Convertida en una ponyGirl para toda su vida

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Una chica amante de los caballos es raptada, vendida por su amigo a gente sin escrúpulos, descubriendo así el dolor y el placer al ser convertida en una verdadera pony por el resto de su vida.

Capitulo 1.- Raptada por la A.C.E. que la preparará para convertirla en una verdadera pony

Jack y Layla crecieron juntos en granjas que estaban a menos de un kilómetro de distancia la una de la otra… Él solía decirle que estaban hechos el uno para el otro… Esto hizo que esta hija de granjeros de Kansas se sintiera atraída por el chico a medida que crecían y comenzase a convertirse en una joven mujer.

A los 18 años, Layla era un culo caliente… Entre el trabajo en la granja y la pista de atletismo del Instituto, se había convertido en lo que podría decir ‘carne de primera clase’.

A ella le encantaban los caballos… Su tío, que era el dueño de la granja, tenía tres caballos, dos yeguas y un semental llamado Sultán… Sus padres habían muerto en accidente, y Jack fue el primer hombre en su vida… Juntos pasaron horas arreglando y cepillando los caballos… Jack notaba que los intereses de Layla cambiaban a medida que ella crecía.

Un día, estábamos viendo sus caballos en el corral, cuando el semental Sultán, lentamente dejó que su pene de casi 60 cm. de largo se erigiera… Yo estaba mirando a Layla, observándola… Luego, el semental se levantó de un salto y comenzó a follar a una de las yeguas… Los ojos de Layla estaban fijos en los caballos y vi que ella se agachó y comenzó a frotarse su entrepierna dentro de sus pantalones cortos.

– “¡Quisiera ser esa yegua!”, dijo ella… Inmediatamente se sintió avergonzada por su comentario… Yo le sonreí y la miré fijamente diciéndole:

– “¿Crees que eso te cabría?”, bromeé.

– “¡NOoo!… Quiero decir que quisiera ser esa yegua… ¡Amo tanto a los caballos que quisiera ser uno de ellos!”

– “Pues a mi me gustaría follarme una!”, le respondí.

Layla me miró un minuto, luego agarró mi mano y me arrastró al granero… Durante este último año nos habíamos besado mucho, incluso jugué con sus tetas y también le toqué su coño, pero aún era virgen.

Ella se quitó la blusa y me quedé mirando esas tetas pequeñas pero bonitas y tiesas… Luego, se quitó sus ajustados pantalones cortos y empujó sus bragas al suelo del granero… Se quedó allí, de pie, totalmente desnuda salvo sus polvorientas botas de vaquero… Ella me miró y dijo:

– “Llegó la hora… He estado queriendo que me folles desde hace un año… ¡Y ahora vas a hacerlo!”

Se dio la vuelta y me mostró ese hermoso trasero de una joven con 18 años… Me quité mi ropa en un instante… Mi polla ya estaba tiesa y Layla me la estaba mirando por primera vez… Se mordió el labio inferior con esa forma sexy que siempre hacía y me miró a los ojos.

– “Fóllame, Sultán… Sé un semental y folla a tu yegua”, me exigió.

Estaba empapada y le clavé mi polla como lo haría un verdadero semental… Ella gritó cuando lo hice… Y seguí adelante… Me gustó la forma en que gemía y luchaba contra mí… Mis manos estaban cerradas alrededor de sus caderas y yo era como una máquina… La ordené que se pusiera de rodillas y la monté como Sultán se estaba follando a la yegua.

Layla estaba haciendo sonidos que nunca antes había escuchado de una persona… Me di cuenta de que le dolía pero poco a poco estaba cambiando… Pronto pasó de protestar a casi mis 22 cm. de polla que le causaba dolor dentro de ella, a casi 22 cm. de placer.

“¡Ooooh!… ¡Síiii!… Sultán… ¡Fóllame!… ¡Fóllame fuerte!

Creo que ella pensaba que estaba recibiendo la polla del caballo que estaba mirando como follaba a la yegua… Al menos yo creía que estaba pensando que lo era… Después de casi 10 minutos gruñí ruidosamente y estallé dentro de su coño.

– “Toma esta polla de semental… Siente su leche dentro de tu vientre”, gruñí mientras me corría.

Me asusté tan pronto como salí de ella… Sangre y semen brotaron de su enorme agujero mientras ella yacía sobre una paca de heno, jadeando y gruñendo.

– “No te preocupes… Nunca te lo dije y nadie lo sabe… Hace un año quise que Sultán me penetrase y me hizo tanto daño interno que no puedo quedar embarazada.”

Y así fue el comienzo de un verano muy largo… Follamos por todas partes, todos los días, pero sobre todo en el granero… A ella le encantaba inclinarse teniendo a Sultán a su lado y que la follara una vez y otra… También montábamos a Sultán y Layla hizo un agujero en un par de pantalones cortos y se inclinaba delante de mí sobre la espalda de Sultán y la follaba mientras el caballo trotaba.

La fascinación de Layla por ser una yegua se hacia realidad conforme pasaba el tiempo… Ella nunca me llamó por mi nombre, sino Sultán, el nombre de su caballo… Nunca follamos hasta que su caballo nos miraba… Un día la pillé un debajo de su caballo acariciando su polla de casi 60 cm. completamente tiesa… Se sintió avergonzada pero continuó hasta que Sultán explotó soltando lo que parecía un bidón de semen por todo su cuerpo desnudo.

– “Fóllame!… Fóllame!, ahora que tengo toda su leche sobre mi cuerpo”, me rogó.

Fue una experiencia bastante desagradable para mí, pero lo hice y la dejé embarrada con el semen del caballo y la tierra del establo.

Poco tiempo después me dijo que ya no me necesitaba más… Qué tenía un verdadero semental… Sé que ella trató de meterse de nuevo la polla de su caballo dentro de ella, pero creo que nunca lo logró… Era una obsesión para ella, pero era pura frustración intentar que el caballo la follara.

Ambos nos graduamos de la escuela y yo nunca superé lo de Layla… Intenté reiteradas veces volver con ella, pero su “fetiche de caballo”, como lo llamo yo era demasiado fuerte y no quiso seguir conmigo.

Un día, enfadado, respondí a un anuncio que encontré en internet… Era un sitio sobre chicas pony… Iba a esa página web varias veces al día… Mi obsesión era tan fuerte como la de Layla con Sultán… Me imaginé que las fotos de las chicas que habían allí, eran ella… Y que las chicas en los videos, atadas con arneses de cuero, eran ella… Fantaseaba con que Layla fuera realmente follada por su caballo.

El anuncio buscaba a mujeres jóvenes que quisieran participar… Ellas deberían ver previamente el video de la escena de la chica pony para, -si lo aceptasen- enseñarlas a hacerlo de igual modo y realizar sesiones fotográficas similares a las que habían allí colocadas… La empresa ofrecía una amplia formación y acondicionamiento para el aprendizaje… Después de un período de entrenamiento inicial de varios meses, la producción de videos profesionales se realizaría sin costo alguno para las chicas participantes pero los beneficios de venta eran para la empresa… Se ofrecía un pago inicial de 10.000 dólares al firmar un contrato y al completar la capacitación completa, recibía 20.000 dólares más.

Mi cabeza casi estalló por la idea que de repente tuve… Envié un correo electrónico a la Academia de Capacitación Ecuestre (ACE), que así se llamaba, e hice mi oferta.

Después de su respuesta, les envié fotos de Layla, incluyendo un par de ella desnuda, que nunca supo que le hice… También envié un video de su pista donde corría en el Instituto, con una historia completa de su vida atlética e incluso algunos detalles de sus intereses por los caballos, especialmente en lo sexual… Creo que lo que selló el trato fue cuando les dije que ella era estéril y podría ser follada siempre que se quisiera y nunca quedaría embarazada.

Por aquel entonces, Layla acababa de cumplir 20 años… Su cuerpo era increíble… Tenía las piernas largas y los brazos fuertes… Parecía una joven culturista, con el pelo corto y oscuro y grandes ojos azules… La veía correr alrededor de la granja más desnuda que vestida… Y casi todas las noches, estaba desnuda y en el granero con el caballo Sultán… Sin embargo, sus tetas apenas se desarrollaron y sus pezones duros y erectos se veían geniales en su cuerpo atlético y bronceado.

Dos días después de su cumpleaños vino a verme un hombre de la Academia de Capacitación Ecuestre (ACE)… Hablamos sobre Layla y pasó un par de días, espiándola, tanto en la granja como en la ciudad… Estuvimos de acuerdo en que Layla era “imprescindible” para su academia y establecimos un plan para que esto sucediera… Me pagó 10.000 dólares en efectivo por adelantado tras darnos un apretón de manos sellando el pacto… Layla nunca lo conoció hasta ese día.

Fue un poco más allá de medianoche… El hombre y dos ayudantes estaban en el establo removiendo los caballos para que hicieran ruido… Layla se despertó y se puso los pantalones cortos, sin ropa interior, y sus botas… En topless y medio dormida en medio de la noche, se apresuró a ir hacia el granero.

Nadie vio a Layla después de esto… La gente comentó que ella había estado hablando de irse de la granja, que era una chica mayor de edad y se sentía atrapada allí, etc.

Después de una búsqueda e investigación, se concluyó que se fue sin decir nada a nadie a Kansas City, Wichita u otra gran ciudad, a comenzar una nueva vida.

Yo era el único que sabía a dónde había ido… Pasaron unos meses y recibí por correo un pequeño paquete que contenía un DVD, junto con un sobre con otros 10.000 dólares por Layla y una inscripción de por vida en la página web EquestrianGirl.com.

El DVD contenía imágenes del primer mes de entrenamiento de Layla… Estaba muy lejos de terminar de verlo completo pero fue suficiente para que me mantuviera masturbándome durante semanas… Layla estaba en camino de conseguir lo que yo creí que ella quería para convertirse en un pony real… Sin embargo, me equivoque totalmente… Este calvario que debería estar pasando era algo que ella no se hubiera imaginado nunca.

Layla no tenía idea de dónde estaba… Por lo que yo veía en el DVD, ella estaba aterrorizada y creo que caliente al mismo tiempo… Ella no sabía de que esto no era sólo un secuestro al azar, cuando fue capturada en el granero… Ahora, día a día, sus fantasías se irían haciendo realidad pero a costa de mucho sufrimiento.

Dejando de lado todas sus preocupaciones hogareñas: su tío, sus caballos, cómo llegó aquí y si alguien la buscaría, etc., trató de concentrarse en su terrible situación actual.

Una vez que las drogas que le dieron dejaron de hacerle efecto y su cerebro comenzó a funcionar de nuevo, Layla se dio cuenta de su entorno… Estaba desnuda en un granero, en un puesto de caballos real, con las muñecas esposadas detrás de ella y una cadena desde la pared a su candado en el collar de cuero que llevaba, que le impedía ir a ninguna parte… A través de listones laterales, podía ver a ambos lados de ella, a mujeres en la misma situación… Una mordaza gorda le impedía hablar… Sus primeros movimientos le dijeron que no estaba tapada vaginal o analmente, pero estaba segura de que había sido follada recientemente pues todavía estaba mojada y no se podía negar el olor a semen.

Al poco de estar así, se encontró cara a cara con un tipo de aspecto sucio que la miraba desde fuera de su pequeño puesto… Él le sonrió y ella dio un paso atrás intentando escapar de él… Era un tipo grande, de unos 190 cm de altura, sólido y fuerte… Layla no pudo evitar notar el bulto en sus jeans ajustados y ella supo de inmediato por qué estaba allí.

– “Bueno, ahora que estás despierta, ¿estás preparada para correrte?”, le dijo con una gran sonrisa.

Layla negó con la cabeza y retrocedió aún más cuando abrió la puertezuela y entró en su puesto… Se hizo aún más obvio para ella que estaba desnuda y podía sentir algo goteando de su coño por su pierna… El chico caminó hacia ella y la giró… La puso de rodillas y la inclinó sobre una bala de paja contra la pared.

– “No seas arisca…Ya he tenido ese pequeño coño tuyo dos veces… Ahora será la tercera”, le dijo el chico riéndose entre dientes.

El tipo pateó sus piernas con brusquedad y hurgó en sus pantalones mientras se arrodillaba detrás de ella… Layla gruñó ruidosamente mientras él le metía su polla en su pegajoso coño… Ella no había sido follada estando despierta… Ahora la sentía enorme… Layla gruñó cada vez que le metía su gran polla hasta el fondo de su coño… Era un hombre cruel y mezquino… Y si esta era su tercera vez, esperaba una follada larga y dura… En el puesto, a su derecha, le estaba sucediendo lo mismo a otra cautiva… Ella estaba gruñendo incluso más fuerte que Layla.

Layla trató de concentrarse en otra cosa, como que la paja debajo de ella rasguñaba sus pechos desnudos y sus rodillas clavándose en el suelo sucio… Podía escuchar sus entrañas aplastarse mientras la follaba y se maldijo por tener que darle placer a este hombre… Cuanto más la follaba, menos objetable se volvía… Ella ignoró al hombre y comenzó a concentrarse en el calor que se acumulaba en su interior… Él la follaba viciosamente y Layla no podía creer que su propio coño la estuviera traicionando… Ella, al principio, se movió contra él para evitar el asalto, pero ahora era para reaccionar a él.

– “Eso es, bebé…Ahora noto que la estás sintiendo… Te gusta tener esta gran polla en tu coño, ¿no?”, bromeó el hombre.

Layla gruñó disgustada, y movió su cuerpo mientras las penetraciones del hombre se le hacían cada vez más fáciles… Pensó de nuevo en su última follada en el establo al lado de Sultán… Al final ella comenzó a gemir de manera diferente.

El tipo que la follaba era un salvaje… Estaba golpeándola con la polla para lastimarla y lo hizo… Podía sentir sus pesados huevos golpeando su clítoris, y sabía que si él tuviera la polla sólo dos centímetros más larga, estaría sangrando… Quedaba muy llena cada vez que él se la clavaba hasta el fondo.

El tipo redujo la velocidad luego de un ataque vicioso, pasando a una velocidad más lenta pero constante… No tenía prisa… Y cuando Layla comenzó a temblar y sus músculos se contrajeron lentamente, ella tampoco tenía ninguna prisa… El chico comenzó a tocarle el culo y Layla se puso a protestar… Su ritmo continuaba siendo lento y constante, pero duro y deliberadamente doloroso porque se la clavaba hasta el fondo… Layla empezó a sentir que se acercaba a tener un orgasmo.

¡NOoo!… ¡NOoo!… ¡No puedes dejar que te haga esto!’, gruñó ella para sí misma…‘¡POR FAVOR, no me dejes correrme!… ¡¡No dejes que me corra!!’

– “Puedo sentirte, perra”, le susurró el hombre por encima de ella.

– “Puedo sentirte calentándote… Estás goteando jugo por tus piernas… Sientes mi polla en tu coño, ¿verdad?… Tienes tu clítoris duro… Lo siento contra mi pene… Puedo escucharte alterándote y veo que te has arqueado hacia atrás, tratando de conseguir que esta polla te entre más… Vas a correrte, ya.”

Layla gruñó y sacudió la cabeza… Tenía razón… Estaban creciendo rápidamente los espasmos musculares, el temblor en sus piernas, sus dedos de los pies acurrucándose, su clítoris palGinando… Iba a correrse… Él iba a hacer que se corriera con su polla… La polla que la estaba violando, tomando lo que no era suyo y no podía detenerlo… De repente, le metió un dedo en el culo y Layla levantó la cabeza para gritar… Se produjo su orgasmo y todo su cuerpo reaccionó… Él siguió follando mientras ella explotaba.

– “NNNNMMMMMPPPPPGGGGG!”, gritó ella con ira.

Layla continuó corriéndose durante un minuto entero… Esto era un récord para ella.

No estaba segura si lo que tuvo fue más placer o dolor… Su coño se contrajo y entonces la polla del hombre le parecía doblar su tamaño… Él se rio cuando noto que le resultaba más difícil entrar por completo dentro de ella… Su vagina trató de obligarlo a salir pero él era más fuerte y siguió follándola… Ella comenzó a llorar… No podía soportarlo más… Sus entrañas estaban doloridas… Sentía como un cepillo de acero dentro de ella… Pero él siguió y siguió y siguió… Layla comenzó a orinar y él se echó a reír.

Para hacerlo aún peor, le sacó la polla completamente y Layla gruñó de alivio… Dos segundos después volvió a clavársela y Layla aulló… Él se rio de nuevo y continuó follándola… Después de otros 15 minutos, comenzó a follarla más rápido y más fuerte… Layla notó que iba a correrse… Él la apuñaló con fuerza… El dolor que sentía era inhumano… Pronto sintió que su semen llenaba sus entrañas y se quedaba allí después de que él sacó la polla de su coño… Estaba demasiado cansada y dolorida para expulsarlo.

– “Bueno, he terminado”, se rio entre dientes.

Salió dejando a Layla todavía inclinada sobre jadeando y gimiendo… Apenas un minuto después entraron dos hombres.

– “¿Este el uno?”, le preguntó el primero al otro.

– “Sí… Tiene 20 años… Una verdadera granjera… Es nueva… La trajeron ayer… Su entrenamiento no comienza hasta mañana… ¡Ya sabes lo que eso significa!”… El segundo chico se rio.

– “Yo primero …” dijo el primer chico entonces.

Layla se dio la vuelta para verlo bajarse los pantalones.

– “Date prisa”, le dijo a su compañero…”Cuando termines… ¡¡Voy a abrir ese culo !!”

Una hora después, Layla no estaba segura de si estaba muerta o simplemente deseaba estarlo… Ella sufrió primero una larga y dolorosa follada… Ahora estaba agotada e inmóvil con una polla en su culo… El chico la había estado enculando larga y lentamente durante casi 30 minutos y acababa de correrse en su culo… Ella sabía que le dolería al sacarla tanto como cuando se la metió.

Cuando el chico se retiro un poco, ella pensó que se estaba corriéndose otra vez, pero de repente se dio cuenta de que él estaba orinando… Orinando dentro de ella… Y gruñó de nuevo y trató de liberarse… Ella notaba cómo la estaba llenando rápido y profundo… Lloró, sufrió y suplicó a través de su mordaza… Pensó que iba a estallar… Su vientre estaba hinchado y el calor de esta orina la obligaba a sudar fuertemente.

– “Ahora, perra… Aguanta esto o te voy sacudir” le advirtió cuando terminó.”

Cuando sacó la polla de su culo, Layla lo apretó, sintiendo mucho dolor… El dolor era increíble… Nunca había estado tan llena… Después de que él se fuera y cerrase su puertezuela, ella se fue a una esquina y se vació… Vio que fuera de la puertezuela, el primer chico se quedó mirándola y le dijo:

– “Descansa un poco”, le dijo…- “Pronto vendrá alguien para alimentarte y probablemente te jodan otra vez… Eso es todo para lo que sirves hasta que estés entrenado… Mañana te despertarán a las 5 de mañana y serás equipada… Entonces comenzará tu entrenamiento.”

En el puesto, a su derecha, otra chica nueva se estaba asfixiando haciendo una mamada brutal… Layla podía oír perfectamente los sorbos y las arcadas… Cuando el chico gruñó que estaba acabando, Layla pudo ver a la pobre chica tragando todo… Layla se hizo una bola y esperó… ¡Su culo le dolía mucho!… Acurrucada esperó su cena y otra follada que sabía que vendría con ella.

Fue alimentada tarde, un tazón de gachas de avena… Era una comida desagradable, pero ella la engulló de todos modos… Después fue follada otra vez… Y un par de veces más después de esa… Los chicos parecían estar turnándose sólo para evitar que durmiera o es que se recuperaban de sus corridas casi cada hora.

Alrededor de las 5,30 de la mañana fue llevada afuera y atada de pie entre dos postes verticales… Los hombres que pasaban sonrieron y le guiñaron un ojo mientras ella esperaba… La mayoría de ellos los conocía de la noche anterior… Eran los que se la follaron.

Continuará….

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