El abuelo cabezón

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Salía de visita del hospital de visitar a un buen amigo que había sido operado de la próstata, dirigiéndome a coger un taxi pues  estaba cayendo una lluvia ligera y me empapaba toda, y no  iba a dejar que mi blusa  se trasparentara y dejara ver no llevaba nada debajo, cuando vi un taxi aparcado a la salida y me dirigí rápidamente a subirme por una de las puertas laterales cuando por la otra un abuelo hacia lo mismo, mirándome al verme pero sin cortarse un pelo entro y se sentó.

  Me sentí ninguneada pues fue poco cortes dejando lo cogiera ya que era el único, por lo que sin cortarme un pelo me senté también atrás por la otra puerta, contestando  el con tono cabreado,que ya estaba ocupado.

 Le dije que me pareció poco caballerosa su postura, respondiendo el que lo mismo de una, que parecía no respetaba las canas que no le extrañaba nada hoy en día viendo las mujeres feministas que lo son solo para cuando les interesa.

 Me sentí tocada en mi ego y le dije que el parecía un abuelo machista de la vieja escuela y además cabezón…  si no llega a ser por la intervención del taxistas no sé lo que hubiera sucedido pues en segundos nos dejimos de todo, hasta el punto que él me dijo que sí que era cabezón pero en doble sentido y yo necesitaba un macho me domara.

 No serás tú le dije, además ya tengo de vez en cuando quien me doma, cayendo en su trampa dialéctica, respondiendo el que parecía no me lo hacían bien pues era una respondona y feminista que tenía mucha falta de una cosa que él sabía bien.

 Estaba ya a punto de explotar cuando el taxista volvió a intervenir calmándome al igual que al abuelo, diciendo que como era el único taxi de momento en la parada pues la lluvia había hecho coger todos los demás, si éramos una pareja civilizada nos llevaría a los dos destinos sin problema.

 Viendo como llovía en ese momento y medio mojada, acepte si el abuelo también aceptaba, llegando a un acuerdo y dándole las direcciones el taxista dijo, no hay problema viven casi cerca, les saldrá más barato si van los dos.

 Tomo el camino el taxistas y sin apenas mediar palabra nos dirigimos algunas miradas ya más calmada como intentando pedirnos disculpas… cuando llegamos a su calle , esta andaba cortada con camión de limpieza de alcantarillas pues parecía había una rotura… el taxista dijo, que hago la calle es sentido único y tengo que dar  un buen rodeo, el abuelo dijo, vale déjala a ella primero y después intentamos dar una vuelta pues llueve fuerte ahora.

  Cuando paro en mi puerta  fui a pagar mi parte, dándome cuenta esa mañana había cambiado de bolso equivocado y el  que llevaba dinero y las tarjetas no estaba en ese, poniéndome colorado en ese momento pues no sabía cómo pagar, diciéndole al taxista lo que me  pasaba y subiría a casa y bajaba a pagarle mi parte.

 El abuelo rio a carcajada y dijo, si encima es gorrista, anda tome que lo pago yo y sacando un billete de 20€ se lo dio al taxista y le dijo cobre de aquí.. Me quede cortada y fui a responder cuando le dije, no, no, no quiero nada de usted, espere que le doy su parte y menos con lo borde que es… El viejo le dijo al taxista cóbrate que me bajo aquí que hay un bar y espero  a que pare de llover y luego regreso a casa, no quiero más guerra con la víbora esta, ya diciendo en tono más cómico.

 Nos bajamos los dos yo medio cabreada pero también conmigo misma pues me había puesto sola en evidencia y le dije, espere que le bajo su parte, él se negó y dijo que aún quedaban caballero y me invitaba, volviendo a entablar otra pequeña guerra dialéctica ya menos fuerte sin darnos cuentas nos estábamos mojando.

 Entre risas mirándome ya con descaro el pecho que se trasparentaba con la lluvia, me dijo, anda sube que tu marido te estará esperando y te va a ver llegar así con esa pinta y va a decir de dónde vienes esta.

 Le dije era viuda que ya falleció hace tiempo, el pedio disculpas rápidamente y dijo lo siento, y perdona por esta pequeña pelea, no te preocupes y deja la deuda saldada, no te lo voy a cobrar… bueno le dije, ya que nos hemos mojado lo menos que puedo hacer es invitarle a subir y tomar un café y se seca un poco y si no para de llover le dejo un paraguas… anda suba y no discutamos más.

  Al final resulta que encima de guapa y buena va  a ser una buena persona, dijo el para saldar ya la discusión… bueno no soy tan mala como piensa y creo usted  tampoco será un ogro.

 Subimos a casa y nos dirigimos a mi baño principal que era más grande y espacioso diciéndole me dejara la camisa que se la ponía a secar delante de un  secador de toallas que tenía allí, el riendo dijo le doy la mía y tú también pones la tuya aunque ya queda poco que mostrar, riendo con sarcasmo y mirando mis pezones que se transparentaban en la blusa empapada.

 Buenos somos adultos le dije, no creo usted con sus años se asuste de ver una mujer medio desnuda… él dijo, no,no me asustare aunque me agrada la vista, y siento decirte que los pantalones también los tengo empapados. No será un problema me los quite, tú también habrás visto hombres medio desnudos.

 En ese momento mire su pantalón distinguiendo un bulto bastante pronunciado en un lateral del mismo, viendo cargaba paquete a un lado y este abultaba bien.

 Bueno si se porta bien le dejare se los baje, y acto seguido soltó la correa y se los quito a la vez que la camisa, quedándome anonadada de aquel cuerpo delgado pero fibroso para su edad y además con un pectoral superpoblado de vello negro que contrastaba con su canosa y blanca cabellera.

  Por cierto disculpa por todo lo anterior, a la vez le dije que lo mismo por mi parte, quedándose en calzoncillos delante de mi sin saber en ese momento como actuar pues me quede un poco perpleja con la buena presencia del abuelo, mirando de reojo su paquetón y notando ahora porque me dijo aquella expresión que era doblemente cabezona en el taxis, pues se marcaba una barra a través del bóxer que indicaba un final grueso y cabezón.

 Me solté mi blusa como embrujada por su mirada y presencia y me di la vuelta como intentando ocultar mis pechos, sin darme cuenta que estaba frente al mueble del lavabo con un gran espejo que mostro mis pechos en todos su esplendor a  la vista de él que miraba este sonriendo tras de mí.

 Me di cuenta de mi error e inocentemente trate de taparlos con mis manos haciendo más cómica si cabe aun la situación, acercándose el con caballerosidad y agarrándome mis manos, dijo, no tape lo que es bello y deje un viejo se recree en algo tan lindo como estos pechos, a la vez retiro estas, sin decir yo nada ni poniendo impedimento alguno, quedando ambos unos segundos mirándonos sin decir nada y diciendo mucho.

  Un suspiro por mi parte cuando rozo con sus manos mis senos, dio pie a que su boca besara mi nuca suave y dulcemente, haciendo ladeara mi cabeza para que siguiera con la labor pues me sentía ardiendo con su postura masculina y varonil a la vez que caballerosa, pues paso a ser delicado y retirando parte de mi melena volvió a besarme por el cuello mientras su cuerpo se pegó al mío, sintiendo ahora como su paquete se endurecía rozando mi trasero.

 Me sobaba los pechos con un buen arte, bajando seguidamente las manos para soltar mis falda y bajarla junto a mis braguitas, siguiendo el tras de mi pero a la vez también dejando caer los boxes para sentir ahora el calor y dureza de su grueso y sorprendente miembro.

 Me acaricio mi sexo con la mano intensamente introduciendo dos dedos dentro de el a la vez notaba estaba empapada y mojada, diciendo el que veía era una mujer ardiente, y parecía necesitaba un macho la calmara, volviendo a surgir su dialéctica dominadora y machista que ahora me gustaba oír.

 Me contornee frotando mi pompi con su duro rabo a la vez alargue una mano metiéndola entremedias de nosotros para palpar aquel miembro, quedando de sorprendida del grosor y dureza en mi mano mientras el mirándome por el espejo fijamente a mis ojos, reía ante la cara de asustada   que había puesto.

 Te dije que era cabezón en muchos sentidos  y ahora lo vas a ver y notar pues este conejito esta falta de macho y de ser bien follada, parece no te dieron rabo en su justa medida.

 Me gustaba oírlo, cuando le dije que esperaba se portaba como tal y me hiciera el amor hasta saciarme.

 El dijo, no te voy hacer el amor,  te voy a follar como una hembra como tu merece, e inclinándome hacia el mueble del lavabo, sin dejar de mirarlo a través del espejo,  puso una mano en mi espalda como aguantándome hacia adelante y con la otra agarro el rabo que no veía pero sentía y tras ayudarse con sus piernas para abrir las mías y un poco mis glúteos, acerco su duro estilete y poniéndolo en la puerta de mi deseosos  y hambriento conejo, con un golpe sorprendente y fuerte de cadera, me la clavo de una fuertes estocada.

 Solté un seco gemido y mis ojos se quedaron blancos en un instante ante el ímpetu y la sorpresa del pollazo que acaba de recibir, pero a la vez un placer intenso como si explotaran millones de burbujas del gusto en mi interior y que subían por todo mi cuerpo hasta el resto de este, me hizo gemir como una hembra salida y deseosa de macho.

 Ves lo que decía, estas mal follada, mientras su cadera se contorneaba a veces hacia los lados y otras aceleraba sacando y metiendo hasta la base de aquel largo y duro rabo, haciendo me corriera como una novata en celo a las primera de cambio.

 Ufff dijo el, al notar mi explosivo orgasmo que me había sacado a las primeras de cambio., veo la falta es grande y voy a tener que cubrirte más de una vez para saciar tu falta de macho, agarrándome ahora de mi pelo sin hacerme daño pero dominándome como una yegua que está siendo domada, a la vez que de vez en cuando me daba golpes secos y fuertes de cadera sintiendo las penetraciones hasta el fondo de mi sexo, cambiando los ritmos sabiamente de aquel buen polvo me estaba dando.

  En cinco minutos mas de este polvo endiablado me hizo explotar por segunda vez, esta vez si no estay clavada me hubiera caído al suelo ,pues las rodillas se me aflojaron por la intensidad del placer me daba aquel viejo y portentoso macho que ahora se apoyaba sobre mi espalda para mordisquear mi cuello  y sobar mis pechos mientras seguía penetrándome hasta el fondo.

 La postura no era lo suficiente cómoda por el lavabo bajo mis pechos pero sus manos amortiguaban las fuertes embestidas, notando a veces al bamboleo de sus bolas me golpeaban en los labios vaginales e interior de los muslos, notando estas eran gordas y peludas..

  Le suplicaba ya que parara pues estaba fundida de tanto goce y placer haciendo el aún más acelerara sus embestidas, gruñendo como un macho en celo que  domina mientras preña y cubre a la hembra delante de la manada para vean todos el poder masculino de dicho semental.

  Pensé se iba a correr pero paro y desclavándose me tomo  y sentándose sobre la pieza del baño con la tapa bajada me agarro y me dijo me sentara sobre él, si bien le dije que me tomaba un pequeño receso, pues mi conejito estaba fundido, para degustar semejante rabo y verlo en primer plano la dureza y longitud.

 Me arrodille delante de aquel macho viejo con su enorme rabo apuntando hacia arriba apoyado en su barriga  y agarrando sus hermosas pelotas ante su sonriente mirada, comencé a degustarlas, al igual que su grueso rabo al que subía con  mis carnosos labios hasta lamer y degustar su enorme y brillante cabeza.

 Esto le ponía loco pues notaba subía su cadera y me agarraba la cabeza por mi melena alabando mi sabia comida.

 Le dije me diera sus jugos que quería tragarlos y degustarlos, pero él me dijo que primero quería dármelos en mi chochito y haciendo me levantara me sentó clavada frente a él comenzando nuevamente a sumirme y bajarme sobre su duro rabo ayudándome con sus manos en mis caderas mientras ahora su lengua recorría mi boca acosando la mía.

  Explote nuevamente sin casi previo aviso, haciendo el ahora resoplara y rugiera como un mancho acerando mi monta y empezando a recibir fuertes descargas de aquel viejo  largo y duro rabo que lleno mi sexo de espesa nata que anhele haber recibido en la boca.

 Quede clavada sobre el recuperándome de aquel orgasmos descomunal mientras el aún mantenía su mirada de macho dominante, pero jadeando también por la suculenta corrida que había tenido y que habían le había hecho mella pues su hermoso rabo comenzó a aflojarse en mi interior, dejando se derramara parte de su copiosa corrida.

  Me beso a la vez me decía había sido un polvo increíble y que había cumplido su palabra de follarme bien follada.

  Haciéndome la valiente le dije, que si pensaba ya me había liquidado, que una aún tenía ganas y no se iba a ir de allí de rositas, pues quería cuando se recuperara tomar su nata con mi boca y degustarla hasta dejarlo seco.

  Ufffffffffffff resoplo, veo esta hembra es más hembra que lo que pensaba…. Primero cuando me recupere te voy a volver a follar bien follada en tu cama y cuando me pidas pare que no puedes más te la voy a dar en la boca hasta atragantarte pues ya vistes mis gordos huevos tienen mucha producción y vas a tener que tragar  con desespero cuando mi polla comience a vomitar leche en tu garganta……

  Pero esto lo voy a dejar para contar en otro relato pues se haría largo ya que como dijo e hizo aquel abuelo, me alago por todos lados y formas posibles….

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