en los carnavales de Cadiz – relatos xxx

Sígueme en instagram: @babykarelvis

Sígueme en instagram: @babykarelvis

 Hola de nuevo soy Esther, ahora os voy a contar una historia sucedida el día que mi marido y yo decidimos ir a los carnavales de Cádiz, donde yo había vivido 5 años pero mi marido no conocía, pero yo tenía varios amigos llegamos por la tarde al hotel donde habíamos reservado antes de navidad habitación mi marido decidido quedarse en el hotel  y decidimos que yo pasara toda la noche de fiesta por la calles de la ciudad, llena de gente, de risas, de máscaras, lo que se llama “”Vivir el Carnaval””, para tal yo me había comprado un disfraz, de gata en celo jaja.

 Mi disfraz era como siempre, sexy dejando ver la gata cachonda que llevo dentro, fue fácil elegirlo, tan solo unas medias tupidas de ligas negras, una minifalda roja y un corpiño del mismo color, decorados con un rabito sensual que todos tocaban y que curiosamente venia atado a mi tanga, sin olvidar las orejillas y el maquillaje, mi marido cuando me vio vestida me digo “Así, vas a poner caliente a más de un conocido y vas a tener que follar con él y yo le conteste no te preocupes que te traeré la muestra jaja.

Al principio de la noche, el frio hacía que mis pezones se endurecieran y el cuerpo me pidiera sexo, pero pensé que no se daría por el bullicio que había, tonta de mí, porque la noche prometía lujuria y sexo duro. En la calle principal me encontré un grupo de amigos, allí estaba mi antigua pareja una relación tortuosa y llena de sexo, pero que me excito como ninguna. Al verle pensé… ¿Y porque no rememorar viejas tradiciones?, le puse muchas ganas y sinceramente no me costó nada acercarme a él, murmurándole al oído que me alegraba de verle y dejar mi aliento entre su oído y su cuello, provocándole y dejando que percibiera mis intenciones. Él volvió la cara y me miro a los ojos mientras yo, en un arranque de vulgaridad que me encanta, le cogí la mano y la metí entre mis piernas, susurrándole al oído… “” El rabito de esta gata rozaba mucho mi coño y me da gusto, pero mejor que me rocé tu polla… ¿No?””.

Dejemos las tonterías, me dijo él, tomándome de la mano y sacándome de las calles bulliciosas, nos dirigimos a la Estación y tomamos el cercanías, que iba para Jerez paseamos por los vagones del tren hasta encontrar uno casi vació al final porque había un chico que no estaba nada mal. Nos apoyamos en la esquina del vagón mientras el metía su mano en mi coño húmedo, que solo pedía a gritos que lo lamieran .Joder, como me gustaba cuando me lo lamia desde abajo hacia arriba, mordiendo despacio y con delicadeza la pipa, el cabrón que bien lo hacía pero me lance al vacío y delante de aquel chico, decidí alegrarle la vista, así que me agache delante de mi amigo, le abrí la cremallera, y saque su polla dura, mientras mi boca se hacía agua, despacio y con la delicadeza de un primer encuentro de viejos amigos, pase la lengua por cada una de sus venas, sintiendo como le palpitaban, para metérmela en la boca hasta que rozo mis amígdalas, sintiendo como casi me ahogaba de gusto, la lamí como si fuera el manjar más exquisito de la tierra, como si fuera a acabarse el mundo, sin percatarme que aquel chico estaba siendo invitado a participar.

Cuando menos los esperaba y más entusiasmada estaba chupándosela, sentí como me levantaban las caderas, haciendo que me colocara de rodillas, alzando el culo, sin pensarlo lo hice, sintiendo como un dolor invadía mi cuerpo, que se mezclaba con escalofríos, con gusto sin saber cómo, ni porque, hundí mi boca en aquella polla, mientras el chico me la metía por detrás que pedazo de polla tenía el cabrón, follandome el culo sin piedad, en cada empujón mi boca se hundía más, hasta el punto que sentí como su leche caliente caía por mi garganta sin poder retirarme, mientras que el chico dejaba sus dedos en mis caderas, al romperme el culo de gustos notando como me ardía su leche.                                

Sus pollas no se aflojaban seguían follándome, me iban a matar de gusto, yo tenía el coño empapado de mis jugos y de leche ¡Estas buenísima! ¡Decían y qué cabrón es tu marido Esther, al dejarte sola, se nota que sigues siendo tan cachonda y ardiente de cuando estabas solteraDarme fuerte, dame duro, aggggh que gusto, que bueno me corro, me corro, no paréis, te mato como paréis y me quedé callada como siempre que llevaba al orgasmo. ¿quieres caña? Me muero de ganas. Me chorrea el coño. ¡!serás puta!! ahhhhhhhhhhhhhhh, siii!!, me corrooooooooooooo!! diossss, ¡y nosotros nos corremos también!, Ummmm, nunca me había follado una zorra como tú. Decía el chico que me estaba follando el culo ¿estás segura que tu marido no se enterará con tanta leche que tienes dentro?  ¿tú qué crees?, jajajajajaja,él sabe lo ardiente que soy y que follo con quien me da la gana es un cabrón consentido jaja. Como me sale la leche del coño y del culo”.

Estábamos descansando, cuando sonó mi móvil, era mi marido preguntando que como lo estaba pasando, y lo le conteste ni corta ni perezosa, que acababa de estar con dos tíos que me habían llenado el coño y el culo dos veces de leche, y solo me dijo ¡!que puta eres me voy a dormir, cuando quieras vuelves!!.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *