir con lo que iniciamos una noche antes.

-Buenos días mi niña-

-He disfrutado mucho con lo que mi hicieron ayer, me gustaría verlos a ustedes mientras hacen el amor para aprender-

Alentando intervino en la conversación – así que ¿quieres seguir aprendiendo?-

-Si tío quiero que me enseñen a hacer todo lo que saben-

-Eso me parece muy bien Lucy para empezar tienes que conocer tu cuerpo, para que sepas que es lo que te gusta, así que comienza a masturbarte-

A la muchacha le costaba hacerlo frente a nosotros pero no resistáis el morbo que le provocaba ser observada, siempre fiel a su costumbre no se resistía a probar cosas nuevas 

-Quiero que sigas mis instrucciones preciosa- le dije desde dentro de la regadera, su respuesta como siempre afirmando con la cabeza.

-Lo primero que tienes que hacer es humedecer tus dedos para no lastimarte-

Mientras yo seguía dando instrucciones ella las hacía, metiendo dos dedos en su boca los humedecio con su saliva. Alejandro estaba de tras de mí con la verga bien hinchada provocado por la forma en la que se tocaba Lucy, empezó a deslizar su rabo por en medio de mis nalgas, jugueteando en la entrada de mi ano, como resorte mis pies se pusieron de puntitas para dejar en alto el culo y él pudiera seguir con su jugueteo.

-Ahora que tus dedos están lubricados recorre tus labios con ellos, como lo hice yo ayer pero sin descuidar el clítoris-

-Así ¿está bien? – preguntaba inocente la chica,las manos de mi marido sujetaban mis pezones con fuerza mientras me susurraba en el oído 

-Su clítoris está muy grande, pero me ha dado mucho placer lamerlo y succionarlo-

Le conteste a mi sobrina 

– Lo haces muy bien sigue haciendo círculos con tus dedos sobre tu clítoris y con la otra mano toca tus pezones eso te dará más placer-

La imagen nos aumentaba el calor a pesar de estar dentro del agua corriente, la verga de Alejandro apareció por en medio de mis piernas, comencé a acariciar la cabeza de su gordo pene 

-Mira hija imagínate que este es tu clítoris, puedes pellizcar con tus dedos para que sientas placer- el dolor que le provoque a mi esposo acrecentó su deseo de penetrarme pero apreté mis piernas para no dejarlo ir.

-Quiero que metas tus dedos en tu vagina para que sientas la humedad de tu coño-

-Está muy mojada tía-

-Eso está muy bien continúa metiendo los dedos y con tu otra mano masajea el clítoris-

La imagen era inmejorable, liberé el pene de Alejandro de entre mis piernas 

-Cogeme cabron quiero que la niña nos vea para que se corra-

Inmediatamente colocó su miembro en medio de mi coño y me penetro sin titubear 

Mi grito de placer no se hizo esperar mientras que Lucy preguntaba 

-¿Estás bien tia?

-Si hija sólo que el cabrón de tu tío tiene la verga muy gorda y me sigue doliendo cuando me la mete, pero sigue con lo tuyo yo me encargo de tu tío-

Alejandro seguía embistiendo, sujetándome de las caderas, dirigía sus miradas de deseo a su sobrina, su dedo gordo comenzó a acariciar mi ano provocándome más placer, en este momento era yo la que recibía el placer máximo proporcionado por aquella verga. Me follaba con fuerza demostrando que tenía el control de mi cuerpo, la muchacha seguía con lo suyo mientras veía como teníamos sexo, no tardó mucho en que su orgasmo llegara.

-No puedo más creo que me ¡haaaaaaa!-

Sus gritos de placer me hicieron correrme enseguida con la verga  de Alejandro dentro de mi y viendo cómo se retorcía el cuerpo de mi pequeña aprendiz.

Alejandro continuaba penetrandome con más fuerza para que pudiera sentir su duro miembro dentro de mí pero él muy cabrón no me lleno con su semen, en lugar de eso saco su miembro todavía erecto y me dijo

-Voy a guardar mi leche para más tarde quiero llenarte el ano con ella-

Sus palabras resonaron en mi mente, mientras que mi ano sufrió una leve contracción de deseo.

-Que rico,sirve que la niña sigue aprendiendo, ven hija acompáñanos a bañarnos-

Al ser tan espacioso el baño no teníamos problema en estar los tres juntos disfrutando del agua, el más atendido era Alejandro que seguía presumiendo su erección, mientras nos enjabonaba tiernamente, el baño a partir de ahí siguió sin ningún contratiempo.

Terminando de bañarnos, Lucy fue a su cuarto a ponerse algo de ropa mientras que nosotros nos quedamos en el vestidor para hacer lo propio, como mi marido decidió no ir a trabajar nos invitó a desayunar a un lugar donde hacen hot cake increíbles, sin pensarlo mucho fuimos hacia ese lugar a desayunar.

Al terminar de desayunar fuimos a una plaza comercial ya que durante el almuerzo Alejandro hizo los arreglos necesarios para comprarle un teléfono a mi sobrina, quería poder comunicarme con ella, en cualquier momento, por supuesto que estuve de acuerdo en estos tiempos es necesario tener un teléfono móvil.

Al llegar a la tienda de la compañía de teléfonos la ejecutiva que maneja las líneas de teléfono de la compañía recibió muy amable a mi esposo era uno de sus cliente más rentables.

-Bienvenido señor Alejandro, hace mucho que no lo veía, ya tenemos listo su teléfono-

-Hola buenas tarde gracias por hacer los trámites tan rápido como siempre, ¿pudiste conseguir el color que te pedí?-

-Si señor es el color rosa que pidió, supongo que ¿ella es su esposa y su hija?-

-Le presentó a mi esposa Daniela y a mi hija Lucía, el teléfono es para mi hija-

-Muy bien, es un modelo muy bueno para una jovencita como ella permítame ir por el-

La muchacha sigue su camino para la bodega donde resguardan los equipos y mientras esperábamos Lucy pregunto

-Ese teléfono ¿es para mi?-

Alejandro contestó 

-Sí es un regalo que te quiero hacer para que podamos tener la oportunidad de localizarte en cualquier momento-

La chica parecía indignada con la compra del aparato

-No lo voy a aceptar, les he dicho que soy su puta y lo voy a seguir siendo pero yo no estoy cobrando por lo que hago así que no lo aceptaré-

-Cálmate muñequita- le dije, – no es ningún pago por la cogida de ayer, tu tío no tiene ninguna otra intención más que agradarte a ti así que por favor acepta el regalo y velo como una herramienta, estoy segura que te servirá mucho para la escuela en el futuro-

Acepto mi argumento con un poco de recelo, pero cuando llegó su nuevo equipo no pudo sonreír ya que era un smartphone de última generación, mi marido siempre ha sido muy generoso. Lucí se mostró agradecida con su tío mientras le daba un beso en la mejilla y lo abrazaba tiernamente.

-Gracias papi- le dijo para que la señorita pudiera escuchar mientras seguía al juego que él había comenzado. Seguimos gran parte del día disfrutando del centro comercial y de las compras que nos llevó a hacer Alejandro, hay una joyería muy famosa que es mi favorita, mi marido quiso inmortalizar el día con un regalo especial, para que los dos tres pudiéramos recordar lo sucedido un día antes y nos pidió elegir la pieza de nuestra preferencia. El eligió un reloj precioso, mientras yo elegí un collar que estaba coronado con un diamante perfectamente pulido, lucí por su parte disfrutaba de las pulseras y eligió una para ella.

-Este será el recordatorio de la primera noche que pasamos juntos como amantes- 

Alejandro nos abrazo a las dos al mismo tiempo como recordando la noche de pasión que nos regalamos los tres. El día transcurrió entre platica, abrazos y jugueteos entre los tres, llegó el momento de regresar a casa, estaba ansiosa recordando las palabras de mi esposo mientras nos bañábamos “voy a llenarte el ano de semen”, esas palabras seguían resonando en mi cabeza, mientras estábamos en el carro recordé la primera vez que intentamos hacerlo por mi orificio trasero, fue muy complicado y decidí dejarlo para otra ocasión, aquí estábamos con la temperatura al máximo y con una nueva oportunidad de tener sexo anal  y con mi sobrina de espectadora.

-¿Te encuentras bien mi amor?- pregunto intrigado por mi actitud un poco distante

-Perdón estoy un poco distraída, si todo bien mi vida-

Al llegar a la casa seguíamos platicando de lo bien que nos sentíamos estando acompañados, hasta que mi marido soltó la bomba que estaba esperando.

-Me voy a bañar y espero que ustedes hagan lo mismo las espero en nuestra recamara-

La mirada de Lucy y la mía se cruzaron como preguntándonos será que ¿Alejandro quiere tomar el control hoy?

-Creo que mi tío está muy caliente-

-Hija contigo a su lado es imposible que no lo esté vamos a hacer lo que nos pide y dejémonos consentir ¿te parece bien?-

-Claro que sí tía es momento de agradecer por los regalos ¿no crees?

-Si eso me parece buena idea-

Seguimos conversando un poco más hasta que decidimos ir a nuestra habitación, nos encontramos a Alejandro en la cama recién bañado y completamente desnudo.

-Bienvenidas las estaba esperando báñense juntas y aquí las espero- con el miembro en la mano nos apuraba. Continuamos hasta el cuarto de baño donde tomamos una ducha 

-¿Qué crees que planea mi tío?-

-No lo sé pero se ve de muy buen ánimo esperemos nos sorprenda-

Al regresar del baño se paró frente a nosotros y nos invitó a la cama, tomo a Lucy del brazo antes que pudiera sentarse 

-Esta noche le toca disfrutar a tu tía, quiero que aprendas de lo que ves, primero quiero que le chupes las tetas-

-Si tío lo que tú me pidas-

Alejandro me recostó en la cama, y me colocó el antifaz que un día antes utilicé con el, inmediatamente Lucy comenzó a lamer mis pezones, mientras Alejandro me jalo de los tobillos para quedar completamente acostada en la cama, metió su cara en medio de mis piernas y comenzó a lamer mi clitoris que poco a poco fue aumentando su tamaño, se dedicó con su lengua a recorrer mis labios vaginales para continuar succionando mi clítoris con su boca, con mis manos acariciaba las tetas de Lucy, le pedí que se pusiera a un lado mío para chupar sus pezones.

La lengua de mi marido se abría paso en mí coño que empezaba a ponerse húmedo por las manadas de Alejandro.

-Ven a disfrutar conmigo del sabor de tu tía- le ofreció un espacio entre mis piernas a mi sobrina al lado de él, sus lenguas comenzaron a danzar entre mis labios y mi clítoris, no sabía cuál de los  dos era el que me penetraba con su lengua podía imaginar cualquier cosa con el antifaz puesto y no lo desaproveche, se separaban de mi vulva para besarte en el anonimato, mientras uno jalaba mi clítoris el otro metía sus dedos en mi coño, de pronto las caricias cesaron , las lenguas reaparecieron en mis pezones para dejar su lugar a las manos de mis amantes estaba alucinando, con los dedos de mi marido penetrandome y los de Lucy estirando mi clítoris

-Por favor no paren- comencé suplicar de deseo, ninguno de los dos contestaba, pero seguían con sus tarea.

Uno de mis amantes empezó de nuevo a succionar mi clítoris, mientras que el otro me levanto las piernas y empezó a lamer mi ano en ese momento Alejandro movió un poco el antifaz para que me diera cuenta que la que me estaba chupando el ano era mi sobrina, la imagen me sobresalto enseguida volvió a colocar el antifaz en su lugar y desapareció del panorama. Quería saber donde estaba mi marido y moví un poco el antifaz, lo encontré detrás de Lucy, ella seguía dedicada a comerle el ano mientras tío detrás de ella cumplía con la misma misión.

En medio de sus nalgas se asomaba la cara de mi esposo quien acariciaba el orto de la muchacha mostrándole lo que tenía que hacer con el mío.

Él la retiró de su posición para ser él quien siguiera castigando mi ano, se colocó en la misma posición pero aprovechaba sus manos para penetrarme con sus dedos mi coño mientras seguía comiéndome el ano, por un momento pensé en Lucy y cómo se sentiría si recibir placer, mi sorpresa fue mayúscula cuando mostrando iniciativa y separando con sus manos las nalgas de mi esposo, comenzó a introducir su lengua en el ano de el 

-¿Qué haces Lucy?- Le pregunto bajando la voz todo lo que podía

-Disfrutar de tu ano tío, quiero demostrarte el placer que yo sentí- fue la respuesta de la chica

Yo no intervine en su conversación. Mi marido regresó a donde estaba con su lengua penetrandome a mí, mientras que su sobrina le propinaba la mejor mamada de ano que hasta hoy he visto. Con su lengua en el ano Lucy tenía las manos libres las llevó a su miembro que colgaba frente a ella y comenzó a masturbarlo, los gemidos de él no se hicieron esperar bramaba como toro en celo.

-Me estás matando Lucy- 

Aparentando inocencia pregunté qué pasaba

-Quítate el antifaz- me ordenó mi esposo, la imagen de mi esposo con su amante era alucinante , podía ver por que él estaba disfrutando tanto de Lucy.

-Te toca a ti- me ordenó ponerme en cuatro patas y le ordenó a Lucy lamer mi  ano como lo había hecho con el. Enseguida Lucy se abalanzó sobre ano mientras que Alejandro se ponía enfrente de mí para meterme la verga en la boca a chorreando de jugos me la ofreció para lamerla 

-Lubricala bien por que te la voy a meter por el culo- sus palabras mescladas con el placer que me proporcionaba la lengua de Lucy me hicieron volar.

-Metele un dedo a tu tía en el ano y chupale el coño- le ordenó Alejandro a Lucy 

-si tío- contestó muy cachonda la muchacha, metiéndose en medio de mis rodillas me comenzó a chupar de nuevo el coño, pero uno de sus dedos comenzó a abrirse paso en mi ano la sensación provocó que quisiera gemir pero con la verga de mi marido metida

en mi boca lo único que conseguí fue que el la metiera más adentro. Me agarraba de los pelos jalandolos con rudeza para penetrarme por la boca cuando sus deseos estuvieron satisfechos, se cambió de posición con Lucy

-cómele el coño a Lucy- 

Me indicó en cuanto Lucy estuvo en su posición comenzó a penetrarme por el coño que se encontraba chorreando de tanto placer, una vez más el clítoris de mi sobrina me invitaba a morderlo y a disfrutar de su tamaño. La verga de mi marido que antes no podía comer completa se fue introduciendo cada vez más con las embestidas hasta que sentí como su abdomen chocaba con mis nalgas estaba tan caliente que el dolor causado por su verga se diluía en el placer que estaba experimentando, continuó penetrandome en esa posición pero sus perversas intenciones era tomar mi ano para llenarlo de leche como había dicho unas horas antes, mientras me penetraba, seguía preparando mi ano para meter su verga por el, usando uno de sus dedos pulgares empezó a meterlo mientras me seguía bombeando por el coño la sensación de tener mis dos agujeros llenos y la vagina de mi sobrina en la boca eran alucinante.

-Hagan un 69 pero tú Daniela debes quedar arriba- hicimos lo que mi marido nos pidió, se retiró de la cama para observarnos mientras disfrutamos de nuestras lenguas, para mi fue el momento idóneo para meter mi lengua en el ano de Lucy que también se esforzaba por hacer lo mismo, el momento del regreso de Alejandro a la acción me indicó que no había marcha atrás me rompería el culo con ese pedazo de carne enorme que tenía entre sus piernas.

Se colocó detrás de mí 

-Chupamela , mojala bien- le ordenó a su sobrina una vez satisfecho sacó su verga de la boca de Lucy y llevó la cabeza de su verga a la entrada de mi ano, con un ritmo lento empezó a penetrarme mientras Lucy seguía lamiendo mi clítoris yo estaba petrificada, la verga de Alejandro empezó a entrar en mi ano que estaba muy dilatado por todo el tratamiento que recibió, podía sentir como mi orto recibía cada centímetro de ese pene, comenzó a sacarlo y meterlo

-Quiero que te acostumbre tienes un culo delicioso y tu ano me pertenece a mi ¿entendiste?-

Moví la cabeza disfrutando de aquel momento, no me dolía las embestidas de mi marido lo que antes había sido decepcionante ese día se convirtió en éxtasis para los dos, solo tenia media verga adentro pero quería sentirla toda penetrando mi ano

-Métela más- le pedí, sus movimiento de cadera fueron más profundo y la parte media de su pene más gruesa que la cabeza comenzó a ingresar en mi orto el se divertía con mi ano, Lucy seguía metiendo su lengua en mi coño hasta que por fin mi ano cedió al a verga de mi esposo y pudo meterla toda, estaba extasiada por recibir toda su carne dentro de mi, la cara de mi esposo se llenó de orgullo, está era la primera vez que me la podía meter toda.

El gozo comenzó a llegar para los dos él se movía penetrando profundamente, incluso la sacaba y la volvía a meter hasta el fondo Lucy salió de su poción para colocarte a un lado de nosotros, besaba a mi marido con mucho deseo y con una de sus manos empezó sus meter los dedos en mi coño esa sensación de estar llena era muy placentera el rose de sus dedos con las paredes de mi vagina apretada me producía mucho placer, su otra mano acariciaba las nalgas de mi marido de pronto llevó su dedo medio a su boca, lo estaba lubricando pero no sabía para qué, volvió a meter su mano en medio de las nalgas de su tío, con su dedo bien lubricado empezó a acariciar su orificio anal

-Lucy eres maravillosa sigue haciendo lo que haces niña-

La imagen de los dedos de Lucí penetrando el ano de mi esposo me lleno de placer pero no como a él sus gemidos eran maravillosos se mezclaban con los míos, Lucy dejó de meter su dedo en el.

Mi marido sacó el pene de mi ano dejándolo palpitante y deseoso de seguir siendo penetrado se sentó en la cama y me pidió que me subiera en el, coloqué mi espalda en su pecho, con su mano encontró de nuevo mi ano con su verga, mi peso corporal cayó sobre su cadera haciendo más profunda la penetracion, con las piernas abiertas, el culo lleno de verga y mi coño expuesto Lucy continuó penetrandome con su lengua al mismo tiempo su posición le permitía usar sus dedos para acariciar su coño

Continuamos por unos minutos más en esta posición la mejor cogida de culo que me han dado llegó a su fin cuando las contracciones del miembro de mi esposo comenzaron, parecía que reventaría en mi ano, los dedos de Lucy estaban dentro de mi, todo mi cuerpo se convulsionó cuando los chorros de semen llenaban mis entrañas, al mismo tiempo que mi orgasmo subía desde mi coño, los alaridos no se hicieron esperar 

-¡QUE RICO CULO TIENES!-

-llénalo de leche amor aaaaaa-

Lucy con la ayuda de sus dedos terminó un poco después.

No sabía ni lo qué decía pero la sensación del semen recorrer mi interior era muy placentera, me dio lástima por Lucy que no había podido disfrutar de ese placer 

Me retiré de ensima de mi marido, me dio curiosidad sentir la entrada de mi ano, como lo sospeché estaba mojado con el semen de mi marido y dilatado era emocionante.

Descansamos por un momento los tres acostados, como esperando que el otro fuera el primero en hablar, Lucy con su frescura contagiosa fue la primera en hablar

-Que buena cogida le has dado a mi tía creo que le gusto mucho-

Las sonrisas aparecieron en nuestros rostros 

-ha estado genial Lucy me duele el culo pero fue una cogida estupenda lamento que tú no pudieras sentir lo que yo disfrutaba-

No te preocupes tía yo puedo esperar. una vez más completamente complacidos por esa tarde de sexo dormimos hasta el siguiente dia, el sabado por la mañana nos levantamos tarde como acostumbrabamos alejandro y yo pero esta vez teníamos como invitada a Lucy

Continuará…

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