el amigo de mi hijo 2

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Mi objetivo era recuperar lo que me pertenece.
Me encontraba en mi última semana de trabajo antes de tomar las vacaciones, básicamente había terminado, tenía muy poco que hacer, ahora disponía de más  tiempo para mi, solo un par de visitas durante toda la semana y ya nos marcharemos mi hijo y yo de vacaciones a las islas,  habíamos decidido pasar 10 días a base de playa, sol  y relax.

Fui al centro comercial y por entre las tiendas me encontré con Dani y  su padre, estaban saliendo de una tienda de telefonía móvil,  los saludé, Dani intentó evitarme con la mirada,  noté que no me miraba a la cara, me entretuve hablando con su padre, el cual poco tiempo después de mi divorcio se mostró excesivamente interesado en mi, pero aquello ya lo superé.

Comentamos que mi hijo está en la montaña pasando  dos semanas con su padre, por lo cual yo ahora estoy más tranquila, dedico el tiempo para mi, saliendo de compras, preparando el viaje, cena con amigas o en el club de campo, del cual  éramos socios las dos familias

El me decía que a ellos aún les faltaban dos semanas para comenzar las vacaciones, ahora enviaban a Dani todos los días al club, y no entendía cómo podían romper nuestros chicos los teléfonos móvil de una forma tan rápida,  habían tenido que comprar otro nuevo en menos de un año,  aproveché para decirle que me hiciera una llamada perdida porque quería grabar su teléfono,  eso era  lo que necesitaba para poder comunicarme con él, pensé que así podía encontrarlo sin riesgo y de esa forma concertar una cita.

Al día siguiente le puse un whatsapp a Dani  con la excusa de hacerle una consulta, a qué hora comenzaba las clases de tenis?,  me contestó que  a las 11:00 h de la mañana, le dije que el miércoles pensaba pasar el día en el club, confié  que entendería mi cita.

Estaba tranquila en casa, mientras tomaba el sol medio desnuda pude confirmar que mi cuerpo se mantenía perfecto, el día anterior había pasado por la cabina de estética, son dos chicas que visito desde hace algunos años,  me depilan todo el cuerpo, incluido las zonas más íntimas, me hacen las piernas, axilas y  toda la zona vaginal, solo dejé una parte con una pequeña raya de bello,  me gustaba mirarme en el espejo y ver lo lindo que lo tenía, hicimos bromas, una de ellas dice tenerlo siempre así, incluso lo cambia de color , porque a su novio le gusta de esa forma, después comentarios y más risas

Mi  indumentaria para la visita al club era un conjunto de short ajustado, zapatillas de tenis,  top sin mangas y visera,  todo color blanco. Aparqué en la zona de socios y  me dirigí a las pistas de tenis, en el camino me encontré con Dani, me estaba esperando, me saludó,  le pregunté que planes tenía, el me dijo que nada en especial, piscina y algo de deporte,  que su padre pasaría a recogerlo a las 20:00 h de la tarde, le propuse irnos a casa, allí tendría una piscina privada y podía “hacer mucho deporte”,  él sonrió y dijo que adelante.

Me dirigí de nuevo al aparcamiento,  entré en  mi coche, al momento él  estaba en la puerta del acompañante , los cristales de mi coche son tintados, por lo cual no se apreciaba demasiado su presencia en el interior, en 20 minutos  ya nos encontramos ante la puerta automática de la cochera,  cuando se cerró y nos quedamos en la más absoluta privacidad  me acerqué a él y comencé a besarlo, le había servido la clase anterior,  ahorita estaba más resuelto,  sus manos  entraron por mi cintura, sentía su mano algo indecisa, lo dejé hacer, yo llevaba un bra deportivo, por lo cual no podía tocar mis tetas directamente, pensé en sacarlo, puse mi mano sobre su pantalón deportivo, y noté esa polla que  días atras se había vaciado en mi  boca, no quería seguir a mas allí, subimos hacia la sala, una gran cristalera estaba abierta hacia la piscina,  Dani decía que le resultaba extraño estar en la casa sin la presencia de mi hijo, le besé en la mejilla y le propuse un baño, le  indiqué que se fuera a las tumbonas bajo la sombrilla y se pusiera cómodo, le ofrecí un refresco,  aunque nuestros vecinos están de vacaciones, desde allí no hay visión de la casa vecina.

Mientras yo, subí a mi habitación, me puse el bikini negro que  anteriormente había comprado,  le di un retoque,  el tejido del pecho lo estreché, dejándolo más pequeño abarcando muy poca piel, casi se veían mis pezones, subí la tira de las braguitas por encima de las caderas,  decidí ponerme unas sandalias negras, parecía una conejita de Playboy, con gafas de sol y pintura bien rojo en mis labios.

salí con el refresco y agua para mi, entiendo que está situación era demasiado para él,  yo ya  me había masturbado pensando como seria si él montara lentamente sobre mi,   abrazar y sentir su cuerpo suave, y disfrutar de ese sensación cuando se va a correr, cuando se vacía en mi interior, quería vivir ese momento en todo su esplendor, tenia ese sentido de culpabilidad, pero seguiría adelante

Me coloqué frente a él, puse una pose con las piernas cruzadas, le pregunté qué le parecía, el  me dijo que estaba muy bien, eres muy guapa, seguidamente también me dijo:

– Te he traído lo que me llevé el último día que pase por aquí,  y  sacó de la mochila una bolsa, me entregó mi tanga de color malva, le di las gracias con un beso, le pregunté que si le había gustado el regalo que le había enviado la última vez,  me dijo que sí, después le pregunté que si lo había usado para pajearse, de nuevo, sí, seguidamente le pregunté sí lo había olido y afirmó con su cabeza y para finalizar, has pasado la lengua sobre el?,  se puso rojo dijo que sí, en ese momento mi coño estaba húmedo.

Me hubiera gustado haber tenido su polla clavada en mi mientras le hacía esas preguntas, me coloqué junto a él,  se había quitado la camiseta y  quedado en bañador, de tipo bóxer en color naranja,  le pedí que se lo sacara, pero él dijo que prefería así . Con su cuerpo expuesto al sol aproveché para ponerle crema  cómo si lo hubiera estado haciendo a mi hijo, suavemente por todo el cuerpo, por hombros y  pecho, por los brazos por la barriga , metí mi mano bajo su bañador cogí su polla,  la tenía dura solamente la moví dos o tres veces, el se mostraba conforme, pero no quise terminar de una forma tan rápida, le pedí que se pusiera de espalda,   bajé su bañador y le puse crema,  tenía el corte de piel, la parte del culo la tenía mas blanca, me excitaba ver ese cambio de color, me dediqué a poner crema y a darle un masaje, cerré los ojos, yo sentía mucho placer  con esa piel suave y los glúteos duros.

Dani seguía con una gran erección yo le dije:

– vamos a tener que buscar una solución para tranquilizar esto,

Y seguidamente me coloqué en la tumbona boca arriba,  saqué un bote de aceite  bronceador y dejé caer el aceite sobre mi pecho, me quité la parte de arriba del bikini para que no encontrara obstáculos, mis tetas quedaron libres y brillantes,  sus manos pasaban suavemente, miraba mis pezones, se lo entregué e indiqué que siguiera por todo el cuerpo, mientras yo metía mi mano bajo su bañador, su mano fue bajando también, ahora hasta el ombligo,  me puso aceite por la cintura,  después mientras que se dedicaba a mis piernas con el aceite decidí abrirlas,  aparté la braguita y dejé una vista espléndida de mi coño,  con ese poco de vello púbico que había preparado para él , le pregunté

  • Has chupado alguna vez un coño?, negó con la cabeza sin dejar de mirar,
  • Te gustaría hacerlo?, asintió con la cabeza, lo coloqué delante de la tumbona y abriendo las piernas lo llevé hasta el, yo acariciaba su cabeza,  su boca besaba con muy poca experiencia,  no sabía por dónde pasar la lengua, necesitaba una guía, estaba deseando que la pasara sobre mi clítoris,  pero tardaba, yo estaba muy caliente y por fin tiré de su bañador hacia abajo y salió su polla, le pregunté:

Eres virgen?,  pues  eso lo vamos a solucionar hoy, será un placer ser la primera mujer con la que haces el amor,

lo tumbé hacia arriba, su verga se mantenía fuerte como el palo de una vela, ahora yo iba a montar a horcajadas sobre el, mi coño estaba húmedo, bien lubricado, solo poner la punta para mostrar el camino, y me dejé caer suavemente para no hacerle daño, su piel bajaba con trabajo, ya que no estaba aún dilatada como la de un adulto, y después sentí como un rayo por todo mi cuerpo, se clavó  en lo más profundo de mi, comencé a mover mi cuerpo como si cabalgara, le pedí que me tocara las tetas, yo apretaba mi vagina para darle más placer, y yo sentírla  dentro de mi, el comenzó a agitarse hasta que sentí como se vaciaba dentro de mi, era cálida, eso hizo que excitaba y como una animal solo necesite unos segundos, pude tener un lindo orgasmo, caí hacia adelante, no quería romper ese momento, nos besamos, le pregunté si le había gustado, el respondió afirmativamente, ahora el, por primera vez tomo la iniciativa y me besó, su juventud le permitía mantener la polla dura, por lo cual oprimiendo su verga dentro de mi con muy poco yo conseguí otro orgasmo.

Nos sumergimos desnudos en la piscina, yo lo hubiera hecho de nuevo allí, en el agua, pero no estaba aún preparado para eso, salimos, le puse una toalla por los hombros, y yo me coloqué un kaftan de algodón color turquesa, mientas me dirigí a por otro refresco para el,

Volví y  lo vi mirando su móvil, cuando me acerqué hizo ademán de esconderlo, pero yo al fin y seguía siendo una madre, se lo quité de las manos, estaba mirando un vídeo de una chica desnudándose, le pregunté si la conocía, era la hermana mayor de Hugo, el otro amigo de mi hijo y de él, le pregunté como lo había conseguido, y me dijo que lo había grabado en el baño para su novio, y que Hugo en un descuido lo había sacado de su móvil.

Le pregunté si se había hecho alguna paja mirándolo, es con su cabeza respondió afirmativamente, le pregunté si tenía más vídeo, y me mostró varías fotos de ella, en traje de baño, con una mini falda y otra con unas amigas en la playa haciendo topless, era su mito erótico, yo en un ataque de celos subí el kaftan y le dije:

  • Quieres tener una foto de mi coño?, eso el no lo esperaba, y sin perder un segundo escuché el click de la cámara repetidas veces, abrí mis piernas, y mis labios, se mostraban rosados, él seguía disparando, ahora con mis dedos abría al máximo mostrándose rosado y húmedo, le dije que mi cara no, por fin dejé caer el vestido y me fotografió todo el cuerpo, después cogí su móvil y revisé, borré alguna donde se veía parte de mi cara.

Entramos en casa, subí a la habitación y me puse otro tanga de su colección particular, ahora elegí uno en color fucsia bajo una camiseta larga, preparé unos sándwiches, el tiempo estaba volando, en el jardín a esa hora hacia calor, después de tomarlos le ofrecí subir al dormitorio, nos tumbamos en la cama, lo dejé desnudó, mientras lo acariciaba sentía como si fuera mi hijo, pero este chico se había transformado en un hombre, lo besé,  baje por su cuerpo, él me tocaba bajo la camiseta,  su mano hacía que él vello se me erizara, le mostré el tanga, le dije que si se lo quería llevar, él sonrió, le recordé que lo escondiera bien, que en ningún momento lo e encontrara su madre,  y si era así que nunca le dijera que era mío, me confesó que el otro lo guardaba junto a las herramientas de la bici, no podía imaginar un lugar menos sensual.

Mientras lo besaba le pregunté que quería que le hiciera, le fui relatando posibilidades, su cara se iluminó cuando le ofrecí que la volviera a meter en mi boca, y así lo hice, esta vez despacio, dejándola dentro, cada vez me llenaba más, la apretaba con mis labios, acariciando con mis manos sus piernas y su culo, tenía muy poco vello, pero resultaba virginal, por primera vez el sujetó mi cabeza y noté el sabor de su semen en mi boca, quería que él dirigiera, quería ser su hembra, recuerdo lo que le gustó ver su leche en mi boca y repetí dejando caer desde la boca por mi cuerpo, después con mis manos lo unté por mis tetas, el no daba crédito a lo que estaba viendo, me fui a la ducha y dejé caer el agua por mi cuerpo, desde allí lo llamé para que me acompañara, le dije que me enjabonara, y suavemente me llenó el cuerpo de jabón y espuma, su mano entró por todos mis rincones, me excitaba pero ya no iba a haber más, después caímos en la cama de nuevo, no había más tiempo, le entregué su trofeo que acabaría en la caja de herramientas y le pedí discreción de todo lo que había pasado,

Mi hijo volvió tres días antes de lo previsto, mientras andaba por la piscina hice el papel de mala madre, y decidí revisar su móvil, para mi sorpresa encontré el vídeo de la hermana de Hugo y una foto de mi coño, abierto y rosado.

Tres días después junto a mi hijo estaba tomando el sol en una tumbona del hotel en la isla,  mientras mi hijo hablaba con unas chicas, llamé a camarero y pedí un martini rosso.

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