Sexo en la Oficina

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Autor: Leon Salvaje

Sexo en la oficina
Este relato empieza en una oficina de servicios, donde laboran más de 200 personas en ese piso, por lo general son personas jóvenes pero mayores de 30 años y laboran más mujeres que hombres, algunas personas son de cobranza y se encargan de gestionar o recuperar el cobro de los servicios prestados, el departamento de cobranza son cerca de 60 personas y allí es donde yo trabajó, soy el jefe del departamento y tengo como asistente una mujer que está deseosa de ascender en la empresa y realiza muy bien su trabajo.
Ella se reúne muchas veces conmigo en mi oficina y organizamos el plan de trabajo y definimos estrategias que optimicen el buen desempeño del área, muchas veces incluso debemos trabajar hasta tarde con el fin de cumplir los objetivos requeridos, una de esas tardes, estábamos trabajando y sin darnos cuenta se hizo tarde e incluso solo quedábamos nosotros y muy pocas personas en el piso, esa noche, pasaron cosas muy extrañas, puesto que en realidad y a pesar de ella ser muy atractiva, nunca me había pasado ni un mal pensamiento, pero tal vez por permanecer tanto tiempo juntos empezamos a sentir atracción mutua, incluso ese día ella tenía una falda negra muy corta que dejaba ver su entrepierna al sentarse, y como estábamos tan cerca podía verla con bastante plenitud, ella se daba cuenta pero tal vez le gustaba provocarme, esa noche debíamos terminar un informe y entre los dos estábamos trabajando en ello, mi oficina es cerrada y yo estaba en mi escritorio y ella estaba sentada al lado mio, yo tenía el computador y ella estaba dándome unos datos que debíamos registrar en aquel informe, ambos nos mirábamos y sabíamos que teníamos ganas de todo menos de hacer el informe, entonces ella me dice que va a traer un café porque esta muy cansada, ella me ofrece un café a lo cual yo le digo que vayamos ambos hasta la cafetería para caminar y asi calmar un poco el cansancio, al caminar a la cafetería nos dimos cuenta que solo quedaban algunas 3 o 4 personas trabajando, puesto que ya iban a ser las 8 de la noche, al entrar a la cafetería servimos el café y hablamos un poco, yo le pregunte que si tenía novio y ella me dijo que no, que en realidad estaba sola y que quería permanecer asi, en ese momento ella se agacho a recoger una papeleta de azúcar que tenía en la mano y se agacho de una manera muy sensual y provocativa dejando ver incluso parte de su tanga, yo mire con disimulo pero ella me vio y sonrio, en ese momento tuve deseos de besarla pero me mantuve por temor a que ella me diera que no, le dije que siguiéramos con el informe y ella me dijo que nos tomáramos el café en la cafetería para despejar la mente a lo cual acepte, aunque yo sabía que si seguía con ella al lado mio iba a terminar intentándola besar y quien sabe que más… en ese momento sentí nervios puesto que afuera quedaban algunas personas que nos podían ver, yo le dije que mejor fueramos a trabajar porque la verdad me estaban pasando por la mente cosas que era mejor no hacer, ella sonrio y me dijo al oído, tienes miedo? En ese momento no aguantamos más y la bese con gran deseo, así mismo en ese momento los dos nos perdimos por el deseo y yo acaricie sus piernas debajo de la falda y le estaba subiendo la mano a las nalgas cuando escuchamos que alguien venia, en ese momento nos soltamos y salimos rumbo a mi oficina y en el camino efectivamente iban dos personas a la cafetería, las cuales saludamos y seguimos como si nada a seguir trabajando, entramos a la oficina y cerramos la puerta y retomamos el informe como si nada hubiera pasado, así paso el tiempo y ya estábamos terminando el informe cuando ella cruzo la pierna y la verdad me dejo ver su entrepierna y unas tangas negras, en ese momento sin pensarlo dos veces le mande mi mano a las piernas y ella se acercó y nos besamos sensualmente, pero ambos sabíamos que no podíamos hacer nada puesto que quedaba gente y la oficina a pesar de tener puerta tenia una ventana que desde lejos no dejaba ver nada pero si alguien se acercaba al vidrio podía vernos, tal vez esa adrenalina era lo que ambos queríamos sentir en ese momento y después del beso la sente en el escritorio y por supuesto se le subia la falda, es así como ella abrió las piernas para entrepiernarme y yo me acerque y seguimos besándonos con gran pasión y deseo, yo la tome sus piernas y cintura desde debajo de su falda y trate de quitarle la tanga pero ella me dijo que no, que alguien nos podía ver, yo le dije que desde allí podíamos mirar si alguien se acercaba y que si veíamos a alguien nos debíamos sentar y seguir como si estuviéramos trabajando, ambos sentíamos temor pero nos ganaron más las ganas de hacerlo, es así como se levantó y ella misma se quito la tanga, dejándome ver su gran cuca húmeda y depilada que tenía, así mismo ella en ese momento me bajo la cremallera del pantalón y me saco mi verga y empezó a mamármela muy suave pero con gran deseo y lujuria, ella gemía mamándomela y yo le decía que silencio que nos podían escuchar, en ese momento la senté nuevamente el escritorio y le abrí las piernas y le empecé a besar su cuquita y a jugar con mi lengua con su clítoris ella se retorcia del placer cuando escuchamos ruido afuera y miramos a la ventana pero era una persona que estaba saliendo que nosotros podíamos ver pero ella no nos veía a nosotros puesto que el vidrio de esa ventana tenía ese efecto, pero ambos sentimos susto pero nos causó mayor adrenalina ver a alguien pasando a unos metros de nosotros mientras que nosotros teníamos sexo oral en esa oficina, ya no aguantamos más y ella me dijo en el oído que ya la penetrará, yo estaba con mi verga por fuera y solo la clave con fuerza en su vagina mojada, ella tenía sus nalgas en mi escritorio y yo la estaba penetrando delicioso, ambos estábamos fascinados por el momento y la adrenalina que sentía era cada vez mayor, ambos gemiamos suavemente porque sabíamos que alguien nos podía oir, luego de estar haciéndolo le saque mi verga y le dije que se levantara y me diera la espalda, la recosté sobre el escritorio apoyando ella sus tetas sobre el escritorio y mostrándome esa gran cuca y culo que tenía al frente mio, ella se recostó y yo le clave su cuca con fuerza ella soltó un gemido un poco duro y yo le dije en el oído que debía guardar silencio, ella sonrió y me dijo que siguiera dándole que estaba muy rica esa verga, yo en ese momento sentí ganas de tocarle sus tetas, es como así le desapunte la blusa y le baje el brasier para poder tomar entre mis manos esas ricas tetas, ambos estábamos fascinados por el momento y veíamos la ventana de la oficina para ver que nadie se acercará, era curioso estar haciendo el amor y nosotros poder ver dos personas trabajando y ellos no podernos ver, pero se sentía la adrenalina del momento, luego de estar clavándola así le dije que si podía clavarle el culo pero ella me dijo que no, que ese culito era virgen y que no me lo iba a dar así como asi…. La verdad en ese momento me excito mucho lo que decía y solo segui dándole con más y más fuerza en su rica cuca, hasta que ambos llegamos yo fui a sacar mi verga pero ella me dijo que podía derramarme dentro de su cuca, fue un momento delicioso y ambos nos vestimos y seguimos hasta terminar el informe. Ambos nos reíamos de lo que habíamos hecho puesto que en la oficina había gente, pero eso tal vez era lo que nos había llenado de adrenalina, en ese momento le dije que si era cierto que su culo no se lo había dado a nadie y ella me contesto que era cierto, y yo le dije que ahora me había provocado más y que tenía ganas de hacérselo ya por detrás, ella me dijo que estaba dispuesta a dármelo siempre y cuando la ascendiera y la dejara como asistente ejecutiva, yo le dije que no podía hacer eso porque el incremento de salario era representativo y la junta directiva no me iba a aprobar el ascenso, ella me dijo cuándo eso pase ya sabes cuál es tu premio, y se acercó y me dijo al oído seré tu puta privada cuando tú quieras y estare dispuesta a complacerte en todo lo que quieras, eso me excito demasiado y yo le dije que iba a trabajar en ello, pero esa será una segunda historia….

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