EL AMIGO DE MI ESPOSO

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Autora: Sofia

Hola, Soy Sofia y tengo 35 años, esto me sucedió hace unos días cuando unas amigas organizaron una salida a un bar para ir a bailar y convivir un rato, era un jueves, algunas llevaron a sus parejas, otras íbamos solas porque los maridos estaban muy ocupados en sus trabajos.
El lugar estaba a reventar, la música a todo y en general había muy buen ambiente, la noche trascurría entre bebidas, risas, baile, cuando de repente me toman del hombro: ¡HOLA! SOFIA? (era Fernando, un amigo del trabajo de mi marido) ¡HOLA FER! ¿COMO ESTAS? Nos pusimos a platicar, el venía con compañeros de su trabajo, me pregunto por Ricardo (mi esposo) el cual pues seguía trabajando ya que yo había hablado con él minutos antes para saber si me alcanzaría en el bar, amablemente me invitó a su mesa a tomar algo, acepte ya que todas mis amigas estaban con sus parejas bailando, además, para ser sincera, Fernando no me era indiferente, siempre está bien vestido, limpio, huele rico y es muy atento. Nos fuimos a su mesa, los demás compañeros ya estaban bailando con otras chicas, por lo que me pidió que nos sentáramos a platicar. Entre tequila y charla me invito a bailar, cosa que acepté ya que el tequila comenzaba a hacer efecto, la pista estaba llenísima, nos metimos entre la gente y entre empujón y empujón quedamos pegados uno frente al otro, de repente me sentí “atrapada” no supe si quitarme o continuar así con él, cosa que no me desagradaba y obvio a él tampoco le importo estar así.
Después de varios roces entre baile y baile nuestras miradas se cruzaron, sin palabras y sin premeditar nada me beso lo cual correspondí, sentí un escalofrío recorrerme el cuerpo y por un momento perdí el tiempo y espacio, en cuanto reaccione, me separe de él y le pedí irnos a la mesa. Nos sentamos y me sirvió un tequila, nerviosa buscaba a mis amigas, pero entre tanta gente no logre ubicarlas, me tome un trago de la bebida y Fernando se me acerco y me dijo que besaba muy bien, sentí su mano en mi muslo, mi cuerpo se estremeció al sentirlo acariciarme, no pude – ni quise – impedir tocarme y me volvió a besar, esta vez mucho más apasionadamente, nuestras lenguas se entrelazaban, sentí su mano subir entre mi muslo por debajo del vestido y solo me murmuro: VAMONOS DE AQUÍ. Le dije que no podía, Ricardo había quedado de alcanzarme en el bar. Nerviosa, tome el cel y le marque a Ricardo para saber si ya venía, la adrenalina de mis amigas en el lugar, el tipo conocido de mi marido y yo BESANDOME con él! Jejeje … Ricardo me comentó que tenía problemas con lo que realizaba en la oficina, lo que le impedía ya ir por mí, que él me marcaría en cuanto saliera para ir por mí. En ese momento que le comenté a Fernando me dijo VAMONOS. Salimos del lugar con esos nervios que se siente sabiendo que lo que pasaría no era exactamente lo “correcto”.
Salimos y pidió el coche, subimos a él, y mientras manejaba me comenzó a tocar y besarnos, intuitivamente comencé a desabrochar su pantalón hasta lograr liberar de su ropa esa deliciosa verga que surgió; mi incliné y comencé a lamerla y metérmela en la boca, sentía como poco a poco se hinchaba y crecía dentro de mí; Fernando me acariciaba los senos, me pedí no detenerme del sexo oral que iba haciéndole: ¡ASI LINDA!! NO PARES, ¡SUCCIONAMELA RICO! ¡QUE RICO LA MAMAS! UUUFF… sus gemidos eran intensos, lo que más me incitaba a comérmela, a los pocos minutos me dijo que me incorporara al asiento, recuerdo claramente la entrada al MOTEL.
Pago la habitación, y subimos de inmediato donde entre besos y caricias nos comenzamos a desnudar uno al otro, desenfrenadamente, me tiro a la cama y me tomo de los tobillos, su verga estaba al máximo, solo lo mire a los ojos, como diciéndole: YA PENETRAME! Cosa que hizo no pensó un segundo más, sentí su verga como abría mis labios vaginales, para posteriormente sentirlo entre mis paredes entrar y abrirlos lentamente recorriendo todo mi canal hasta sentirlo totalmente dentro de mí, sus movimientos fueron poco a poco aumentando su intensidad y velocidad, nuestros gemidos eran más y más fuertes, su mirada comenzó a ser más intensa mientras que sus palabras de morbo me decían: ¡SIENTEME ZORRA!!! ¡SIENTE COMO TE COJO!! SIENTE COMO TE LA METO! ¡A mí más me prendían sus comentarios, me sentía totalmente una ZORRA, estaba yo cogiendo con uno de los compañeros de trabajo de mi marido!!!! ¡Y eso me ponía mucho más caliente! Comencé a pedir que no se detuviera: ¡ASIII PENETRAME DURO! DAMELA MAS FUERTE!!! ¡LA QUIERO TODA AL FONDO! ¡Después de unos minutos solo me pidió ponerme en 4, me volteé y sentí sus manos abrirme el culo, comenzó a penetrarme fuertemente, mis gemidos se convirtieron en gritos, los 2 estábamos totalmente en el éxtasis total! El no paraba de decirme lo rica que me veía así y de decirme PUTA, ZORRA, me nalgueaba, me penetraba, me embestía una y otra y otra vez, me tomaba del cabello ¡SIENTEME PERRA! ¡SIENTE LA VERGA DENTRO DE TI PUTITA! TE DEJARE LLENA DE MOCOS CALIENTES! Mi orgasmo estaba más cerca en cada segundo que pasaba y con cada embestida que me daba y cuando me venía solo dije ¡¡¡¡YAAAAA!!!!! Y dijo ¡¡¡TOMALO PUTAAA!!! Sentí los chorros dentro de mí al tiempo que se empujaba contra mí, me dejé caer en la cama, exhausta, agitada, sudando, y plenamente satisfecha del orgasmo que me había hecho tener Fernando.
Nos quedamos unos minutos ahí tirados en la cama y después me levanté para darme un baño y “limpiar” lo que minutos antes había el provocado. Estando en la regadera el entró, me volteo y nos besamos, sus manos apretaban mis tetas, mi reacción fue inmediata y sin pensar: le correspondí, mi mano busco su verga la cual estaba casi lista para mí; me puso contra la pared, me tomo una pierna y con mi mano dirigí esa tremenda verga a mi vagina la cuál de inmediato y comenzó a penetrarme ¡muy rico! ASI PAPITO!! COGEME! ¡DAME TODA ESA RICA VERGA! LLENAME DE TUS MOCOS CALIENTES! ¡NO PARES PAPI! ASI! AAAAAYY AAAAHHH!! Después de unos minutos terminamos nuevamente en un delicioso y explosivo orgasmo. A mí me comenzó el “pendiente” de mi maridito, así que le pedí llevarme a casa.
Al poco rato que yo llegué a casa, llegó Ricardo, mi marido, disculpándose por no haber podido acompañarme en el bar.
Esa noche paso algo más con Ricardo, pero les platicaré en otro relato que escribiré con respecto a eso,
Por lo pronto, espero sus comentarios y háganme saber que les parece lo que les escribo, denme sus puntos de vista o pregunten lo que gusten para poder interactuar con uds. Así mismo les invito a leer mis otros relatos (EN UNA BODA y TOMANDO TAXI)

4 comentarios sobre “EL AMIGO DE MI ESPOSO

    • el agosto 15, 2019 a las 6:31 pm
      Permalink

      @FERMIN

      Y tu muy santo leyendo estas paginas?
      Sofi.

      Respuesta
  • el septiembre 8, 2019 a las 8:12 pm
    Permalink

    Sofia Suena exitante tu relato sigue poniendo relatos

    Respuesta
  • el septiembre 6, 2020 a las 7:24 am
    Permalink

    Muy buen relato Sofía, quedamos pendientes para el próximo relato

    Respuesta

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