El día que nos pillo mi hija (8)

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Autor: campesino 

Desde nuestra luna de miel como decíamos nosotros, la intensidad de nuestra relación aumentaba día tras día, el deseo y el amor eran uno solo y aumentaba el fuego de nuestra locura, el deseo del uno por el otro nos llevaba a correr riesgos mayores cada día.

Mi niña hermosa no perdía oportunidad para demostrarlo, en las mañanas al despedirse para ir al colegio cuando me encontraba solo, para poder besarnos por unos segundos y sentir todo su amor y placer.

Era una locura total lo que pasaba entre los dos, ella ya con sus 14 añitos y yo los 40, una amor imposible, sí, imposible porque éramos hija y padre, pero la verdad poco nos importaba, el deseo que había despertado en ella después de nuestra luna de miel era total, lo que hacía que nos desearnos más.
Era mi hermosa niña, quien me había entregado toda su inocencia, a quien le había entregado la virginidad de todo su cuerpo y había podido disfrutar de mi como nunca antes nadie lo había hecho, era mi dulce e inocente amante, quien me complacía en todo lo que quisiera, igual que yo lo hacia con ella, eramos un par de locos enamorados.
El poder verla cada dia mas bella me enloquecía y hacía crecer mi deseo y el amor hacia ella, igual pasaba con ella porque cada que tenia oportunidad me lo decía.
La necesidad de buscar tiempo para estar solos, nos llevaba a riesgos cada vez mayores, aquel dia llegue temprano al apartamento y ella al verme se alegró, sabíamos que la mami llegaría tarde y tendríamos tiempo, llegue las salude y me fui a mi cuarto a descansar, no habían pasado algunos minutos cuando ella llego a mi cuarto y al verme me dijo:

Papi, le dije a mi hermana que bajara a jugar con sus amigas por una hora que tu querías descansar y yo me iba a recostar un rato y aceptó, tenemos una hora para los dos.
Que felicidad para mi escucharlo de su boca, estaba tan solo con un camisón, como me gustaba verla.
Papi, te gusta como estoy, te deseo un montón y quiero que me ames porque te necesito.
Era de no creer lo que mi niña decía, con solo verla y escucharla mi cuerpo empezaba a temblar de deseo por ella, era tan linda mi hermosa niña que era imposible no complacerla.

Mi niña hermosa estas hermosa y ya sabes como me pones cuando estas asi.

Que rico Papi, me hace feliz que te sientas asi.
Se acostó al lado mio y me abrazo, sentir su pequeño y tibio cuerpo, con su rico aroma, me mataba, no espero nada y levantó las cobijas y me dejó al descubierto, se dio cuenta de mi estado, estaba con mi pijama puesta pero mi pene estaba bien erecto, no le importo y sus manos fueron directo a el, era mas atrevida, empezo acariciarlo por encima de mi pantalón, eso me enloquecía, ella lo sabía, empecé a temblar como siempre, por el temor que nos vieran, sus manos llegaron a la cintura y empezó a bajar mi pantalón poco a poco, no podía creerlo, era ella quien llevaba la iniciativa, mientras lo hacía me miraba y me decía:

Papi, disfrutas cuando lo hago, porque me gusta ver como se pone tu pene, me encanta probarlo asi. 
Diciendo esto empezó a bajar mis boxer, ver la expresión en sus ojos, me dejaba sin palabras, sentía deseo en su cuerpo, por la forma como lo hacía. 

Mi niña hermosa sabes lo feliz que me haces, sabes que me gusta que lo hagas, me gusta que seas mas atrevida, me exitas y mi pene se pone aún más duro para ti, como te gusta sentirlo.
Lleve mi manos hasta sus hermosas y delicadas piernas y empecé a tocarlas deslizando mi mano hasta sus muslos apretandolos suavemente, en ese momento ella me dice:

Te vas a llevar una sorpresa y soltó la risa.
Seguí tocando sus muslos y subiendo mi mano, cuando sentí el calor y la humedad de su tierna vaginita, estaba sin ropa interior mi hermosa niña, esa era la sorpresa, cuando sintió mi mano exclamó: 

Te gusto mi sorpresa papi.
Me fascinas, me enloqueces más.

Sentir la humedad de su vaginita y sus vellitos, era mágico, mis dedos se paseaban por medio de su vaginita que estaba super mojada y excitada como yo. 
Sus pequeñas manos masajeaban mi pene y con sus dedos tocaba la cabeza y como estaba mojado los deslizaba, me tenía a punto de explotar ya y solo llevábamos unos pocos minutos.
Abrí un poco sus piernas y empecé a penetrarla con mis dedos, luego saboreaba sus jugos, me encantaba hacerlo, eran el elixir de la felicidad, su sabor me enloquecía y me gustaba sentirme asi. 

Papi, otra sorpresa, quieres que pruebe primero tu boca o tu pene dime.

Mi niña hermosa quiero que pruebes mi pene primero.
Cuando mi pene entraba a su boca  ella empezaba a mamar de qué manera, lo apretaba con su boca y empezaba a meterlo y sacarlo, chupaba la cabeza de mi pene, lo hacía como si fuera su primera vez. 
Papi, que delicia probar tu pene, me gusta como entra en mi boca y como sabe su cabecita, se desliza rico y quiero comerme su semen cuando salga, quiero probarla otra vez por mi boca.

Era difícil no caer en sus juegos, ya era toda una experta, sentir su vaginita rodeada de vellos era sensacional, el calor que sentía cuando mis dedos entraban me sumergia en un profundo deseo, mis dedos empezaban a entrar suavemente en su colita y ella empezaba a moverse al sentir como entraban, la excitaba cuando lo hacía, lo supe en nuestra luna de miel, le encantaba lo que sentía cuando mis dedos tocaban su colita, sentía como apretaba mas fuerte mi pene con su boca, todo era mágico.

Deseaba venirme dentro de su vaginita, queria penetrarla ya, entonces le dije:
Mi hermosa niña quiero que complazcas a tu papi, quiero que tu vaginita se coma todo mi pene y llenarla de mi semen una vez más, en ese momento dejó de mamar mi pene y me dijo:

Lo que tu quieras papi.

Se fue sentando sobre mi pene, estaba que explotaba pero quería hacerlo dentro de ella;  se acomodo igual que en nuestra luna de miel, abrió sus piernas y coloco su vaginita  sobre mi pene y empece a penetrarla como le gustaba, hacia el caballito, le encantaba porque podía sentirlo todo dentro de ella y le permitía moverse sobre el.

Papi dame mas, metelo todo, quiero devorarlo con mi vaginita y comerme tu semen, me haces feliz.
La tomé de la cintura y con mis manos la ayudaba para que lo sintiera todo dentro, mi pene estaba todo dentro de ella y a punto de explotar.
 Mi niña yo tambien quiero que seas feliz y disfrute de mi pene y te lo comas como te gusta, es solo tuyo.
No aguante mas y la abrace mientras le empujaba mi pene hasta el fondo,mi niña hermosa comete todo mi semen que tanto te gusta y te hace feliz, cómetelo todo, solo es para ti, eres una diosa en la cama te amo mi niña hermosa.
Papi yo también te amo, eres solo para mi y me gusta sentir tu semen en mi vaginita, me encanta todo lo que me haces sentir.
Cuando nos dimos vuelta, vimos que la puerta estaba abierta pero no había nadie ahí, yo estaba seguro que mi niña había cerrado la puerta al entrar, quede un poco intrigado y le dije a mi niña que se vistiera porque no podíamos hacerlo otra vez, la mami llegaría pronto y podría encontrar a su hermanita por fuera.
Papí, no te preocupes ellas se domoran, yo quiero que me consientas otro poquito me hace mucha falta estar contigo.

Hija por favor no podemos arriesgarnos yo te prometo que busco una excusa para que podamos estar otro día solitos los dos.

Salí de mi cuarto hacia la sala, me coloque solo el pantalón de mi piyama por el afán y no me coloque mis boxer, cuando vi a mi hija menor sentada en el sofá, quede frío, estaba seguro que ella nos había visto, pero me preguntaba porqué no dijo nada. Me senté a su lado y la tome de la mano y le pregunté:

Hace rato llegaste hija, quiero saber; ella era tan solo una niña de 10 años, más inocente que mi niña, no me respondió nada, en ese momento llego mi niña hermosa.
Porque no me dijiste que ya habías llegado, entonces ella la miró y le dijo:
Acabo de entrar, mi papá me vio cuando entre.
En ese momento entendí que ella nos había visto haciendo el amor, lo que no comprendía era porque no me dijo nada; yo mire a mi niña y le dije:
Si hija, ella entraba cuando yo llegue a la sala, puedes estar tranquila; si mi hija menor no quería que su hermana supiera que nos había visto, no le iba a contar a ella, sería nuestro secreto pero yo debía estar seguro de lo que había visto.
Le dije a mi niña hermosa que sería bueno que se duchara, ella entendió y se fue a la ducha.
Aproveché para preguntarle a mi hija menor que por favor me dijera que había visto cuanto abrió la puerta de mi cuarto.
Me miro y me dijo:
Papi, vi que hacías con mi hermanita lo mismo que con mi mami.
Le volví a preguntar, pero dime, que hago con ellas porque no se, quiero saberlo hija.
Que te acuestas desnudos con ellas y te dicen que se quieren devorar tu pene, tu semen de ellas y otras cosas más.
No podía creer lo que acaba de escuchar, mi hija menor me había visto antes, entonces le pregunté otra vez:
Cuántas veces me has visto con tu mami, porque con tu hermanita es la primera vez que lo hago.
Te cuento pero no me regañes ni le dices a mi mami.
Nunca hija te voy a regañar, tampoco le diré a la mami, pero dime cuantas veces quiero saber.
Tres veces te he visto con mi mami y esta vez con mi hermanita, me gusta verte cuando haces eso, yo los miro y escucho lo que dicen.
No podía creer lo que estaba escuchando en ese momento, mi hija menor me había visto haciendo el amor con su mami y su hermanita.
Quiero que me digas porque te gusta mirar cuando le hago eso a tu mami y tu hermanita, eso que hago con ellas es hacer el amor hija, me arriesgue a decirle porque necesitaba saber todo.
Papi, no se dan cuenta cuando los veo, me gusta ver como haces el amor con mi mami y mi hermanita y lo que ellas te hacen, es bonito y me gusta verlos desnudos.
Deseaba saber un poco más, pero no tenía idea de como preguntarle lo que quería saber, era aún muy niña para saber este tipo de cosas, pero había despertado algo en mí que me llevaba a saberlo todo.
Me decidí a preguntar todo lo que deseaba saber, sin pensar que pudiera suceder, solo quería saber todo, además el tiempo de llegada de la mami se aproximaba y mi niña pronto saldría de la ducha y no quería que ella supiera.
Hija, te gustaría seguir viendo como le hago el amor a tu mami y tu hermana, sin que ellas se den cuenta?

Si papi, me gusta verlos y no quiero que les diga que yo los vi, me lo prometes.
Te prometo que no les diré a ellas y te diré cuando voy hacer el amor con ellas para que tu puedas vernos, pero tu me debes prometer que nunca les dirá a ellas nuestro secreto y tampoco a la mami que yo hago el amor con tu hermana porque ella se enojara con todos, me lo prometes?
Si papi, te prometo que nunca les diré nuestro secreto y no le contaré a la mami.
Hija te gustaría verme desnudo cuando no estoy haciendo el amor con tu hermanita y tu mami y tocarme como ellas lo hacen?

Papi no se si me gustaría verte desnudo y tocarte como lo hace mi mami y mi hermanita cuando no estás haciendo el amor.

En ese momento pensé que no debía seguir preguntando, no quería que pasara nada con mi pequeña niña, debía contener el deseo que despertaba en mí por las respuestas que me daba.
No sabes o te da pena decirmelo?
Me da pena papi.
Dime cómo te gustaría tocarme hija.
Con las manos y la boca.
Y qué te gustaría tocarme con tus manos y tu boca.
Papi lo mismo que te toca mi mami y mi hermanita cuando haces el amor con ellas.
Si hija, pero quiero que tu me digas que te gustaría tocarme con tus manos y tu boca y porque.
Tu pene papi, porque es muy rico y las hace feliz, es lo que dice mi mami y mi hermanita.
No podía creer lo que acababa de escuchar, mi hija menor acababa de soltar una bomba, ella también quería probar mi pene, pero era algo que jamás pasaría con ella.
Hija, quiero que me respondas solo con la verdad a lo que te voy a preguntar, dime si te gustaría que yo te tocará como toco a tu mami y tu hermanita cuando hacemos el amor.
Si papi me gustaría ser feliz como ellas.
Era de no creer, el tiempo acababa y debía terminar las preguntas, pero el deseo que se había apoderado de mí quería saber más.
Quiero que me digas que parte de tu cuerpo quieres que te toque y como quieres que te lo toque.
Papi, quiero que toques mi vagina con tu boca y tu pene grande, igual que lo haces con mi mami y mi hermanita, te gustaría hacerlo ?

No podía creer lo que ella decía, debía estar loco para sacarle todas esas cosas a ella, preferí terminar sin antes decirle:
Tienes que entender que eres muy pequeña y no puedo hacerlo porque te va a doler mucho, después seguimos hablando del tema porque ya llega mama y no quiero que se entere bueno.
Papi, pero yo sí puedo tocarte con mis manos y mi vagina como lo hace mi mami y mi hermana, porque yo quiero ser tan feliz como ellas.
No hija, no puedo hacerlo ahora, tu eres mi hija  y es malo que lo haga y no serás feliz, debes creerme por favor, me gustaría hacerte feliz como dices, pero no podría hacerlo hija, aun eres muy pequeña, cuando seas mas grande puedo hacerte feliz.
Papi, dejame hacerlo una vez asi como mi hermanita y no más si papi.
No puedo negar que entre más hablábamos mi deseo crecía había logrado que mi pene se parara, eso me asustaba, era una guerra interna en mi, si en ese momento le decía a mi chiquita que ella podía tocarme como quería, ella lo haría, pero si a ella le gustaba lo repetiría y eso me aterraba, también pensaba que si me negaba totalmente, ella podría contarle a la mami lo que vio, nunca pensé que pasara algo asi, pero pensaba que fue mejor que ella nos viera y no la mami, era una alerta y debíamos cuidarnos más.
No me atrevía a levantarme porque la erección de mi pene se notaba mucho y no quería que mi niña me viera asi.
Hija, pero no me puedes tocar como ellas porque eres mi hija menor, solo dejaré que lo hagas con tus manos y si no te asustas despues lo podras hacer con tu boca, pero solo sera esta vez y no mas y debe ser rápido para que no nos vea tu hermana, fue lo que se me ocurrió decirle.
Papi, esta bien, pero si me gusta me dejas hacerlo como mi hermanita, quiero que me lo prometas.
Esta bien te lo prometo, pero solo si no te asustas y te gusta yo te digo cuando, pero solo una vez y nunca más bueno.

Se levantó y me dijo:
Papi, quiero me des un abrazo.
Hija ahora no puedo levantarme para abrazarte, mejor te sientas a mi lado y te doy el abrazo, me siento incomodo y no puedo hacerlo como tu dices.
Papi porque te sientes incómodo conmigo, hice algo malo?

No hija, lo que pasa es que mi pene se puso grande y no quiero que me veas y me sientas ahora así, es por eso no más.
Papi, mejor, así te lo puedo ver y tocar ahora y saber si me da miedo o no

Si tu hermana sale y me ve con el pene así pensará que tu lo estabas tocando y entonces se enterara, mejor sientate a mi lado.
Esta bien, pero me dejas tocarte un poquito como lo hace mi hermanita, yo quiero papi.
Estaba en la encrucijada de mi vida, mi niña hermosa estaba por salir del baño y la mami estaba por llegar y si ella me veía como estaba vestido, seria el final de todo, pero si mi niña le gustaba me pediría que hiciéramos el amor.
Lleve mis manos por debajo de su vestido y la tome de la cintura por detrás,  la senté en mis piernas para que al sentarse pudiera sentir mi pene por encima de mi pantalón, mi pene quedó en medio de sus piernas y sentí el roce de su vaginita por encima de su pantys, fue una sensación fuerte y me dio un miedo inmenso, por eso cuando la sentí:
Hija, ya sentiste mi pene, ahora te puedes bajar.
Si papi sentí tu pene ahora se porque me gusta a mi mami y mi hermanita, pero dejame tocarlo con mis manos un poquito.
En ese momento salió mi niña de su cuarto ya bañada y me salvó de que pasara algo.
Que hacen los dos secreteando mientras me bañaba y cambiaba.
Nada mi niña hermosa, solo que tu hermana me contaba algo que pasó en el colegio, ahora por favor terminen de hacer tareas para poder comer cuando llegue la mami.

Mi hija menor se acercó a mi oído y me dijo: Ahora me dejas tocar tu pene, me lo prometiste papi.
Me levanté con cuidado del sofá y me dirigí a mi cuarto pensativo, debía pensar en algo para convencerla de no hacerlo, porque estaba seguro que si ella lo hacía no podría negarme a complacerla y la verdad había despertado el mismo deseo que despertó en mi su hermanita.
Después les contaré el desenlace de la pillada de mi hija menor.

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