Tomando Taxi

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Autora: Sofia

Saliendo de la fiesta

Hola, esto que les contare sucedió cuando yo tenía 26 años, soltera, ya vivía sola y pues la fiesta siempre me ha gustado. Eran aproximadamente las 2 am, un poco tomada, salí sola de una reunión a tomar un taxi de la calle. (cuando eso no era problema en la Cd) ahí estuve como 10 min hasta que por fin vi venir uno y le hice la parada el cual se detuvo y subí.
Taxi: BUENOS DIAS SRITA, ¿A DONDE LA LLEVO?
Yo: HACIA CHURUBUSCO Y MIRAMONTES POR FAVOR.
El viaje comenzó sin nada extraordinario, mi cabeza me daba vueltas, el alcohol y el aire hacían efecto y comencé a sentirme mal, recargué mi cabeza en el asiento y cerré mis ojos, el taxista no tardo en preguntarme si me sentía bien a lo cual le comenté que solo mareada un poco. Comenzó a cuestionarme que como era posible que una mujer tan linda anduviera sola, solo sonreí como no dando importancia a su comentario, sin embargo, comencé a responderle:
–       Yo: Pues ya me había cansado, creo que tome de más y es hr de irme a mi casa a dormir, los demás seguían enfiestados.
–       Tax: Pero si yo fuera su amigo no la dejaba irse sola, mucho menos siendo ten linda.
–       Yo: Gracias que lindo por el halago.
–       Tax: Lo que se ve no se juzga linda.
Mientras seguíamos circulando le pedí que en cuanto pudiera se detuviera en un OXXO o SEVEN para poder comprarme un Refresco o algo, me sentía muy mareada y creo que lo noto, ya que al pararnos en una de esas tiendas el muy amablemente me dijo:
–       Tax: Permíteme yo me bajo, ¿quieres un Gatorade? ¿o algo para el estómago adicional al refresco?
–       Yo: Solo el getorade, Gracias.
Regreso con la bebida y se subió en la parte trasera conmigo para entregármelo, pero note que cerró la puerta, no dije nada, incluso, ahí note que el tipo no estaba de mal “ver”; tome el refresco (que amablemente el abrió) y le di un sorbo y le dije que podíamos continuar, sin embargo el muy atento insistió en preguntarme si me sentía bien; pude notar en él una mirada especial, la cual no me molesto, para ser sincera el alcohol me tenía algo excitada y si se daban las cosas tampoco iba a oponerme a eso.
Después de darle algunos tragos a mi bebida le comenté que ya me sentía mejor, un poco mareada, pero que podíamos seguir, el tipo se pasó para adelante no sin antes notar como me miraba las piernas. Para ser sincera esa mirada me prendió, me intrigaba el tipo así que cuadras más adelante le pedí se detuviera, diciéndole que estaba yo muy mareada, (la verdad exageré mi malestar), de inmediato detuvo el coche a la orilla de la avenida, atentamente el volteo para saber si podía ayudarme, yo recargue la cabeza en el respaldo y cerré los ojos, los cuales después de unos segundos abrí y note como me miraba, le dije que esperara unos minutos, que me sentía muy mal. Tal como imagine, el tipo se bajó del coche y se pasó al asiento trasero conmigo, de reojo note su mirada penetrante en mi escote y piernas, yo a propósito, fingí malestar intenso, deje las piernas abrir ligeramente (llevaba un vestidito entallado) lo que provoco que sus ojos se fueran hacia ellas. De repente, sentí su mano firme como me acariciaba, subiendo poco a poco por mi muslo, cerré mis ojos cerrados y dejé que continuara. El tipo comenzó a recorrer su mano hacia el interior de mi vestido lo cual me excitaba cada vez más, intuitivamente abrí las piernas y ya no hubo marcha atrás. Sin ningún temor metió su mano y jalo mi tanga a un lado, comenzó a acariciar mi húmeda panocha mientras yo solo disfrutaba sus dedos rozarme delicadamente, después de unos minutos tocándome, desabrochó su pantalón y me inclino para comenzar a hacerle un riquísimo oral, sentí su verga totalmente hinchada dentro de mi boca, comencé a lamerla con tal ímpetu que comenzó a gemir y pedirme que no me detuviera, mi lengua le recorría cada centímetro y succionaba con fuerza esa rica verga que tenía dentro de la boca, a los pocos minutos no soporte más y me subí en el para montarlo y sentir su virilidad penetrar en mí en lo más profundo de mi vagina, podía sentir su respiración en mis tetas mientras que continuaba montándolo con más y más fuerza hasta lograr que su semen invadiera mis entrañas.
Después de recuperarnos unos minutos después, me quite de encima de él, se vistió, se pasó al volante y dijo tranquilamente: CONTINEMOS EL CAMINO. Yo estaba exhausta, me queda recostada en el asiento trasero, me pidió mi dirección y arranco el coche; me quede dormida, me despertó su voz indicándome que me levantara, al ver, estábamos estacionados dentro de un motel.
Tax: NO PERDERE LA OPORTUNIDAD DE DISFRUTAR COMO SE DEBE DE ESE CUERPO
No dije nada, solo me ayudo a bajar del coche, subimos a la habitación, y tuvimos relaciones como locos hasta quedar dormidos profundamente ambos. A las 6 am me desperté, y le pedí llevarme a casa. Sobra decir que mi viaje fue “gratis”. Desde entonces, tengo viajes “gratis” cada que necesito de un taxi.

2 comentarios sobre “Tomando Taxi

  • el agosto 8, 2019 a las 11:09 pm
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    Felicidades muy exitante¡¡¡¡ me gusto….

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  • el agosto 9, 2019 a las 11:40 am
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    Excitante sin duda suertudo el tipo.

    Respuesta

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