Una noche con mi esposa y mi hija

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Autor: Campesino

Después de aquel hermoso día que habíamos pasado meses atrás con mi hermosa niña, nuestra luna de miel como decíamos los dos y que estaba presente durante todo este tiempo, no era fácil para mi disimular lo que sentía por ella, el deseo y el amor crecían dentro de mí de la misma forma y con mucha rapidez, lo que me estaba llenando de ansiedad y miedo a la vez. Ella lo soportaba mas, bueno, aún era una niña  y en el colegio se distraía con sus amigas, en cambio yo, en mi trabajo no tenia esa oportunidad y cada vez era más difícil poder sentir pasión por mi esposa, quien en algunas veces me insinuaba que yo tenía una amante, si tan solo supieras quien es te morirías, pensaba yo. Siempre buscaba formas de resolver mis cosas y tener algún momento de intimidad con mi pequeña, pero era muy difícil, y con los celos de mi esposa, no intentaba hacer cosas locas, me consolaba cuando entraba a su cuarto en las noches y podía darles las buenas noches cuando estábamos por un momento solos, pero me daba mucho temor, porque siempre que lo hacia, la erección era inevitable y salir al cuarto de mi esposa así, sabiendo de donde venía, me enloquecía, por eso me tenía que ir a la cocina disimulando hacer algo o ir directo al baño mientras me pasaba.
Mi niña era bien traviesa y tal como me lo había prometido en nuestra luna de miel, algunas noches me esperaba en la cama desnuda, tan solo con sus cobijas encima, pero yo ya sabía como estaría, porque ella me lo decía antes, cuando sabía que iba a verla así, era un tormento por la ansiedad que sentía, el deseo que ella despertaba en mí era incontrolable y cuando entraba a su cuarto mi corazón empezaba a latir a mas de mil, teníamos mucho cuidado porque en ese momento también podría entrar su mami o su hermana y eso era lo que mas me generaba un miedo terrible, pero cuando ella levantaba sus cobijas y quedaba el descubierto, mi alma volvía a mi cuerpo, no me cansaba de verla, para mí cada día ella era mas bella, pronto cumpliria sus 15 años y tal vez eso podría significar que ella empezara alejarse de mí, porque yo no podía darle todo lo que ella necesitaba como mujer, al levantar sus cobijas mis manos tocaban sus senos y su hermosa cuquita, tan solo podía acariciarlos por unos segundos, pero para mí era suficiente, porque cuando lo hacia mi corazón descansaba y mi deseo se calmaba, en algunas ocasiones cuando mis manos las podía pasar por medio de sus piernas, la sentía supermojada, estoy seguro que lo hacia para que yo me excitara mas y como le gustaba que yo me chupara mis dedos después de hacerlo, se que era intencional.
Todo era una locura entre los dos, pero lo mas duro, era cuando ella metía su mano en mi pantalón cuando entraba a su cuarto, la excitación era máxima, porque siempre lo hacia de una manera tan especial y en tan solo unos segundos mi erección era máxima y ella feliz verlo así, porque a veces lo sacaba de mi pantalón para verlo y darle un chupón, era una niña loca pero bella, porque sabía lo que me gustaba sentir sus caricias y ella lo hacia con entrega total, en una ocasión estuve a punto de venirme cuando lo hizo, el esfuerzo que tuve que hacer fue endemoniado y ella solo se reía, le gustaba verme angustiado, tal vez deseaba que algunas vez nos pillaran.
muy pocas veces podíamos besarnos, pero cuando lo hacíamos nos devoramos, eran también pocos segundos, pero eternos para nosotros, lo hacíamos como dos amantes cuando se encuentra después de tener tiempo de no versen, nosotros eramos así y eso me encantaba porque me hacia sentir mas ganas de vivir, ella producía todo eso en mí.
Un fin de semana me dijo que ella no aguantaba mas sin estar una noche conmigo, que ella deseaba sentirme a su lado, quería que yo la consintiera como mujer, ya no lo podía hacer, porque cuando ella se sentaba sobre mis piernas cuando veíamos tv, no podía contenerme y me hacia tener mis erecciones, por eso lo evitaba y ella lo sabia; me dijo que esa noche iba a decir que no quería dormir sola porque tenía miedo y que la dejáramos dormir con los dos, como cuando era pequeña y que sabía que la mamí diría que si y la dejaría, además me dijo que se colocaría el camizón que tanto me gusta y sin pantys para que la pueda sentir, cuando me dijo eso, le dije, ni se te ocurra hija acostarte así, tu mami se dará cuenta.
Ya eran como las 9 de la noche cuando ella entro a nuestro cuarto, veíamos una película con mi señora en ese momento y sin decir nada se acostó a los pies de nuestra cama y nos dijo: tengo un poco de miedo hoy, no se porque y quiero que me dejen estar en la cama con los dos mientras me duermo y me pasan a mi cama, que dicen, nos dijo.
Yo le dije, no hija, vas ha estar muy incomoda, Mi esposa me miro y por debajo de las cobijas me apretó mi mano, hija no te preocupes, te puedes quedar si quieres y mas tarde te pasamos, aunque ya eres grande y pesas mucho, así que te pasará tu papa.
Yo no quería que ella se quedara en nuestra cama, tenía miedo de lo que ella pudiera hacer esa noche y mas sabiendo como estaba vestida, que vestida, desnuda por debajo de su camisón.
Levanto las cobijas y se acostó a los pies de nuestra cama, coloco una almohada y se arropo con las cobijas, apenas se acomodo paso su mano por mi piernas, tuve que hacer un esfuerzo enorme para no moverme, pero fue brutal lo que sentí cuando ella me toco, mi esposa se dio medio vuelta y quedo con su cola contra mi y tomo mi mano para que la arrunchara y abrazara,  así lo hice.
Estar esta vez en la cama con las dos, no era lo mismo que la vez pasada, esa noche fue planeado por los dos y mi esposa estaba un poco pasada de tragos, esta noche ella estaba bien y cualquier movimiento en falso nos podría delatar, cuando ella vio que la mami dio la vuelta y yo me arrunche, sentí una de las manos de mi hija tocando mi cola por encima de mi pantalón, me estaba masajeando mi cola,  bajaba su mano y la pasaba por medio de mis piernas y con sus dedos me tocaba mis testículos, cuando hizo eso, no pude evitar y presione la cola de mi esposa y ella apretó sus manos, el mensaje era claro, nuestra hija esta presente, controlate, solo que ella no sabía que quien producía eso, era precisamente nuestra hija, de pronto mi hija saco nuevamente su mano y se quedo quieta, entonces aproveche para dejar de arrunchar a mi esposa y quedar bocarriba y con una mano libre.
Y ese fue mi error, cuando mi hija se dio cuenta, metió su mano por la manga de mi pantalón y empezó a subirla, yo sabia para donde iba, por eso coloque mi mano encima de la de ella para impedir, pero ella me dio un pequeño pellizco en la mano, quería seguir subiendo, aprovechaba que la mami estaba arrunchada para el lado contrario y no se daba cuenta; aprovecho eso mi hija e hizo algo cruel para mi, porque llego a  mis testículos y empezó a tocarlos con sus tiernas manos, enseguida disparo todo dentro de mí, una locura lo que estaba pasando, de verdad estábamos locos, llego hasta mi pene y empezó a acariciarlo por los lados con sus dedos, cuando sentí sus dedos en mi pene, quede paralizado, no sabía como reaccionar, solo que ella no quitaba su mano y sus dedos los pasaba una y otra vez por mi pene, tenia una erección del demonio, entonces se me ocurrió empezar a tocar los senos de mi esposa con mi mano, solo que cuando lo hice ella me volvió apretar mis dedos, pero no le hice caso y seguí tocándolos, si ella en algún momento me tocaba se daría cuenta de mi erección, eso sí, sería un problema para mí.
Mi hija empezó apretar fuerte mi pene con sus dedos, durante todo este tiempo no me atreví a mirarla, no quería hacerlo, porque sabía que ella con su mirada me acabaría de fulminar y no podía permitirlo.
Empecé apretar un poco fuerte los senos de mi esposa y ella se empezó a excitar, pensé que si ella se ponía así, le diría a mi niña que pasara a su cama, solo que no sucedió y se quedo así.
Estaba que estallaba y era algo que no podía hacer por nada del mundo, si lo hacía mi esposa me haría el reclamos del mundo por venirme en presencia de nuestra hija, por eso en un momento con mi mano le retire a mi hija la mano de mi pene y la mire por primera vez y le hice un gesto de compasión para que parara y lo hizo, fue un gran alivio para mí.
Espere un momento calmarme y me arrunche a mi esposa, pero ella sintió cuando lo hice, aún esta parado mi pene y cuando ella sintió, me apretó fuerte mis manos y las llevo a sus senos y disimuladamente abrió un poco sus piernitas para sentir mi pene.
En ese momento mi hija se levanto y nos dijo: voy acostarme arriba ya que me dejaron un poquito de campo, en ese momento mi excitación aumento porque yo sabía para que se hacia a mi lado, deseaba que yo la tocará y como esta sin pantys y brasier sería más fácil.
De pronto sentí que su mano entraba por detrás de mi pantalón y la bajaba hasta mis cola y la apretaba fuerte y luego la deslizaba por medio de mis piernas y como las tenia un poco abiertas tocaba mi pene desde la raíz apretándola con sus dedos, que sensacion tan rica la que sentía, que atrevida era mi niña, era de no creer todo lo que pasaba, mientras yo arrunchaba a mi esposa, mi hija me estimulaba con su mano, empezó a tocar mis testículos con sus dedos, me estaba llevando a la locura en ese momento y yo estaba bajo su control, tenia miedo, pero deseaba dar media vuelta abalanzarme sobre ella y devorarmela toda, algo que era imposible hacer esa noche. Sentí mucho deseo de poder sentir su cuquita en ese momento, me moría por pasar mi mano y con mis dedos sentir toda su humedad para luego probarla con mi boca.
Lo único bueno era que mi esposa dormía de medio lado y eso me permitiría en algún momento acercarme a mi niña y dejar que ella me tocara como le gustaba, solo que debía hacerlo con mucho cuidado, porque la verdad estaba que estallaba y si mi hija me tocaba y yo a ella, seguramente me vendría. Me dijo mi esposa que si quería apagara la tv que ella ya no estaba viendo y se estaba durmiendo, le dije, yo veo un rato mas mientras me da sueño y marcelita se dormía, si así se llamaba mi niña hermosa, entonces quede otras vez bocarriba y con mi mano derecha donde reposaba la cabeza de mi esposa, no solté sus senos, los seguía tocando con mía dedos, al quedar bocarriba me estaba arriesgando a que pasara algo trágico, pero ya el deseo por mi hija me tenia loco. Tan pronto me puse así, mi mano se fue directo a la cuquita de mi niña, ella había bajado una de sus piernas y su camison estaba subido y  su cuquita estaba abierta, por eso cuando mis dedos entraron a su rajita que estaba totalmente mojadita, se sentía delicioso cuando metí mis dedos dentro de su hermosa y deliciosa cuquita, se la apreté fuerte con mis dedos, mientras mis dedos entraban por su rajita, deseaba que ella los sintiera como le gustaba, ya que no podía entrar mi pene en ella, mi dedo entraba y salia de su cuquits mientras los otros la apretaban, que sensación mas hermosa la que sentía, mi pequeña marcelita una vez mas me hacia feliz, de pronto sentí que una de sus manos apretaba mi mano que tenia sobre su cuquita y su otra mano entro en mis pantalones y cogió mi pene por su cabezita con sus dedos y empezó apretarlo fuerte, sentía que ya no podía soportar mas, era mi fin, si en ese momento me venia en sus manos, mi esposa se daría cuenta y mas cuando mi mano apretaba mas sus senos, debía tomar una decisión rápido antes que yo estallara y se diera cuenta, mi mano izquierda en la cuquita de mi niña hermosa y la otra en los senos de mi esposa, mi hija con su mano mano masejeando mi pene y con la otra presionando mi mano que estaba en su cuquita con mi dedo entrando y saliendo, una locura total, no podía creerlo, pero el final llegaría y me vine en la mano de mi hija, solo que cuando lo hice, metí dos de mis dedos en su cuquita y los metí todos, eso la excito hasta que pude consolarla y llevo el semen que quedo en su mano y lo esparció en su cuquita, alcanzo a mojar mi mano, una locura total, entonces medi vuelta y abrace fuerte a mi esposa, solo que ll3ve mi mano hasta su cuca y la toque por encima de su panty y la apreté contra mi, en ese momento ella apretó mi mano fuerte contra su cuca y por encima metí mis dedos, en ese momento ella se olvido de todo, creo yo, porque no solo me apretaba fuerte, mi pantalón estaba mojado porque quedo mucho semen en mi boxer, pero pense que al haber tocado a mi esposa así, esa seria mi disculpa, mi hija se quedo quieta imagino, porque no la sentí en ese momento, solo hasta que le dije a mi esposa que debía levantarme. Fue una noche muy loca, que mi hija marcelita hizo posible, que locura esa noche, de no creer.

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