Carmen me hizo adicto al sexo anal

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Autor: Manu

Les voy a contar una historia real que tuve con una chica que se llama Carmen, esto tuvo lugar ya hace tiempo cuando era un adolescente, mi nombre es Carlos, actualmente tengo 42 años, en ese entonces mi madre tenía una farmacia por el rumbo del metro la raza en la Ciudad de México, en aquel tiempo mi madre decidió contratar una persona que le ayudara por las tardes a atender el negocio para que se pudiera concentrar en otros asuntos, para esto contrato a una chica, Carmen, ella era un chica blanca de 24 años, era guapa de cara, pelo largo rizado, tenía buenas tetas y también un culo pequeño pero bien redondito, mi mama me había pedido que le ayudara a ella en la farmacia después de hacer mi tarea, yo iba a la secundaria por la mañana, realmente como todo adolescente me fastidiaba tener que trabajar en la tarde en lugar de estar en la calle con mis amigos, Recuerdo que la primera vez que vi a Carmen me cayó mal, tenía cara de enojona y era muy seria, además de que no le di importancia de trabajar con ella, así pasaron unas semanas en que apenas nos dirigíamos la palabra, ella se dedicaba a atender a los clientes y solo me pedía ayuda para sacar cajas y arreglar los estantes, un día paso que llovió fuerte en la mañana y ella llego con el pantalón mojado de las pantorrillas, llego y se pasó a la parte de atrás, yo me quede en el mostrador, pero me di cuenta que atreves del estante de las medicinas podía ver lo que estaba haciendo, ella se quitó el pantalón de mezclilla que traía mojado y allí fue la primera vez que vi a una mujer desnuda, ella traía un calzoncito verde agua que se le metía entre sus nalgas, de ver esto mi pene se paró, a partir de esto algo cambio en mi mente y empecé a ver a Carmen como una mujer deseable, estaba viendo su rica cola cuando ella volteo repentinamente, se dio cuenta que la estaba viendo, yo me quite de inmediato del lugar donde estaba y me quede quieto, ella salió después de 5 minutos, llevaba puesta solo la bata en lugar de su pantalón, el cual dejo secando en el baño, no me dijo nada de lo que había pasado y yo me hice el que no pasó nada también, pero a partir de este momento, cada que podía le veía su trasero y sus tetas, ella también cambio su actitud pues ya me hablaba más, yo también y cuando me pedía algo del trabajo o un favor siempre lo hacía de buena gana, así nuestra relación cambio y pasamos a ser amigos, ella me comento que ella vivía en Neza un municipio del estado de México y que el día que llego con los pantalones mojados de las piernas es que en su casa estaba inundado y tuvo que mojarse para llegar, también me dijo que otro se había beneficiado de su desgracia en alusión a mí y nos reímos, sabía que yo le había visto su cola, Un día que llevaba un vestido delgado estábamos trabajando y como el pasillo era estrecho accidentalmente le di una arrimón y pude sentir por un par de segundos esas ricas nalgas que tenía, fue la primera vez que sentí el cuerpo de una mujer, le pedí disculpas y ella me dijo que no había problema, mi pene se quedó parado y ella se dio cuenta, ya cuando íbamos a cerrar, ella se acercó a mí y me dijo que me veía muy seriecito pero bien que había notado como tenía mi pene después de haber chocado, yo me puse serio y no sabía que decirle, ella se rio y me dijo que era natural lo me había pasado e hizo un comentario de que para mi edad la tenía grande y fue cuando puso sus dedos sobre mi pene y empezó a agarrarlo, nunca me había tocado hasta ese entonces, mi pene empezó a ponerse bien duro, sentía muy rico como me agarraba mi pene encima del pantalón, Carmen me dijo que ahora a ella le tocaba ver, en alusión al día que le vi sus nalgas, me desabrocho los pantalones y me bajo mi calzón, mi pene salió disparado como por un resorte, la tenía bien parada en dirección al cielo, ella agarro mi pene de la cabeza y empezó a pasar sus dedos sobre ella y luego recorrió el tronco de mi pene, me dijo otra vez que tenía pene de adulto, me agarro mis huevos y los apretó aunque me dolió un poco me encanto la forma que lo hacía, entonces me empezó a hacer una chaqueta con buen ritmo y velocidad, era lo más rico que había sentido hasta entonces en mi vida, aumento la velocidad de su mano y de repente sentí como mi esperma empezaba a salir a borbotones, me hizo ver estrellitas, fue muy intenso el primer orgasmo que me hizo sentir, parte de mi semen quedo en su mano y la otra en el piso, ella me dijo que si me había gustado, la respuesta que le di fue obvia, tuve que recoger mi semen del suelo jejeje, cerramos y nos despedimos, esa noche no podía dormir por la emoción, es cierto lo que dicen que no es lo mismo soñarlo que vivirlo, además sentir la mano de una mujer es 1000 veces mejor que la mano de uno mismo.

Al siguiente día no podía esperar por verla, me sentía ansioso y nervioso, por fin llegue a la farmacia y la salude , ella se mostraba natural como si no hubiera pasado nada, así transcurrió la tarde, como todo adolescente estaba ansioso de sentir el placer de su mano, antes de cerrar ella estaba leyendo una revista recargada en el mostrador y fui yo quien me acerque, le pregunte que estaba leyendo solo para hacer platica, entonces le acerque mi pene a su mano, ella se dio cuenta y sonrió, me dijo que si quería repetir, mi respuesta fue más que obvia, así que me baje los pantalones y calzones y mi pene estaba completamente erecto, sentir su tibia mano suave en mi tronco fue un alivio, ella empezó a hacerme una chaqueta, mientras lo hacia ella me dijo que hoy probaría el sabor de mi pene, se agacho y acerco su boca a mi pene, su lenguas recorrió mi glande en toda su extensión, yo me sentí morir con esta nueva caricia, luego se lo empezó a comer en un mete y saca bien rico, hizo un paréntesis y cada uno de mis huevos fue chupado con su linda boca, así lo hizo de manera alternada, aguante un poco más que la ves pasada pero aun así me vine rápido, esta vez sentí como mi pene eyaculaba adentro de su boca, ella se comió mi esperma hasta la última gota, quede fascinado por lo que había pasado, ella como si nada me dijo que ya nos fuéramos, nos despedimos ese día y yo no podía esperar para el siguiente día.

Así pasaron 2 semanas entre chaquetas y mamadas, en ese entonces pensé que en cualquier día me iba a coger la vagina de Karla y solo pensaba en eso, a quince días de haber iniciado con ella mi sexualidad, mientras ella me hacia una rica chaqueta, le dije que si no quería coger conmigo, se me quedo viendo y sonriendo me dijo que ya tenía una hija por estar cogiendo y que mucho menos quería que pasara algo por un accidente, además de que no le gustaba tomar pastillas, me dijo que si tenía condones porque no podíamos estar usando los de la farmacia porque estaban inventariados, yo me quede en silencio y pensé que todo esto era un pretexto para no cogérmela, me vio y me dijo algo que en ese tiempo me dejo impactado, ella me dijo que conocía otra manera de hacerlo y que era igual de sabroso, me propuso que se la metiera por el culo, yo no sabía que decir pues en ese tiempo lo consideraba algo sucio y me daba algo de asquito, como me vio dubitativo y callado, me dijo que me animara, que era igual de rico que por la vagina y que además me iba dejar venirme adentro de ella, pues no había posibilidad de quedar embarazada, yo pensé en ese momento que una cosa era agarrarle sus nalgas y sentirlas y otro muy diferente era tocar su ano, en eso está cuando me dijo que me animara, ese día ella traía una falda larga se la subió y me enseño sus nalgas redonditas cubiertas por un calzoncito negro, que haya hecho eso, solo provoco que mi pene se empezara a parar, me dijo ella que porque tardaba, moviéndome su culo de un lado a otro, entonces me acerque a ella y le baje su calzoncito, estaba acariciando sus nalgas blancas y redonditas, cuando ella me dijo que se le hacía difícil entender porque no quería su culo, si todos los hombres siempre querían agarrarle o coger su culo, que en el metro ya le habían hecho de todo desde picarle su ano, hasta el abusado que había metido su pene entre sus nalgas hasta venirse, que todos los hombres con que había andado no le perdonaron darle por el culo, con lo que me estaba diciendo me anime a abrirle sus nalgas y vi su ano, estaba haciendo eso cuando me dijo que le metiera un dedo y así lo hice, metí mi dedo índice en su ano, aunque no me disgusto del todo, no me daba mucho continuar, Carmen agarro un bote de vaselina del estante, agarro un poco y me lo empezó a poner en mi pene, cubriendo todo hasta la base de tronco de mi pene, lo hacía como una profesional, volvió a poner sus brazos en el mostrador se levantó el vestido y saco el culo, me dijo que ahora se lo untara en su ano, empecé a hacer lo que me dijo ahora con la vaselina mi dedo entraba más profundo, me dijo que lo sacara y lo metiera, así lo hice por unos 2 minutos, luego me dijo que ahora lo hiciera con 2, ella cerraba los ojos como si estuviera disfrutando y gemía despacio, luego de unos minutos me dijo que ahora metiera mi pene en su ano, por mi inexperiencia no podía atinar meter mi pene en su hoyo, ella con su mano lo guio hasta la entrada de su ano y me dijo que empujara, así lo empecé a hacer y presione con fuerza, de repente sentí como mi cabeza quedaba mordida por su ano, sentí una sensación muy caliente en mi pene, de repente se despertó un instinto dentro de mí, por el placer que estaba sintiendo me hizo seguir empujando hacia adentro mi pene, como una clase de deseo por tener adentro mi pito en el culo de Carmen, algo se posesiono de mí y con fuerza se la empuje, sentí como mi pene iba abriendo su culo con un placer indescriptible, mientras ella gritaba un ay ay ay, ella se quejó, me dijo que tenía que ser despacio, no le hice mucho caso el instinto que había despertado en mí y mi deseo de placer, hizo que no parara, hasta que sus nalgas chocaron con mis huevos, ella con voz entrecortada me dijo que le diera un minuto y así me calme un poco y pude sentir lo caliente y rico que apretaba su ano, como si su ano estuviera hecho a la medida de mi pene, como si su ano fuera un guante ajustado para mi pene, ese minuto que me quede quieto duro para mí una eternidad, si tuviera oportunidad me hubiera quedado así para siempre, paso el minuto y ella se repuso y empezó a mover su culo en forma de círculos, lo alternaba con movimientos cortos de meter y saca, no podía creer el placer que estaba sintiendo, era lo más rico que había experimentado en mi vida, la forma en que chocaban sus nalgas en mis huevos era un sonido obsceno pero al mismo tiempo celestial y cachondo, le dije a ella que era lo más rico que había sentido en mi vida y ella me respondió que ella nunca se equivoca en cuanto lo que quieren los hombres, así estuvo moviendo la cola por varios minutos, cuando sentí unas cosquillas en mis huevos y empecé a llenar el ano de Carmen de esperma, fue cuando ella empezó a apretar mi pene con su ano,  sentía como si me lo estuviera mordiendo con su ano, como si estuviera exprimiéndolo a un más, solo hasta que saque la última gota de semen dejo de contraer su ano con fuerza, fue la mejor venida que he tenido en la vida, después de haber llenado de semen el culo de ella, me di cuenta que mi pene a pesar de ser exprimido por el culo de Carmen, aún seguía bien parado dentro de ella, tal vez era por lo apretado de su ano,  tuvieron que pasar unos minutos hasta que mi pene se fue contrayendo, hasta salirse del ano de Carmen, después de esto la abrase tal vez por agradecimiento de haberme hecho vivir el mejor momento de mi corta vida, ella como que no le agrado mucho y me dijo que iba a limpiarse al baño y que luego yo lo hiciera, así lo hicimos, ya cuando nos íbamos a ir cada quien a su casa, ella me dijo que esto era un secreto y que jamás le dijera a alguien o se acabaría, además de que solo íbamos a coger que no quería andar de novia, yo le dije que sí, pero ella incrédula se me quedo viendo y me dijo eso espero, yo la sentí un poco extraña pero no le di importancia, no podía esperar para que fuera el siguiente día, en la escuela solo pensaba en coger por el culo a Carmen, por fin llego la salida y me fui corriendo a la farmacia, llegue y sentía esas ansias, esos nervios por querer coger, llegue y ella estaba atrás acomodando frascos, la salude y ella me sonrió y me miro con una mirada coqueta, yo no perdí tiempo y le alce su falda y le acaricie las nalgas y le empecé a meter el dedo en su ano, era la hora de la comida así que le dije que cerráramos la puerta de vidrio de acceso, así lo hicimos, me la cogí como si no hubiera mañana, como si me fuera la vida en venirme dentro de su culo, también ese día antes de cerrar también le repetí una rica corrida dentro de su ano, así fue el resto de la semana y la siguiente me la cogí cada día sin faltar unas veces una y cuando andaba bien caliente 2 veces, ella despertó en mí el rico placer de coger por el culo, algo que nunca me imaginé, después de 2 semanas de coger diario,  ella hablo conmigo, ella me dijo que no podíamos coger diario porque nos podía cachar mi mama u otra persona, que mejor debía ser un día sí y otro no, también me dijo que no podía estar tocándola todo el tiempo por la misma razón, le dije que si, al final de cuentas me la cogía cuando quería incluso nos veíamos el domingo y me la llevaba a coger, ella era una chica que aflojaba el culo cuando se lo pedían sin estar dando excusas, a  excepción de cuando estaba en sus días, no le gustaba ni que la tocaran, así me acostumbre a coger con ella por un lapso de 9 meses, también en ese lapso ella me permitió que me la cogiera por su vagina, claro con condón, aunque también me gusto siempre preferí llenarle el culo de semen, ella despertó en mi ese deseo obscuro por el sexo anal, después de estos meses ella ya como que no quería seguir cogiendo, hasta que me dijo que había conocido un señor que le había propuesto vivir juntos y que se iba ir con él, me puse muy triste en ese entonces, tener un culo en que venirse a esa edad es un lujo que no cualquier adolescente tiene, pero ella tuvo razón cuando me dijo que era muy joven y que conocería más mujeres, así fue pero como todo nunca fue igual, tuve novias que si se dejaban coger por el culo aunque no sabían moverse como ella, además de que no siempre querían coger por el culo, otras de plano me decían que luego que nos conociéramos más o que por ahí no les gustaba, hasta que me case con mi esposa, ella siempre me ha dejado hacerlo por el culo pero sé que lo hace más por amor que por placer, nunca fue el mismo sexo anal salvaje que tuve con ella, la forma en que estaba dispuesta a coger sin excusa, siempre con una actitud ardiente al hacerlo, la forma en que movía las nalgas y contraía con fuerza su ano al coger, sus ricos gemidos y concentración hasta exprimir la última gota de semen de mi pene, todas las posiciones que me enseño que se podía coger por el culo, además de su cara bonita y hermoso cuerpo, nunca volví a saber de ella, ahora que estoy casado y con hijos, aún tengo el sueño de encontrar una mujer pasiva como ella que le encante coger por el culo, aunque la realidad es que ya es muy difícil.

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