el amigo de mi hijo

Sígueme en instagram: @babykarelvis

Sígueme en instagram: @babykarelvis

onducía dirección a casa. Vivo junto a mi hijo de 15 años en una urbanización a las afueras de la ciudad, soy Tere, estoy  divorciada desde hace cuatro años,   y me dirigí a casa porque el  se encuentra con los compañeros del colegio haciendo un trabajo, les había prometido ayudarles y  pasar la tarde con ellos.

Cuando entré en casa ya habían terminado,  tomaron una merienda, yo le había ofrecido llevarlos de nuevo a casa por lo tanto decidieron hacer una partida de vídeo juego, mientras yo subí  a mi habitación a darme una ducha, como era costumbre, no cerré la puerta, con mi hijo tenía la costumbre de andar desnuda por las habitaciones, siempre me había visto desnuda, y yo a él, aunque de un tiempo a esta parte lo veía más reticente, en alguna ocasión lo vi con una erección, y comenzaba a evitar que lo viera, también notaba o veía muestra de que se masturbaba, es lo propio, imagino que como todos sus amigos, en alguna ocasión me hizo referencia de que sus amigos le decían la suerte que tenía de tener una madre como la suya.

Mientras caminaba  por la habitación, me saqué los zapatos de tacón, después dejé caer la ropa , me saqué medias y ropa interior,  Y me metí en la ducha, deje caer el agua tibia por mi cuerpo, mis pezones se comenzaron a endurecer con el paso de mi mano, mientras me enjabonaba, acaricié mi cuerpo con la esponja, la pasé entre las pierna, de repente percibí un leve sonido en el dormitorio,  miré a través del espejo y no había nada,  cuando salí del baño me coloqué un albornoz y me asomé al distribuidor de las habitaciones,  vi que  Dani, el amigo de mi hijo bajaba la escalera,  le pregunté

-Dani ocurre algo?,  me contestó que nada que había subido a la habitación a recoger algo que había olvidado del trabajo.

Le dije que en un momento estaría vestida que se preparáran que nos íbamos a marchar,  después recogí la ropa y la llevé a la cesta de la lavandería

Había  sido un día bastante complicado,  aunque mi vida tanto profesional y emocional desde mi divorcio estaban muy estables, siempre tienes que mantenerte en guardia,  había asistido junto a mi socio a una comida de negocios con unos clientes del despacho y decidí mostrarme de una forma más sensual ante estos clientes,   dos viejos, que no paraban de observarme y de forma disimulada bajaban su mano bajo la mesa, y yo dándole motivos, todo eso para conseguir el contrato.

Mi cuerpo se encuentra bien, lo mantengo en forma y duro a base de gimnasio y de dieta,  me había puesto el clásico conjunto de secretaria ejecutiva de falda ajustada y blusa de seda, le dejé abierta un botón de más,   abajo  un conjunto de sujetador y tanga en un color malva con encajes, lo tengo para ocasiones especiales, por supuesto el contrato se cerró, después me habían ofrecido seguir tomando copas por la tarde pero sabía que los niños estaban en casa, esto podría acabar mal.

Los chicos montaron  en el coche,  mi hijo junto a  sus dos amigos,  después me dieron las gracias por el viaje y por la merienda, yo  les dije que volvieran cuando quisieran.

Mientras conducía estaba haciendo un repaso mental del día,  después me vino a la mente cuando escuché algo mientras estaba en la ducha y lo que podía haber ido a buscar Dani al dormitorio de mi hijo,  de pronto me vino a la memoria que había recogido la ropa pero que no había recogido el tanga, estoy casi segura  que había cogido todo y lo había llevado a la cesta de la ropa sucia pero no recuerdo que entre la ropa estuviera,  como una chispa saltó en mi cabeza,  Dani había entrado en mi habitación y lo había cogido,  estoy casi segura,  él se encontraba en el asiento trasero opuesto al mío con lo cual nos veíamos perfectamente por el espejo retrovisor.

Se me ocurrió preguntarle, solo con el gesto de su cara yo sabía si estaba mintiendo.

-Dani, llevas lo que has subido a recoger a la habitación de arriba?

Mi hijo ajeno, le preguntó de que se trataba, y el dio una respuesta sin mucho sentido, evitaba mirarme a los ojos, pero el color de su cara cambió.

No sabía si parar y decirle que abriera su mochila o mejor aún,  divertirme, cuando llegamos a su urbanización, bajé de coche para despedirme, besé a Hugo y posteriormente a él, le dije al oido:

  • Confió que tu tarde haya sido de provecho, espero verte pronto por casa, allí siempre serás bien recibido, y acercando mis tetas a su cuerpo,  le di un beso cerca de la boca.

Pobre criatura, seguro que esa tarde se mataría a pajas.

Efectivamente el muy pinche se había llevado el tanga, me había costado bastante, pero el rendimiento que le iba a sacar el, no tenía precio, lo imaginé oliéndolo, incluso pasando la lengua para conocer a qué sabe el coño de la madre de su amigo.

El curso ha terminado, han pasado dos semanas desde la última visita de los chicos,  mi hijo ha pasado el fin de semana con su padre, era  lunes y me ha dicho que volverá a casa por la tarde con sus amigos  para pasar el día en la piscina, se quedarán a dormir, les he preparado la habitación para los tres, Dani llegará un poco antes, ya que a mi hijo y Hugo los traerá su padre.

El fin de semana estaba sola en casa, no tenía plan a la vista, y pasé por el centro comercial a comprar algún vestido de verano y unas sandalias monas,  también volví con un bikini de color negro y algunos conjuntos de ropa, entre ellos un pack de tanga de colores flúor, siempre han sido muy divertidos y unos colores que vienen muy bien para usar con estos mini vestidos frescos del verano que en ocasiones transparentan la ropa interior.

No tardé en usar el primero,  uno de color amarillo limón que bajo un vestido del mismo tono me hacía muy sensual, ver mi piel ya dorada con ese color me encanta.

Eran las 17:00 h de la tarde escuche el timbre me asomé a la ventana y vi en la puerta a Dani y su madre en el coche,  me puse  una bata y bajé ,  saludé a la madre , me dijo que si no me resultaría mucha molestia tener a los chicos toda la noche, respondí negativamente nos despedimos e indiqué a Dani que pasara.

El sabía que mi hijo y Hugo volverían en una hora,  nos despedimos y le pregunté que si quería estar en el dormitorio  de mi hijo dónde podría usar la vídeo consola, o irse a la piscina,  yo mientras me iba a dar una ducha,  estaba preparando una venganza que durante  noches en la soledad de mi cama tenía en mente,  ahora me iba a dar una ducha,  dejando la puerta de mi baño abierta,  desde la habitación de mi hijo se veía perfectamente el interior del baño,  yo lo controlaba a través de un espejo,  él se sentó en el videojuego.

Al abrir  el agua llamaría su atención, y así ocurrió,  me abrí la bata y la dejé caer, me quedé solamente con tanga,  tenía las de color amarillo,  a través del espejo pude observar que él había picado en el anzuelo,  me había visto, se colocó en una posición en la cual pensaba que yo no lo estaba viendo,  dentro del baño en voz alta le dije:

-Dani no te importa estar solo voy a tomar una ducha, a tus amigos les queda como una hora en volver,

Le di la confianza de que se encontraba solo, anduve por el baño medio desnuda, el no podía quitar la vista de la puerta, me acaricie las tetas, me miraba al espejo, dejándole una vista a primer plano de mi culo, comencé a desnudarme totalmente sacando el tanga y dejándolo hecho un ovillo en el suelo, no perdía ojo de momento,  vi que bajó su mano y de su  entrepierna sacó la polla, yo no la podía ver bien , me recordaba a la de mi hijo, comenzó a sobarse la polla,  yo me metí en la ducha y dejé caer mi pelo estando bajo el agua.

cuando salí que a través del espejo observé que se estaba masturbando literalmente la polla fuera, y  sin darle tiempo me fui hacia el,  se quedó un poco parado, no esperaba esta reacción, le pregunté :

-Te gusto?

Se quedó sin habla,  contestó afirmativamente con la cabeza y le pregunté:

-quieres tocarlas?,  no sé atrevía, por lo que cogí su mano y la puse sobre ellas, era una mano inocente, posiblemente no habían tocado las tetas a una mujer o a una adolescente de su edad, cogí la otra mano y la metí entre mis piernas, estaba inerte, me hubiera gustado que me hubiera tocado o metido algún dedo, pero no fue así,  sus manos me acariciaban torpemente, como descubriendo,  seguidamente le dije:

– te voy a ayudar,  y comencé a hacerle la paja,  estaba nervioso, le subí la camiseta y besé y mordí los pezones con mis labios,  después lo besé, metí mi lengua en su boca, el no sabía responder, pero estaba sintiendo placer, sabía que  un chico tan joven no podía resistir mucho, le bajaba la piel, notaba como le gustaba, sabía que se iba a correr rápidamente,  entonces le pregunté :

– quieres correrte en mi boca?,  él perplejo y  con ojos abierto sin saber qué contestar,  le pregunté de nuevo:

– lo ha hecho alguna vez con alguna chica?,  él no supo responderme,  bajé, me puse de rodillas y me metí su polla en la boca,  una verga joven, dura, blanca,  sabía que iba a estallar en un momento, en poco tiempo comencé a  sentir como su leche inundaba mi boca,  no fue una gran corrida, pero sí una corrida virgen y joven que me sabía a gloria,  después me levanté, abrí la boca para que viera que lo tenía dentro, dejé caer su leche por mis tetas,  cerré la boca, después de nuevo la abrí y saqué la lengua para mostrarle que ya toda su leche estaba dentro de mi cuerpo, seguidamente le dije:

-Me  gustaría recuperar lo que es mío, espero que lo hayas disfrutado durante estas dos últimas semanas y que no te hayas deshecho de él. El respondió afirmativamente.

Dándole la espalda me volví a la ducha, cuando me estaba secando escuché la puerta, mi hijo y su amigo Hugo estaban entrando.

No perdí la ocasión de cada momento de insinuarme, o de mostrarme ante el, creo que durante esos días tuvo dos o tres visitas al baño, me sentía como una verdadera mala madre, pero me excitaba, realmente él había comenzado.

Al día siguiente antes de que se marchara lo llevé a una zona reservada del resto.

-Dani, la semana próxima mi hijo la pasará con su padre, me gustaría que volvieras por aquí, y nos podíamos dar un baño en la piscina, movió la cabeza afirmando, después los vi salir,

El aún no sabía que dentro de su mochila iba el tanga usado de color amarillo limón con una nota:

“Este te lo has ganado, tengo más”

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *