Mi madre y mi Hermana

Sígueme en instagram: @babykarelvis

Sígueme en instagram: @babykarelvis

cuando desperté era casi medio día, no me importo levantarme tan tarde, eran vacaciones y me lo merecía, fui a la cocina, me prepare un café y me fui a sentar a la sala, encendí el televisor y me puse a ver un partido de fútbol, pero al cabo de unos minutos, decidí echarle un vistazo al departamento de mi madre y mi hermana, que viven en el edificio que esta frente al mío, para ser mas preciso en el onceavo piso, así que me levanto, y me paro frente al telescopio y enfoco hacia su ventana, la enorme puerta de cristal que daba a la terraza estaba cerrada, pero tanto mi madre como mi hermana, tienen la costumbre de no poner persianas o cortinas, así que se puede ver perfectamente hacia dentro, y justamente mi ventana queda frente a su sala y puedo ver una mesa de centro y al fondo la cantina, de uno de los lados puedo ver el pasillo y las dos puertas que dan a la recamara, el departamento se ve solo, así que supongo que aun deben de estar dormidas, le doy un sorbo a mi taza y de pronto veo que una de las puertas se abre y aparece mariana, que es mi madre, aun lleva su bata de dormir, se ve que se acaba de despertar, comienza a caminar por el pasillo, llega a la sala y abre la puerta de la entrada y del otro lado aparece un hombre como de unos 40 años, vestido con una bermuda y una playera blanca y en una de sus manos lleva una pequeña canastilla con varios productos de limpieza, los dos comienzan a charlar y veo como ella le señala algunas partes de la cocina, el hombre sin dejar de mirar hacia enfrente, solo asienta con la cabeza, después de unos minutos mariana lo deja y se va hacia su recamara, mientras aquel tipo se acerca al fregadero y comienza a lavar los trastes, pasados unos minutos, miro hacia un lado y veo que la puerta de la recamara de mariana se abre y ella sale, pero ya se a quitado la bata y ahora lleva un traje de baño, pero este es tan diminuto que difícilmente logra cubrir sus enormes y bien formados pechos, y la tanga mas bien parecen hilos que rodean sus caderas y terminan escondiéndose entre sus nalgas,

 – claro, tenia que ser, no pierde oportunidad para exhibirse,

la verdad es que mariana y mi hermana Gabriela son unas tremendas zorras calienta vergas, pero que le voy a hacer, continuo observando y ella sale a la terraza, toma una de las camas de playa que tiene en un costado y la extiende casi a la mitad de la terraza, después va hacia una mesa que tiene en la terraza y toma una botella de bronceador, se sienta, destapa la botella de bronceador y deja caer un poco sobre la palma de su mano y comienza a esparcirlo por su cuerpo, primero sobre sus hombros y después comienza a bajar hasta llegar a sus grandes pechos, y comienza a frotarlos lentamente, la muy zorra los sujeta como si se trataran de enorme melones, los aprieta y los mueve un poco hacia los lados, provocando que estos brinquen de una forma muy cachonda, después de unos minutos baja sus manos hasta su abdomen y esparce un poco el bronceador y después se recuesta, muevo un poco el telescopio y adentro aquel tipo sigue lavando los trastos, pasan unos minutos y la vuelvo a enfocar a ella y veo como se endereza y voltea hacia dentro, aquel tipo levanta la cabeza y sale rápidamente a la terraza, veo que ella le dice algo y el vuelve a entrar, pero se va hasta la cantina, toma un vaso de vidrio y lo que veo a continuación me deja asombrado, aquel tranquilo muchacho se baja un poco la bermuda y deja salir su miembro,

– pero este cabron que intenta,

veo como sujeta el vaso de cristal y comienza a frotar su verga alrededor de la boquilla, el cabron lo hace con bastante calma, a pesar de la distancia, puedo ver como su verga lentamente recorre toda la parte de arriba, cuando termina, lo deja sobre la barra, toma una botella de ron y echa un poco en el vaso, después saca del frigobar una soda y llena el vaso, en ese momento pensé que ya había terminado, y que así se lo iba a dar, pero no, el muchacho lleva de nuevo el vaso hasta su miembro y de un segundo a otro introduce su verga casi hasta la mitad,

 – pero que cabron, mira que eres todo un pervertidillo,

 mariana continua acostada en aquella silla, sin darse cuenta de lo que pasa a su espalda, el joven mueve su verga dentro del vaso, como si se tratara de un agitador, inclusive puedo ver como la saca la sacude un par de veces y la vuelve a meter, hasta que después de unos segundos se detiene, la saca por completo, se acomoda su miembro saca unos hielos del frigobar y se los echa al vaso y sale tranquilamente a la terraza, le da el vaso a mariana, ella lo toma y le da un largo trago y después lo baja, puedo ver como su lengua recorre sus labios saboreándose el liquido mezclado con los fluidos de aquel chico, después deja el vaso en una mesa que tiene a un lado y se vuelve a recostar, el joven sonriendo vuelve a la cocina y continua lavando los trastes, mientras que yo pienso,

 – jamás se me habría ocurrido eso a mí, pero lo tiene bien ganado por calienta vergas,

 continuo observando, aquel chico no deja de limpiar la cocina, muevo el telescopio hacia los lados de la sala y de pronto veo como la puerta del cuarto de mi hermana se abre y aparece Gabriela, y me doy cuenta que ella ya viene preparada con su traje de baño, el de ella no es tan provocativo como el de mi madre, ya que sus pechos no son tan grandes, pero lo que si tiene bastante apetecible son sus nalgas, la verdad es que son un monumento, las tiene grandes y bien formaditas y al igual que a mi madre le fascina exhibirse, llega a la cocina y saluda rápidamente al chico del aseo y sin mas se va a la terraza, toma una de las camas de playa y la acomoda junto a la de mariana, toma el bronceador y esparce un poco sobre sus hombros y después se tiende en la camilla, busco al chico del aseo y veo que ya esta en el refrigerador, lo primero que me imagino es que busca algo para comer, pero instantes después veo que saca un bote de crema, lo lleva hasta su cintura y vuelve a sacar su miembro y al igual que con el vaso de mariana, introduce su verga en el bote,

 – pero que cabron es este tipo, mira que darle de comer semen a mi madre y a mi hermana,

 aquel joven comienza a mover su verga de un lado a otro, puedo ver como sacude su miembro un par de veces y después la saca, cierra el bote y lo devuelve a su lugar, después toma una pequeña cacerola, observa en su interior y se va hacia el fregadero y de nuevo lo mismo, pero ahora no se masturba, para mi sorpresa comienza a orinarse dentro de ella, lanza un pequeño chorro dentro de la olla y el resto en el fregadero, toma una cuchara y comienza a batir lo que hay dentro y la vuelve a meter al refri, saca algunos alimentos mas y con todos hace los mismo, pasados unos minutos cierra el refri y vuelve a lavar los trastes,

 – este muchacho si que es todo un cabron pervertido,

 De nuevo muevo el telescopio y enfoco a la terraza y veo a mariana y a Gabriela completamente dormidas,

 – estas putas no se dan cuenta que les están preparando su dieta a base de semen, pero bien merecido lo tienen,

 Me despego de la ventana y continúo tomándome mi café mientras pienso,

 – ¿cuanto tiempo lleva ese chico limpiándoles la casa?, ¿que otras morbosidades hará?, cuanto semen no se a trago mi madre y mi hermana,

 después de unos minutos vuelvo al telescopio y veo a Gabriela enderezándose en la camilla, voltea hacia la cocina y le hace una seña al chico, este rápidamente sale a la terraza y ella le dice algo, veo que el asiente con la mirada y entra de nuevo, abre el refri y saca unos plátanos, los comienza a pelar y los pone sobre un plato y de nuevo toma el bote de crema y comienza esparcirla sobre los plátanos, después les echa un poco de azúcar, toma una cuchara y vuelve a la terraza y se lo da a mi hermana, ella gustosa los acepta y comienza a comer de aquel manjar, puedo ver como algunos restos de crema se le quedan en sus labios y ella golosa los recoge con su lengua, el chico sonríe y vuelve a la cocina y continua con sus deberes, me despego del telescopio y continuo tomándome mi café mientras pienso, que todo eso lo tiene bien merecido, las dos son unas tremendas calienta vergas,

continuara….

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *