Como perdí mi virginidad a mis 18 – relatos eroticos

Sígueme en instagram: @babykarelvis

Sígueme en instagram: @babykarelvis

Me presento mi nombre es Priscilla Michelle Diaz, actual mente tengo 22 años, soy de México de la ciudad de león, estudio ingeniería, soy hija de familia, tengo 2 hermanas Nailea y Chanti, soy de piel blanca, cabello negro, ojos cafés grandes y de cuerpo soy algo delgada pero tengo mis curvas, mi ropa o trajes de baño siempre me quedan muy bien, y una boca grande con sonrisa enorme y linda, soy algo fresa pero con gustos culposos.

Ahora quiero relatarles cómo comenzó mi vida sexual y como he ido disfrutando de mi cuerpo conforme pasan los años de cómo he sido capaz de cosas que jamás creí posibles.

Todo comenzó con la pasión futbolera de mi padre, siempre le gusto ver sus partidos acompañado de amigos o familiares, ya saben en cerveza, botana etc. A mi madre Marcela, no le gustaba mucho la idea ya que terminaban algo borrachos, aun que 2 o 3 ocasiones pude ver como filtre aba con alguno de sus amigos más jóvenes, así que general mente mi madre nos sacaba a el centro a perder el tiempo mientras mi padre veía el partido con sus amigos, claro dependiendo de las amistades había veces que, nos poníamos a ver el partido con ellos ya que eran amistades o familiares de mucha confianza, en lo personal a mí  a mi hermana Nailea nos encantaba ya que veía tanto futbol como futbol americano, era más cuidadosa conmigo ya que me desarrollé bastante rápido, mis caderas crecieron, mis senos también, mi cara paso de niña a damita muy rápido, aprendí a maquillarme muy bien ya que me decían que me parecía a la actriz: Anne Hathaway, mi madre cuidaba todo lo que vestía y a mis pretendientes.

Conforme pasaban los días mis deseos sexuales aumentaban, me masturbaba en mi cama viendo de todo en el celular, y poco a poco aumentaba mi deseo de ser una de esas mujeres que salían en las películas porno, siendo sometida, usada y más, así pasaron unos días, y ahora cada que mi padre veía sus partidos con sus amigos, prefería quedarme con él a salir con mi mama y mis hermanas a perder el tiempo, como era de esperarse mi madre me advertía que ya cuando los viera muy tomados me fuera a mi cuarto o que me cuidara lo que vestía, obviamente como mujer en desarrollo lo que deseaba era ser elogiada, así que siempre que podía me ponía pantalones muy ceñidos o shorts bastante cortos, con blusas sexys escotadas, de principio las amistades de mi papa, trataban de disimular el mirarme, pero ya pasando el día siempre me piropeaban de lo linda que estaba, que dé más grande sería una belleza y hasta peladeces como si tuviera 20 lo que me arrían, mi ego como mujer estaba en lo más alto me sentía muy linda y más a un deseada, así que cada vez que hacían sus partidos me esmeraba aún más en arreglarme, me planchaba el cabello, me maquillaba aún más, me pintaba las uñas, compraba ropa más atrevida, a mi padre no le importaba el en la bebida y el partido se perdía y obviamente a mi mama se lo ocultaba.

Conforme pasaron algunos meses y partidos más, un hermano de mi padre invito a uno de sus amigos de borracheras, un tal Rafael, un señor de 37 años, que debo confesar me encantaba era alto, atlético, tenía muchos tatuajes, con estilo y clase, su voz me encantaba era muy profunda, y unos ojos muy penetrantes y duros, tenía esa fachada de hombre maduro pero también ese dote de chico malo, que siempre me encanto, y al parecer yo también al ya que desde que nos presentaron, ambos no parábamos de sonreírnos y de mirarnos coquetamente, en fin al pasar a si varios partidos en mi casa entramos más y más en confianza, ya bromeábamos y hasta nos llevábamos, ya lo tenía en mis redes sociales agregado y platicábamos horas, la verdad estábamos algo clavados, pero ninguno decía nada, hasta que llego un domingo, un partido importante de la selección, como ya sabía que vendría Rafael, me esmere muchísimo, me alacié mi cabello, me puse aretes muy lindos, maquillada muy linda, con mi playera de la selección, un short de mezclilla bastante ajustado y unos tacones de piso cómodos pero muy sexys, me vi al espejo y era la fantasía de todo viejo rabo verde, me sentía muy linda, como era de esperarse mi mama se salió con mis hermanas y me quede en casa.

Justo antes de que llegaran todos sus amigotes mi padre me mando a comprar, servilletas y cosas que faltaban, al llegar a casa veo a Rafael sentado en el sillón, mi rostro se ilumino con una enorme sonrisa, el de inmediato se paró a ayudarme con las cosas, nos saludamos efusiva mente y el al darme el beso me lo dio muy cerca de mis labios, vaya que deseaba besarlo ya, pero no podía enfrente de todos, al comenzar el partido comencé a servirles la botana y llevarles sus cervezas, conforme pasaba el partido la sala se quedó llena y no había lugar, así que Rafael muy hábilmente me sentó en sus piernas, yo un poco temerosa volteaba a ver a mi padre pero no parecía importarle, conforme pasaba el partido, ambos perdíamos más y más pena, ya colocaba su mano en mi cintura y yo lo abrazaba con mi brazo y como niña juguetona le besaba de vez en cuando su mejilla, el muy hábil mente coloco uno de los cojines sobre su brazo izquierdo, tapando a si parte de su brazo y mis piernas, comenzó a masajearme los muslos y sin percatarme ya me tenía prendida y húmeda, comenzaba a pasar sus dedos por encima de mi short directo en mi intimidad, yo jadeaba un poco del placer que sentía, por suerte el ruido del partido acallaba mis jadeos, el solo me miraba y me preguntaba si me gustaba, obviamente le decía que si con una cara culposa pero llena de placer.

De repente él me dice al oído quieres apostar algo Prisilla? Le dije si dime qué? Y me dijo al oído si el equipo contrario mete gol te quitas el short?

Lo mire sonrojada y le dije si pero si, mete gol la selección, me dejas besarte?

Claro que si respondió el sin dudarlo, ok era un trato, así pasaron varios minutos del partido, cuando cae el primer gol del equipo contrario, todos gritaron muchas groserías ya saben, y Rafael me miro y me dijo trato e sin trato vas a cumplir? A lo que valiente mente le dije si va.

Me pare rápido y me fui a mi cuarto, desesperada mente de desabroche mi short, y al bajarlo pude ver como un hilo de baba que unía mi short con mis pantaletas, se estiraba, no podía creerlo estaba sumamente mojada, rápida mente lo puse en la ropa sucia y me fui de regreso a la sala con ellos, no sentí pena ya que no se notaba nada, como la playera era tan larga ni si quiera se notaba si traía algo o nada por debajo, nuevamente me sentó en sus piernas, y de nuevo el cojín en su brazo pudo hacer que colocara su mano sobre mis muslos, ahora era más agresivo sus dedos pasaban más y más cerca de mi vagina, me sentía sumamente caliente al momento que me retorcía del placer tratando de disimular, pero parecía que nadie nos prestaba atención, todos estaba perdidos en la bebida y el partido, el de manera a hábil izo a un lado mi calzón para acceder a mi intimidad, por mi parte sentía un mar de placer, ya que nadie me había tocado, no me resistí a su qué me acerque a su odio y le dije, quiero perder mi virginidad con Tigo, vamos a mi cuarto, solo me respondió espera un poco Priscilla.

Al parecer el ya conocía como era mi padre con la bebida, aun no acababa el partido y mi papa ya estaba total mente dormido por la borrachera, algunos de los amigos de él estaban ya perdidos pero no dormidos, ya saben diciendo tonterías, él se acerca a mi oído y me dice: bien ve a tu cuarto en un momento te alcanzo, estire mi playera tapando mis piernas y como pude sin hacer ruido me fui a mi alcoba, al entrar deje la puerta un poco entre abierta, mi corazón latía muy fuerte, ya saben esa sensación entre excitación y temor, mi cuerpo se sentía súper caliente, me mire al espejo acomodando mi peinado y retocando mi maquillaje, cuando escuche la puerta abrirse, entro él y de manera callada cerró la puerta con seguro.

Me abalance hacia el sin pensarlo ambos nos abrazamos y nos unimos en un beso muy fuerte, mi respiración y la del sumamente agitada, el pasaba sus manos por mis nalgas apretándolas duro mientras yo pegaba mi pelvis a al suya sintiendo su erección y moviendo mis caderas como desesperada, restregándome con su pene, de manera desesperada le ayude a quitarse su camisa desabotonándola, casi arrancándosela, ya libre de su camisa me dejo ver su cuerpo tan atlético y sus tatuajes, era el sueño de toda adolescente y niña, como pudo me ayudo a quitarme mi playera de la selección, dejándome solo en pantaletas y tacones, entre besos y caricias se desabrocho el pantalón, dejando salir su pene, erecto, debo confesar era enorme y curvo hacia arriba, lo tome con mis manos y solo me dijo al odio, chúpamela…..

No lo pensé 2 veces ya estaba en cuclillas, comencé por besarlo, ensalivándolo poco a poco, la verdad no era ninguna experta pero conforme veía las películas porno comencé a hacerlo como esas actrices, tratando de meterla toda en mi boca, mientras lo miraba al hacia arriba, el sonido que se producía era el mismo en las películas, ese sonido de chapoteo, mientras el gentil mente me tomaba de mi cabello haciéndome una colita y sujetando mi cabeza, mi mente estaba en blanco, solo podía pensar en su pene y lo excitada que estaba, en ocasiones me decía no te muevas y me tomaba de mi cabello, jugando con mi boca, parecía que me penetraba pero por la aboca usando mi boca como vagina, de una manera salvaje me paro y me aventó en mi cama, de manera tosca y salvaje dijo: voy a meterla perra, no sé qué fue si la excitación o la palabra perra pero solo le dije: si métemela ya no aguanto más, desesperada mente buscando mi entrada con mis piernas abiertas y mis pies al aire aun con mis tacones puestos, comencé a sentir como entraba en mí, cada centímetro que ingresaba era un mar de placer para mí, entre besos y jadeos le dije métela toda ya¡ a diferencia de muchas chicas que les dolía a mí no al contrario quería que la metiera toda de golpe, y eso hizo, al meterla completa de golpe grite de placer, de inmediato puso su mano en mi boca, y comenzó a hacerme el amor de una manera tan salvaje que casi rallaba en la violación, y a si estuvimos, el me manejaba completamente me colocaba en 4, de lado me nalgueaba tiraba de mi cabello me decía mil y un obscenidades, que era una perra puta, que siempre quiso cogerme, me paraba y me colocaba en un espejo que tenemos en mi cuarto de tamaño completo, mientras me taladraba, metía sus dedos en mi boca y yo solo se los chupaba.

Por suerte el sonido de la tele acallaba mis gemidos y el ruido que hacíamos, de manera salvaje me tiro en el piso de mi cuarto por suerte alfombrado, me puso en 4 parando mi culo en el aire y bajando mi cabeza al piso con la planta de su pie, comenzando a bombearme de una manera tan dura que tuve un orgasmo tan fuerte que no paraba de temblar ni de chorrearme, parecía que me estaba orinando, mientras el con su dedo gordo metido en mi ano, me sujetaba de una manera más fuerte, justo cuando me dijo me vengo…. Me paro rápido dejándome de rodillas y colocando su pene en mi cara, me sostuvo fuerte mente del cabello y la otra mano en su miembro comenzó a eyacular muchísimo era demasiado, me lleno mi cara y mi cabello, y como veía en las películas porno le ice más oral succionando los restos de esperma, ambos exhaustos nos tiramos en el piso, ambos nos miramos con satisfacción plena, mientras yo limpiaba todo el semen de mi cara, lo abrase y le dije te amo a lo que él me contesto que También me amaba, a si pasamos unos minutos cuando me dijo que a nadie le dijera de esto, ya que yo era menor de edad, entendía su posición a sí que le dije que no se preocupara que no pasaría nada, nos paramos nos vestimos y el regreso a la sala al parecer aun no terminaba el partido, yo me metí a la ducha, por suerte tengo baño propio en mi cuarto así que no tuve que salir ni nada y a si le seguimos cada que había un partido, nos escapábamos a mi cuarto o al baño, la verdad nunca me importo no usar condón, ni mucho menos que él estaba casado, me gustaba muchísimo y no quería perderme de nada del mundo del placer con él.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *